Final ‘Dolunay’: Así terminan sus personajes

Por Telenovela

From Diez Minutos

Deniz no puede creer que Demet haya sido capaz de matar a su hermano y, fuera de sí, va directamente a enfrentarla. “Hakan me amenazó y yo, en ese momento, odiaba a Ferit y solo quería que sufriera. Asumo ir a la cárcel y solo te pido que confíes en mí. Saldré como una persona diferente”, dice desolada.

Tras detener a su marido, la policía va a por ella. Días después, todo vuelve poco a poco a la normalidad y en el restaurante se prepara una gran celebración de fin de año. Para poder estar hasta altas horas de la madrugada festejándolo, Nazli y Ferit dejan a Bulut con una cuidadora. “Pasadlo bien. Os quiero mucho”, se despide el niño, feliz de vivir con sus tíos.

Fatos se sube al escenario para declararse a Tarik

Comienza la fiesta de Nohevieja y mientras Ferit presume de asistir con “la chica más bella”, Nazli pide un deseo muy simple: “Me encantaría que esta noche nevara”. Al llegar, encuentran a Fatos subida al escenario: “¡Discúlpenme! ¡Debo confesar algo! –grita reclamando atención– Tarik, ¿quieres casarte conmigo?”. De la emoción, el tímido chófer se desmaya pero, nada más abrir los ojos, contesta un “sí, quiero”, que los asistentes celebran encantados.

Mas tarde, Alya presenta a su prometido a sus amigos, dejando vía libre a Asuman con Deniz. La pareja se pasa la noche entera tonteando. Llega el momento de los regalos y Ferit pide a Nazli dárselo en la calle. Allí, le entrega tres billetes de avión: “Nos vamos con Bulut. Será nuestro primer viaje juntos”. Sin embargo, la mayor sorpresa se la lleva él cuando la cocinera responde: “También será el último que hagamos los tres. Pronto seremos cuatro”. Tras la buena noticia, la pareja se abraza ilusionada.

Después de la cuenta atrás y el comienzo del año nuevo, los invitados se van marchando. Al llegar a casa, el empresario vuelve a sorprender a su mujer con lo que pidió al salir: ha llamado para instarlarle en el tejado unos enormes cañones de nieve artificial. Felices, se besan dulcemente bajo los copos.