Gaffigan: Música en vez de armas para que los jóvenes salgan de la exclusión

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Valencia, 18 jun (EFE).- El director musical del Palau de Les Arts de València, James Gaffigan, defiende el valor pedagógico de la música para ayudar a que los jóvenes salgan de una situación de exclusión, en vez de utilizar las armas para prevenir hipotéticos ataques en el interior de las aulas.

Ante la proliferación de ataques con armas de fuego en Estados Unidos que terminan en matanzas, algunos de ellos en escuelas, Gaffigan, nacido en Nueva York aunque residente en Europa, resalta que no está de acuerdo en que la solución a ese problema sea dar armas a los profesores. "Cuantas menos armas, mejor", recalca.

En una entrevista con EFE, Gaffigan reconoce que la enseñanza musical en ciudades o barrios desfavorecidos no es una solución infalible, aunque asegura que en algunos casos puede funcionar.

"En Venezuela tenemos el ejemplo. Al principio sí que se consiguió que muchos jóvenes salieran de la calle y entraran en el Sistema de Orquestas y Coros juveniles, pero la solución tampoco es cien por cien eficaz porque muchos de ellos volvieron otra vez a la calle al cabo de un tiempo, y no consiguieron salir del circuito de exclusión".

La opción de "instrumentos en vez de armas" para los profesores podría funcionar en Estados Unidos, asegura el director, pues si a un niño de un barrio marginal y zona peligrosa se le concede una beca para estudiar en otra ciudad como Nueva York "podría funcionar".

"En general, la música sí puede ser una buena opción formativa para los jóvenes que viven en una situación de violencia y exclusión", ya que, a su juicio, les permite socializar y recibir una educación en valores, como la convivencia y el esfuerzo, que les permita salir de un contexto donde prima la delincuencia.

DIÁLOGO, NO IMPOSICIÓN

Las formas educadas y cordiales no solo integran la forma de ser de Gaffigan, sino que esa naturalidad la traslada también a su relación con los músicos. "La era de los directores dictadores se ha acabado, aunque eso no quita que un director inspire respeto a su orquesta y tenga una personalidad fuerte".

El trabajo del director "no es solo decir 'tenéis que hacerlo así', sino que tiene que existir un diálogo abierto con los músicos", afirma.

No es partidario de programar solo porque no se haya hecho nunca: "Hago la música que me gusta y porque creo realmente que va a emocionar al público que la va a escuchar. Jesús (Iglesias, director artístico de Les Arts) y yo tenemos claro que si hay un repertorio que a mí no me gusta, seguramente hay otros directores que lo hacen mucho mejor porque les gusta y pueden conseguir mejores resultados. Hay mucha música que no quisiera dirigir nunca, pero que sí me gustaría escuchar".

Sobre la posibilidad de recuperar el Festival del Mediterráneo, Gaffigan comenta que "no es una mala idea. En Lucerna, una ciudad pequeña, tiene un festival y la gente que acude a él aprovecha para conocer un entorno natural extraordinario. En Valencia podría ocurrir lo mismo, aunque para ello hay que invertir mucho más en patrocinadores privados. Si Porcelonosa o Mercadona quisieran esponsorizar, se podría hacer perfectamente".

"Se podría invitar a la Filarmónica de Berlín o el Ballet de la ópera de París. Todo es posible hacerlo aquí", remarca.

Joan Castelló

(c) Agencia EFE

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