Fumar o respirar aire contaminado, ¿qué es peor?

Respirar aire contaminado equivale a fumar entre 5 y 10 cigarrillos diarios. Además de ser un “carcinógeno de primer orden”, con cada bocanada nos tragamos los siete contaminantes más peligrosos para la salud

Respirar aire contaminado causa y agrava enfermedades respiratorias y cardiovasculares. (Foto: Getty)

Es complejo demostrar una relación causa-efecto entre la contaminación atmosférica y el humo del tráfico y el auge de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, pero cada vez hay más evidencias científicas de que estamos ante una relación mortífera.

El 35 por ciento de la población española vive expuesta al aire contaminado y alrededor de 10.000 personas mueren por ello, un dato muy superior a las 1.700 muertes por accidentes de tráfico.

Muchos problemas graves de salud y enfermedades están relacionadas con ese factor de riesgo, entre las cuales destacan el cáncer de pulmón, las neumonías, la EPOC, el asma o las infecciones respiratorias.

Vivir durante mucho tiempo en este tipo de ambientes tóxicos hace que el ser humano más susceptible al asma, la rinitis o la bronquitis. (Foto: Getty)

A nivel global, el 92 por ciento de la población mundial, incluido millones de niños, vive en áreas con niveles de contaminación atmosférica que superan los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), es decir, casi nueve de cada diez personas en todo el mundo que viven en zonas urbanas respiran aire contaminado. Por eso los neumólogos consideran que sufrimos una “pandemia de neurotoxicidad”.

Está demostrado: la contaminación afecta al aprendizaje y dificulta el desarrollo cognitivo de los niños. (Foto: Getty Images)

“La contaminación ambiental es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad, que afecta a todo el organismo humano, pero, como neumólogos, debemos recordar que el aparato respiratorio, al estar más expuesto, es su órgano diana”, informa la Dra. Isabel Urrutia Landa, neumóloga y coordinadora del área de Enfermedades Respiratorias Ocupacionales y Medioambientales de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

La especialista asegura que “la contaminación es la causa del desarrollo o empeoramiento de graves enfermedades respiratorias como el cáncer de pulmón, las neumonías, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o el asma, de infecciones respiratorias agudas y de otros muchos efectos dañinos para la salud”.

En España, el 3 por ciento de la mortalidad anual (en el periodo 2000-2009) es atribuible a la contaminación atmosférica, según datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Ministerio de Medio Ambiente.

Gases nocivos y sus efectos

El adulto medio respira más de 15 m3 de aire cada día. Aunque los contaminantes del aire son, a menudo, invisibles, sus efectos pueden ser muy graves. Entre los efectos inmediatos figuran “la irritación de las vías respiratorias, la disnea o dificultad para respirar y una mayor probabilidad de sufrir un ataque de asma, pero además ya ha quedado demostrado que tiene importantes efectos indeseables en la salud humana a largo plazo y que la contaminación del aire es un carcinógeno de primer orden”, advierte la Dra. Urrutia.

Más del 90 por ciento de la población mundial respira contaminación. (Foto: Getty)

Los siete contaminantes más peligrosos para la salud son el nitrógeno, el ozono, las partículas en suspensión, e dióxido de azufre, el monóxido de carbono y el plomo.

Entre ellos, dos de los gases más nocivos para la salud respiratoria son el dióxido de nitrógeno y el ozono troposférico. El dióxido de nitrógeno ha sido culpable de 6.085 muertes evitables cada año en España y, entre sus graves riesgos sanitarios, destacan el empeoramiento del asma y la insuficiencia respiratoria.

A pesar de lo cual grandes ciudades como Madrid y Barcelona, siguen incumpliendo sistemáticamente la normativa europea referente a la contaminación ambiental, según se ha puesto de manifiesto en la Jornada sobre Contaminación Ambiental y Salud organizada por la SEPAR. Motivo por el que  Bruselas tiene abierto un expediente por el incumplimiento crónico de los niveles permitidos.

Contaminación producida por viejos coches diésel en Luton, en Gran Bretaña (Getty)

A las muertes anuales por dióxido de nitrógeno, se suman otras 499 por ozono troposférico, que se encuentra a nivel del suelo; el ozono troposférico –ingrediente de nieblas tóxicas de las ciudades— es el resultado de una reacción con luz solar de las emisiones de vehículos e industrias. El exceso de ozono también genera problemas respiratorios, como el asma, y puede provocar enfermedades pulmonares.

Según la OMS, siete millones de muertes anuales son debidas a la contaminación del aire y la mitad de ellas están relacionadas con la mala calidad del aire dentro del hogar.

Esto supone que una de cada ocho muertes en el mundo se relaciona con la contaminación atmosférica, lo que ratifica que la contaminación es (por sí sola) el factor de riesgo ambiental más importante del mundo.

Además, esta mortalidad asociada debida a la contaminación del aire es muy superior a la provocada por los accidentes de tráfico, que causan 1.700 muertes al año, según datos del Instituto de Salud Carlos III.

“El tabaquismo y la contaminación ambiental son dos importantes factores de riesgo para el desarrollo de múltiples enfermedades, fundamentalmente del ámbito respiratorio. Mientras que el tabaquismo causa en España cerca de 60.000 muertes anuales, la contaminación llega a causar 10.000. Pero conviene recordar que una persona que no fume y viva en contacto continuo con altos niveles de contaminación es equiparable a que fumase entre 5 y 10 cigarrillos diarios”, destaca el Dr. Carlos A. Jiménez-Ruiz, presidente de SEPAR.

Los datos no dejan lugar a dudas

  • En el mundo mueren siete millones de personas cada año por culpa de la contaminación del
    aire (exterior e interior), del agua, del suelo y los contaminantes químicos que nos rodean.
  • 1 de cada 6 personas muere por la contaminación, estos fallecimientos suponen el 16 por ciento del total de defunciones anuales y la mayoría de ellas ocurren en países de bajos y medios ingresos.
  • En los países industrializados, la contaminación ambiental, química, laboral y del suelo, ha aumentado de 4,3 millones de defunciones en 1990 a 5,5 millones en 2015.
  • El tipo de contaminación con más impacto es el aire exterior (que incluye gases y partículas tóxicas) e interior (como la quema de madera y carbón), puesto que ha sido la causa de unos 6,5 millones de muertes en 2015.

Esquivar estas partículas es sumamente difícil para quienes vivimos en entornos contaminados pero hay ciertos hábitos que pueden protegerte como usar mascarillas los días en los que la boina gris es más visible o tener limpiadores internos de aire, para reducir el nivel de contaminantes en casa y en la oficina. Usar menos el coche y caminar lo más lejos posible de la calzada y por vías de poco tráfico, además de seguir una dieta variada y rica en antioxidantes -fruta, verdura, nueces, pescado azul-, que contrarresta los efectos negativos de la contaminación.

¿Te preocupa la calidad del aire? ¿Notas el impacto que tiene en tu salud? ¿Vas al médico por problemas respiratorios o pulmonares? 

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