Florence Pugh ha llegado para quedarse y es el futuro de Marvel

·6 min de lectura

Su nombre y su rostro están en todas partes, y no es para menos. Florence Pugh lleva una trayectoria imparable en Hollywood y ya cuenta con una nominación al Oscar en su corta carrera. Pero ahora, la gran promesa británica se prepara para el enorme impulso de popularidad que conlleva sumarse al Universo Marvel, donde la veremos más de una vez en los próximos años.

Con la esperada Viuda Negra, el primer estreno cinematográfico de Marvel en más de dos años, Pugh se convierte en heroína de acción acompañando a Scarlett Johansson en su primera (y seguramente única) aventura en solitario. Y ojo, porque aunque Natasha Romanoff es la protagonista, la película tiene una clara robaescenas, y esa es Florence Pugh, un huracán de carisma y talento que simboliza claramente el futuro de Marvel.

Florence Pugh como Yelena en 'Viuda Negra' (©Marvel Studios 2021)
Florence Pugh como Yelena en 'Viuda Negra' (©Marvel Studios 2021)

Está demostrado que Marvel es una auténtica cantera de estrellas. Ya sean veteranos del cine, actores totalmente desconocidos o talentos emergentes, cuando el estudio de Kevin Feige toca a alguien con su varita mágica, su popularidad se dispara hacia la estratosfera. A Florence Pugh muchos ya la seguíamos (y amábamos) gracias a su trabajos previos a su incorporación al MCU, pero dando vida a Yelena Belova, la “hermana” espía de Natasha Romanoff, se prepara para darse a conocer al gran público en el trampolín definitivo hacia la fama mundial.

Aunque tiene solo 25 años, Pugh ya puede presumir de un currículum envidiable. Se dio a conocer con apenas 20 en la sublime Lady Macbeth, con un papel intenso y memorable que la colocó en el mapa del cine y le valió la etiqueta de revelación y promesa. A partir de ahí, no ha dejado de encadenar proyectos interesantes, hasta postularse como una de las actrices más solicitadas del momento: la excelente miniserie de espías La chica del tambor, la aclamada comedia Peleando en familia, y sobre todo, las dos películas que la convirtieron en la nueva reina de Internet en 2019, Midsommar y Mujercitas, recibiendo por la segunda su primera nominación al Oscar gracias a su excelente trabajo como Amy March.

Hasta ahora, Pugh ha tenido un ojo excelente para elegir proyectos. Pero aun trabajando para cineastas de moda como Greta Gerwig o Ari Aster y actores mimados por el público como Saoirse Ronan o Timothée Chalamet, ella siempre se las arregla para destacar y acabar eclipsando a los demás. Su gracia y magnetismo solo se puede comparar a su capacidad para llenar de vida a sus personajes, un talento que, sumado a la frescura de su carácter y su indudable belleza, la ha situado en primera fila de una nueva generación de actores que vienen pisando fuerte.

Su fichaje por Marvel era el siguiente paso natural en su carrera. En la precuela dirigida por Cate Shortland, Pugh acompaña a Scarlett Johansson en una misión al margen de Los Vengadores (la película transcurre entre Capitán América: Civil War y Vengadores: Infinity War), de la que también forman parte David Harbour y Rachel Weisz. Juntos forman una familia disfuncional no exenta de dolor y traición, pero en la que la química y el humor son los principales ingredientes. Y aunque el reparto entero está magnífico, es Pugh, como ya viene siendo habitual, quien logra sobresalir por encima de los demás.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un post de Instagram no disponible por tus preferencias de privacidad

Sí, el trabajo de Johansson, culmen de una década de evolución y dedicación al personaje, es digno de elogio; por no hablar de Weisz y Harbour, la primera todo presencia en su papel como Melina Vostokoff y el segundo divertidísimo ejerciendo de alivio cómico (con corazón) como Red Guardian. Pero en cada escena en la que aparece, es Pugh quien se lleva el gato al agua. Con su desparpajo y naturalidad se hace dueña de la película, robando escenas por doquier para consagrarse como actriz versátil, estrella con luz propia y heroína de acción.

