Las fotos más desconocidas del joven Shaquille O’Neal

Qué decir de Shaquille Rashaun O'Neal. Uno de los pívot más poderosos de la historia de la NBA, 2,16 metros, casi 150 kilos de puro músculo, y una carrera de 19 años en la liga nacional estadounidense en la que fue Rookie del año en la temporada 92-93 y ganó cuatro campeonatos, tres con los Lakers y uno con Miami.

Aunque parezca increíble, Shaq también fue un niño. Nació en Nueva Jersey en 1972, hijo de Lucille O'Neal y Joe Toney. Su padre también jugaba al baloncesto, pero su carrera se vio frustrada debido a sus problemas con las drogas.

A pesar de esto, que hizo que Joe no estuviera presente durante toda la infancia y juventud del jugador, la infancia de O’Neal fue bastante normal. Eso sí, durante años no pudo jugar en ningún equipo de baloncesto debido al trabajo de su padre adoptivo, Phillip Arthur Harrison, que era militar y llevó a la familia a vivir diferentes lugares en Alemania y Texas.

Por suerte, cuando cumplió los 16 años, la familia se estableció finalmente en San Antonio, Texas, donde la futura estrella de la NBA pudo integrarse finalmente en un equipo. Por entonces ya medía 2,08 y unas capacidades físicas apabullantes, muy superiores a las de cualquiera de los chavales de su edad.

Durante los dos años en los que jugó en el equipo de su instituto solo perdieron un partido, ganando el campeonato del estado con insultante superioridad. Su marca de 791 rebotes durante la temporada 1989 continúa siendo el récord del estado. Será difícil de superar.

En aquella época desarrolla un talento especial para tirar de gancho, en parte debido a su admiración por Kareem Abdul-Jabbar, que le hace querer llevar su número en la camiseta, el 33. No obstante, su equipo no tenía camiseta con el número 33, con lo que se tiene que confirmar con el 32 que lucirá durante toda su carrera.

Tras graduarse en el instituto, O’Neal decide comenzar a estudiar empresariales en la Universidad de Luisiana (LSU). Su carrera en la NCAA es espectacular, con multitud de títulos personales como mejor jugador de la temporada, pero no estará mucho tiempo en el equipo ya que en 1992 da el paso hacia profesional en las filas de Orlando Magic. No obstante, a pesar de dejar la universidad, Shaq no abandonará sus estudios, que continuará siendo ya profesional.

A partir de entonces, todo explota. Tras ser elegido como número uno del draft de 1992, es nombrado mejor novato del año y es el primer jugador en entrar en el All Star en su primer año en la liga, algo que antes solo había conseguido Michael Jordan.

Con su llegada a la NBA, Shaq no solo se convierte en uno de los jugadores más famosos de la liga (algo que seguirá siendo hasta prácticamente su retirada), sino que se convierte en todo un icono pop, explotando una vis cómica y una personalidad que lo ha llevado, tras dejar el deporte profesional, a trabajar en la televisión como comentarista.

A continuación repasamos, en fotos, algunos de los momentos más desconocidos de la vida de Shaq.