Furor, el concurso que sigue más presente en nuestras vidas de los que creeríamos

En 1998 llegó a nuestras pantallas uno de los concursos más inolvidables, que ríete tú ahora del éxito de ¡Boom! en Antena 3. Sí, estoy hablando de Furor, el programa realizado por Fernando Navarrete que se mantuvo durante cuatro temporadas en el canal principal de Atresmedia y que todavía hoy sigue muy presente en nuestras vidas.

En mi caso, el pasado mes de junio acudí a la despedida de soltera de mi mejor amiga y acabé compitiendo mediante pruebas musicales por un punto o mini punto. No quiero recordar especialmente el show que montamos pero esta pequeña anécdota me sirve como hilo para recordar cómo Furor, y su sencilla mecánica de enfrentar a dos equipos -hombres contra mujeres por aquel entonces-, sigue protagonizando determinadas reuniones para ver quién se sabe más canciones con sólo decir una palabra.

Alonso Caparrós en Ven a cenar conmigo: Summer Edition (©Mediaset)

El programa no sólo trascendió la pequeña pantalla, sino que además se convirtió en un referente de los espacios de entretenimiento venideros que todas las cadenas, con mayor o menor acierto, copiaron. Sin ir más lejos, la propia Antena 3 lanzó Dando la nota en el verano de 2012 poniendo al frente a Jaime Cantizano con Sergio Alcover como ayudante. Este formato producido por Zeppelin TV recuperaba el espíritu de Furor enfrentando a dos equipos de famosos que competían mediante pruebas musicales por minicantis, figuras que personificaban al presentador.

Más recientemente, en 2017, llegaría a la cadena pública El gran reto musical. Este programa basado en The Big Music Quiz estuvo presentado por Eva González y contaba con ocho famosos que ponían a prueba sus conocimientos musicales. Es decir, que de alguna manera seguía bebiendo del triunfo que Furor logró en otro tiempo.

Y es que, nunca mejor dicho, Furor hizo furor por aquel entonces con la prueba de completar espacios en blanco mientras se cantaba una canción y con aquella otra en la que se interpretaba un tema con una misma vocal. No obstante, yo recuerdo especialmente el Popurrí-Popurrí con el equipo en cuestión que perdía una prueba dando el cante. Pero esto no resultaba un castigo al uso, sino más bien un despiporre ya que los participantes se subían a las mesas e incluso interactuaban con el público que aguantaba como un jabato este espectáculo que supuso el trampolín perfecto para determinados rostros televisivos que querían permanecer ligados a la televisión como Cristina Tárrega, Bibiana Fernández, Rosario Mohedano o Paco Arévalo.

Tan recordado como el programa, que ganó el TP de Oro en 1998 a Mejor concurso, es su presentador. Alonso Caparrós se convirtió en el maestro de ceremonias perfecto para esta improvisada guerra de sexos que hoy se daría de bruces en redes sociales porque la lucha de egos entre hombres y mujeres, que años atrás sorprendentemente divertía, en los tiempos que corren no haría ni pizca de gracia.

El hijo del periodista Andrés Caparrós, a quien le llegó su primera oportunidad televisiva con tan solo 20 años de la mano de María Teresa Campos y el magazine Pasa la vida, se ganó a la audiencia con un tono desenfadado y siempre teniendo la última palabra (ya que otorgaba la puntuación según su criterio personal). Claro que nadie objetaba nada porque el concurso tenía como único fin la diversión y el entretenimiento de la audiencia y, en este caso, la fórmula secreta precisamente respondía a la ausencia de normas.

Alonso Caparrós gustó tanto que incluso sustituyó a Bertín Osborne en Menudas estrellas en 2002, el programa que por cierto descubrió a Elena Rivera, Adrián Rodríguez y Ana Guerra. No obstante su carrera dio un vuelco y las nuevas generaciones le asocian básicamente a su participación en la quinta edición de GH VIP. O, lo que es peor, a la confesión en Sábado Deluxe sobre su adicción a la cocaína que hizo peligrar su trayectoria profesional ya que "en Furor, llegaron a atarme las piernas al taburete para que no se me movieran".

Desde la cancelación definitiva del programa, que volvió a las pantallas en 2006, concretamente a las cadenas autonómicas agrupadas en la FORTA, me he preguntado si en pleno 2019 volvería a funcionar y conseguir un share cercano al 22,2% que marcó en la primera edición. Teniendo en cuenta que han pasado 21 años desde aquellas míticas noches de los sábados en las que cantábamos eso de Furor, furor, nana nana nanana... furor, creo que si regresara a la pequeña pantalla tendría que pasar primero por un escáner. Supongo que algunos formatos están hechos para una época, aunque no cabe duda que el recuerdo en la audiencia sigue vivo gracias a Habemus Furor, el espectáculo que Caparrós lleva por diferentes teatros de España, reavivando las pruebas y el espíritu del show que democratizó el karaoke y dejó su huella en los anales de la televisión.

Quién sabe si la versión teatral servirá como aliciente para plantear el regreso de Furor a la pequeña pantalla. Mientras tanto, yo voy calentando la voz con mis amigas.

Para seguir leyendo:

Alonso Caparrós confiesa que tuvo un idilio con Terelu Campos

Otro verano sin Grand Prix: el concurso que no vuelve por miedo a los grupos animalistas

Supervivientes 2019, la edición que no ha necesitado ni una pedida de mano: tenía a la Pantoja

Imagen: ©Mediaset