Y sobre todo, desprendiendo una química enorme con su compañera de reparto y hermana mayor. Uno de los principales alicientes de Viuda Negra es precisamente ese, ver a Johansson y Pugh juntas en acción, ya sea repartiendo patadas y haciendo llaves a sus enemigos, o conectando a un nivel más personal en las escenas más íntimas que el dúo comparte a lo largo del metraje.

Alguna que otra pelea, pero sobre todo momentos de calma antes de la tormenta que sacan partido a la bonita conexión que se estableció entre las actrices para subrayar el lado más emotivo de la película. Y también el más divertido. Para muestra, el chiste recurrente en el que Yelena se ríe de las poses de superhéroe de Natasha, que se incorporó al guion después de que la propia Florence se riera del tema en la vida real durante los ensayos. A Marvel le pareció tan graciosa esa broma entre las actrices, que acabó en la película para realzar su vínculo como hermanas.

Anécdotas aparte, además de ser un thriller de espionaje y acción al más puro estilo Marvel, Viuda Negra se alza como un canto a la sororidad y al empoderamiento femenino. La película tiene un indudable sello femenino y sirve no solo para rendir homenaje a Natasha después de su muerte en Vengadores: Endgame, sino también para dar voz a las mujeres oprimidas o silenciadas y también para presentarnos a la siguiente gran heroína del MCU, la actriz que, como todo apunta, ocupará el lugar de Johansson de ahora en adelante.

En Viuda Negra, Natasha cede el testigo a Yelena y Scarlett hace lo mismo con Florence, posicionándola así como una pieza clave del futuro del Universo Marvel. Si algo nos deja claro la película es que cualquier mujer puede ser una Viuda Negra. Lo que la diferencia es su voluntad y determinación para luchar contra la opresión y caer del lado bueno de la historia. Viendo la película, queda más que patente que Marvel acertó de pleno eligiendo a Pugh como la sucesora de Johansson, una actriz con un potencial enorme, capaz de seguir sus pasos y a la vez darle su propia personalidad a la figura simbólica de la Viuda Negra.

Scarlett Johansson y Florence Pugh (©Marvel Studios 2020)
Scarlett Johansson y Florence Pugh (©Marvel Studios 2020)

En este triunfal comienzo de la Fase 4 del MCU, Marvel está llevando a cabo un gran trabajo en su transición entre la anterior etapa del estudio, que cerraba por todo lo alto Vengadores: Endgame, y esta nueva era más experimental y diversa, en la que los nuevos rostros del estudio, como Teyonah Parris (WandaVision) o Sophia Di Martino (Loki), se abren camino, mientras los veteranos se van despidiendo.

Florence Pugh se sitúa al frente de la nueva ola de héroes y heroínas marvelianos que representan el futuro inmediato de esta saga en continua expansión, y tiene toda la pinta de que le va a sacar el mayor provecho posible a su paso por el estudio. Por lo pronto, la próxima vez que la veremos será en Hawkeye, la serie de Ojo de Halcón, para la que Viuda Negra no hace sino aumentar la expectación. Acabamos de conocer a Yelena, pero ya estamos contando los días para volver a verla.

Después de caer rendidos a sus pies en Lady Macbeth, Midsommar o Mujercitas, Pugh se confirma como una de las jóvenes estrellas de mayor proyección en Hollywood. En Viuda Negra nos da razones de sobra para estar pendientes de todos sus movimientos y, si sigue tomando tan buenas decisiones profesionales como hasta ahora, le espera una carrera brillante. Con Florence Pugh, el futuro de Marvel -y del cine- no puede estar en mejores manos.

Viuda Negra ya está en cines y disponible en Disney+ con Acceso Premium.

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente