Cómo recuperar (de manera natural) el tono y la firmeza del pecho tras la lactancia

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Vacíos y caídos. Muchas mujeres se quejan de cómo se les queda el pecho tras amamantar a su bebé. Los expertos nos explican por qué ocurre (el embarazo y la lactancia no son las únicas causas) y revelan las claves para cuidar esta zona tan delicada

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La 'Ptosis mamaria' es el nombre técnico de la caída del pecho. La lactancia, los cambios hormonales y otros factores pueden acabar provocando su caída o descolgamiento. La buena noticias es que es posible reafirmar el pecho si se le dedican los cuidados adecuados, ¡y sin necesidad de recurrir a la cirugía! (Foto: Getty)

Aunque algunas mujeres afortunadas no experimentan muchos cambios, el embarazo hace que el cuerpo mute y se vaya transformando según van pasando los meses y las subsiguientes etapas. Después del parto sigue transformándose de muy diversas formas.

Además del abdomen, el pecho es una de las zonas más afectadas. Durante la gestación va adquiriendo volumen y turgencia, crece (puede aumentar hasta tres tallas), y se prepara para ese maravilloso momento de unión materno-filial. De hecho ,puede crecer aún más cuando empieza a producir leche durante la lactancia.

Pero todo lo que sube, baja, y al final esa constante expansión y contracción inevitablemente concluyen en flacidez, hay discrepancia entre piel y glándula, el tejido del seno encoge pero no la piel circundante… es lo que de forma técnica se llama ‘involución de la mama’, señala el suplemento SModa de El País.

En efecto, después de la lactancia, el pecho pierde su volumen glandular y la piel su elasticidad. En muchas ocasiones las estrías permanecen. El resultado es flacidez o el llamado “pecho ptósico. Y es que la lactancia materna es un proceso que comienza durante el embarazo y desencadena una serie de cambios metabólicos, hormonales, estructurales e incluso mentales en todo el cuerpo.

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Adopta buenas posturas. Debes mantenerte erguida tanto si estás de pie como sentada, con las espalda y el cuello rectos, y los hombros hacia atrás. (Foto: Getty)

Esto es lo que suele ocurrir: La producción de leche materna y el aumento del tamaño del seno pueden hacer que la piel y el tejido del seno se estiren. Cuando todo acaba, los senos se vuelven menos densos y tienen un aspecto y sensación como de estar ‘vacíos, caídos o aplastados’.

En realidad, no deberíamos asociar los senos caídos con la lactancia materna. Es al final del embarazo cuando se empiezan a notar realmente los cambios. El peso adicional que se ha ganado durante el embarazo y, en concreto, en los conductos lácteos comienza a desaparecer una vez que comienza el proceso de destete y eso, combinado con la pérdida de peso corporal de la mujer embarazada... pues deja los senos desinflados.

“El pecho puede incluso llegar a perder una talla. A veces las mamas parecen vacías por la brusca pérdida de peso y pierden su forma al empezar a caerse”, explica el doctor Ángel Juárez, jefe de servicio del departamento de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora del Hospital La Zarzuela de Madrid.

Pero además de los embarazos y la lactancia, la ptosis mamaria se produce por diversos factores como las oscilaciones de peso, los cambios hormonales, así como por el paso de los años y las malas posturas. Además, las variaciones de volumen del pecho que experimentamos a lo largo del ciclo menstrual también hacen que el tejido se vuelva menos elástico. Durante la regla suben los niveles de hormonas como la progesterona y la prolactina, lo que puede provocar en algunas mujeres un aumento de los pechos de hasta una copa entera. Sin los cuidados adecuados, estas oscilaciones periódicas pueden acabar afectando a su elasticidad y firmeza.

Maneras fáciles de tonificar el pecho

1.- La ducha

La clave es cambiar la temperatura del agua cuando te duchas. Esta es una técnica simple para mejorar gradualmente la fuerza y ​​el tono de los senos e infundirles vida. Consiste en alternar agua fría y caliente durante las duchas, y puede estimular la circulación sanguínea por todas partes, y especialmente en los senos. Esto hará que se animen y se mantengan firmes.

También puedes aplicar hielo sobre los pechos, el frío hará que éste se contraiga y el busto parecerá más firme. Sin embargo, ambos remedios solo tendrán un efecto temporal. Por supuesto, el hielo envuelto en un paño, no directamente sobre la piel. Para que surta efecto debes masajear los pechos en forma circular durante, al menos un par de minutos, y después de aplicar este método, permanece sentada -hacia atrás- durante unos 20 minutos.

2.- El sujetador

Usa uno que ofrezca un buen soporte sin apretar, mejor de algodón, hasta que el pecho recupere su tamaño y firmeza. No uses los mismos que antes, no te quedarán igual. Hay que saber elegir bien la talla, la forma y los materiales según nuestra complexión. Si tienes dudas puedes consultar esta guía para confirmar tus medidas. Los deportivos son una buena opción.

3.- La dieta

Llevar una alimentación equilibrada basada en verduras, frutas y proteínas te ayudará a fortalecer los músculos pectorales. Es importante incluir alimentos que mejoren el tono muscular y hagan que tu piel sea más flexible.

  • Los alimentos que más antioxidantes nos proporcionan son alimentos como los tomates, arándanos, brotes o nueces.

  • Los que son ricos en vitamina B y vitamina E mejoran el tono de la piel.

  • Los lácteos contienen hormonas similares a las de nuestro cuerpo, como el estrógeno y la progesterona, que ayudan a reafirmar el pecho.

