Gaetano Brunetti y sus sinfonías escapan al olvido

Agencia EFE
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Madrid, 17 nov. (EFE).- Recuperar la obra del desconocido compositor italiano Gaetano Brunetti es el objetivo de la Camerata Antonio Soler, una orquesta de cámara multiestilística, que se ha lanzado a la "campaña quijotesca" de grabar 12 discos con 33 sinfonías que no se han tocado desde 1790.

Un proyecto que la camerata espera tener listo en enero o febrero y que se financiará mediante una campaña de crowdfunding, que servirá de "apoyo" a la recaudación que la orquesta consigue en sus conciertos y a las ayudas que reciben de instituciones culturales, Ayuntamientos, la Comunidad de Madrid o la Universidad Autónoma, en la que Sánchez imparte clases.

Quienes quieran participar, podrán hacerlo con un donativo desde un euro hasta 5.000 a través de la web de la formación musical: www.camerataantoniosoler.com/sinfonias-brunetti/.

La primera idea de este proyecto surgió en 2012 cuando Gustavo Sánchez, director y fundador de la Camerata, tuvo su primer contacto con la obra de Brunetti, tras realizar una reseña sobre dos sinfonías del compositor que grabó la Orquesta Barroca de Sevilla.

"Haciendo la reseña me di cuenta de que había unas 33 sinfonías que todavía no se habían recuperado y que no se habían tocado desde 1790 aproximadamente, y esto me provocó el deseo de emprender esta campaña quijotesca de grabar 12 discos con las sinfonías de Brunetti", explica Sánchez en entrevista con Efe.

Y es que de Gaetano Brunetti (1774-1798) se sabe muy poco. Se tienen datos de que nació en la costa Adriática, que posteriormente estudió violín y que a la edad de 15 años vino con su familia a Madrid para poco después entrar a formar parte de la corte de Carlos III y Carlos IV.

Precisamente fue en la corte de Carlos IV cuando Brunetti comenzó a escribir sus primeras sinfonías, que las portadas de la época tachaban como "música para divertimento".

"Era un modo de diversión que tenían en la época, los músicos tocaban en los palacios y el rey también tocaba el violín. No era una música que se tocara en salas de concierto, que es una moda más del siglo XX", puntualiza Sánchez.

Música con una finalidad de divertimento que pudo influir en la escasas publicaciones que Brunetti realizó en vida y que condenaron sus obras a los archivos de palacio, ante la aparición de la ópera y la zarzuela en el siglo XIX.

"Brunetti estaba al servicio de Carlos IV y todas esas partituras eran propiedad del rey, posiblemente como era música para divertimento del rey no se atrevió a editar nada por su cuenta o si lo propuso no le hizo gracia al rey".

Las sinfonías de Brunetti fueron creadas pensando en una orquesta de 12-14 músicos, de modo que en las grabaciones, la Camerata Antonio Soler se ha propuesto respetar esos parámetros, realizando una reconstrucción historicista de las orquestas de la época.

Una labor compleja que requiere músicos capaces de tocar instrumentos antiguos, que guardan diferencias con los actuales, por ejemplo en la cuerda de tripa con la que se componen los violines o en los oboes, que "tienen unas trompas totalmente distintos a los modernos y requieren gente especializada", apunta Sánchez.

Por ello en la Camerata Antonio Soler cuentan con una plantilla extensa de músicos, procedentes de orquestas tan prestigiosas como la Orquesta Nacional o la Orquesta de RTVE.

"La música de tipo histórico es más sencilla, pero mucho más delicada. Se hacen muchas menos notas, pero mucho más transparentes porque son 12-14 músicos y todo se oye muchísimo".

Así que desde la Camereta Antonio Soler al mismo tiempo que reivindican la obra de Brunetti quieren subrayar la labor que realizan los músicos, ahora más si cabe, acuciados por la crisis sanitaria que está presente en todo el mundo.

"También es una apuesta por darle un poco de respiro a los músicos, que muchos de ellos son freelance que tocan en varias orquestas y lo están pasando muy mal", continúa Sánchez.

Laura Tabuyo

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