  • La soja, rica en fitoestrógenos, regula el estado y crecimiento de los pechos, y es un alimento que funciona muy bien para poder mantener los pechos tonificados.

  • Todas las verduras de hoja verde como lechuga, espinacas o la col son ricas en hierro y antioxidantes, y ayudan a mejorar el aspecto de los pechos.

  • Además, conviene reducir el consumo de alimentos de origen animal, que son ricos en grasas y aunque pueden agregar peso a sus senos, reducen su flexibilidad.

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El ejercicio es uno de los factores que más ayuda a levantar y mantener el pecho. (Foto: Getty)

4.- El ejercicio

Realizar pectorales varias veces al día tendrá grandes beneficios. Por ejemplo: eleva los brazos a la altura de los codos y aprieta las palmas de las manos una contra otra y mantén la presión 10 segundos. Este ejercicio se conoce como el ‘cascanueces’. Realiza 3 series. También a la altura del pecho sujeta con cada mano el antebrazo contrario y empuja hacia afuera con ambas manos, notarás tensión en los músculos del pecho. Repite 5 veces el ejercicio. Aquí puedes ver cómo se realizan estos y otros ejercicios para un pecho firme.

Las planchas, flexiones y el press de pecho (con mancuernas) son los más efectivos. Comienza con poco peso para ir desarrollando tu fuerza gradualmente. Busca un buen entrenador que te asesore y habla con su médico antes de comenzar estos ejercicios. Por otro lado, deportes como la natación y el remo son excelentes para reafirmar el pecho, y saltar a la comba hacia atrás también lo fortalece y mejora la postura corporal.

5.- La postura

Durante la lactancia la postura de las madres cambia y se inclina ligeramente hacia adelante. Corrígelo y modifica tu técnica de lactancia para que no favorezca la gravedad. También debes revisar otras ‘malas costumbres’. Por ejemplo, mantente erguida al caminar, echando los hombros ligeramente hacia atrás, así vas a corregir problemas de espalda, evitar arrugas y embellecer la apariencia del escote. Y si pasas muchas horas con el ordenador asegúrate de que la pantalla tenga una buena altura para evitar forzar el cuello y encorvar la espalda.

Al dormir, evita hacerlo boca abajo o de lado, y si tienes una talla de pecho de más de 95, es recomendable ”dormir con sujetadores que prevengan la aparición de las finas arrugas de la región central del escote o dormir boca arriba para evitar su aparición”, señala Paula Rosso, del Centro Médico Lajo Plaza.

6.- Los masajes

Son más efectivos de lo que crees ya que consiguen estimular la circulación sanguínea y revitalizar los tejidos favoreciendo su reparación y regeneración. El uso de aceite de oliva o de almendras ayuda a reducir la flacidez, y los distintos movimientos pueden infundir fuerza en los músculos, ayudándolos a mantenerse unidos. Recuerda, aplicar el chorro de la ducha con agua fría y realizar círculos sobre el pecho es un fabuloso masaje reafirmante

7.- Las cremas

Entre los remedios caseros para reafirmar el pecho destaca el aloe vera, una planta que fomenta la elasticidad de la pie gracias al colágeno y la elastina. Puedes aplicar gel de aloe vera directamente sobre el pecho o elaborar una mezcla con gel de aloe vera, pulpa de pepino y miel. Aplica este preparado, masajeando de forma circular y déjalo actuar durante unos 20 minutos, retirando después con agua fría.

Los aceites naturales de almendras dulces, el de rosa mosqueta o incluso el aceite de oliva o aguacate son fabulosos para mantener la piel hidratada, nutrida y elástica. Si no quieres complicarte hay un montón de cremas reafirmantes y voluminizadoras que pueden ayudarte. Lo ideal es usarlas por la mañana y aplicarlas con ligeros movimientos ascendentes desde los senos hasta la barbilla, sin olvidar hombros y la zona de las axilas. “Sé generosa con la aplicación de la crema específica de cuello y escote en la zona intermamaria. También es muy aconsejable dormir con un cojín de rulo entre los pechos que evite la caída de la mama cuando dormimos de lado”, apunta Ana Puelles, de Estética Lostao.

¿Te planteas operarte?

A ver, esta opción debería ser tu último recurso, pero había que incluirla. Aun así, se recomienda encarecidamente utilizar cualquier otro método natural aparte de los ya mencionados durante un período de tiempo considerable y optar por la cirugía sólo si los resultados no están a la altura y te supone un problema importante de autoestima.

Debido a los avances médicos, existe una gran variedad de métodos de mejora que le dan a sus pechos un aspecto natural incluso después de la cirugía. Hay numerosos procedimientos quirúrgicos (prótesis de silicona, transferencia de propia grasa, lifting de pecho (mastopexia) o una combinación de ambos) lo que te permitirá elegir una opción en función de la forma y el tamaño que desees.

“El lifting de pecho o mastopexia es una de las operaciones más solicitadas después de los embarazos. Los cambios hormonales, el aumento de peso y la lactancia muy prolongada, pueden provocar un exceso de piel y un pecho vacío y caído. Esta técnica lo devuelve a su posición y elimina piel sobrante”, explica la doctora Marina García Moya, del Instituto de Benito.

La Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) nos confirma que la mamoplastia (aumento o reducción de pecho) es la una de las intervenciones estéticas más realizada en España y según el doctor Mato Ansorena, una de las máximas autoridades en la materia, es la mejor técnica para corregir la caída, flacidez y forma de los senos.

Decidas lo que decidas, asegúrate de hacer una investigación adecuada sobre el procedimiento y elige un cirujano plástico experimentado.

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