'Las de la última fila': La serie española de Netflix es el canto a la amistad femenina que te mereces ver

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Photo credit: JULIO VERGNE/NETFLIX
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Qué gusto cuando estás viendo una serie que te está molando; cuando no querrías que se acabara nunca; cuando te la llevas en el autobús y piensas en el argumento del último capítulo; cuando te da horas de conversación con quien la has visto; cuando piensas ese 'qué haría yo si'... Pues ya lo digo: la primera serie para Netflix de Daniel Sánchez Arévalo ('Diecisiete', 'Primos', 'AzulOscuroCasiNegro'), 'Las de la última fila' ha generado en mí todos esos sentimientos.

'Las de la última fila', una miniserie de seis capítulos de 40 minutos, se estrena mundialmente el próximo viernes 23 de septiembre y no tengo duda de que será un éxito. Es un homenaje a la sororidad, traspasa la pantalla para seducir al espectador, crea una enorme empatía entre el público y, en definitiva, es deliciosa.

Antes de que se me olvide: qué gusto cuando la banda sonora de la serie que estás viendo parece que está sacada de mi playlist 'Favoritos'. Podemos escuchar las canciones más importantes de Rigoberta Bandini ('Too many drugs', 'Ay mamá', 'Julio Iglesias')... pero también se oyen, entre otros, a La Casa Azul, La La Love You o Zahara.

Empecemos contando de qué va. Las actrices protagonistas son Itsaso Arana, Mónica Miranda, María Rodríguez Soto, Mariona Terés, y Godeliv Van den Brandt: algunas de ellas las habrás visto en ficciones como 'Paquita salas', 'Sky Rojo', 'Los días que vendrán', 'La virgen de agosto'...

Dan vida a Sara, Alma, Carol, Leo y Olga, amigas íntimas del colegio, que todos los años sin excepción organizan un viaje de una semana para ir juntas. Pero en esta ocasión, la escapada es distinta porque a una de ellas le han diagnosticado un cáncer y cuando regrese, tiene que empezar el tratamiento.

Así que establecen dos normas: no se hablará del cáncer y cada día tendrán que cumplir un deseo que no se hayan atrevido a hacer a lo largo de su vida. Cada una escribirá su reto, lo meten en una caja y todas las mañanas leen uno para saber qué les toca cumplir (sin escaquearse). Y aprenden una cosa; que realmente hay que estar muy unidas si quieres pasar malos tragos juntas.

Existe un calificativo que no convence a muchos críticos que es el de 'dramedia'; que se atribuye a los dramas con tintes cómicos, a las comedias salpicadas de momentos dramáticos. El cine de Daniel Sánchez Arévalo es así y también lo es 'Las de la última fila', una serie de la que el realizador afirma: "La serie parte de una base dramática muy fuerte, el objetivo es encontrar la luz y que acabe por imponerse la vida. Así que es difícil definir si se trata de una comedia dramática o de un drama con tintes de comedia".

Lo cierto es que no podemos pensar que es una serie que habla solo de amistad. Las relaciones de pareja, los miedos y los inseguridades, la exploración de uno mismo, la salud mental, cómo se cubre la soledad, el cuidado de los dependientes (ascendientes y descendientes), los problemas laborales, el recuerdo de la infancia, la dualidad entre desafiarse a uno mismo o quedarse como estás...

'Las de la última fila' es una serie jugosa llena de matices en las que el propio Sánchez Arévalo ha sido el primero en romper sus propios límites. Explica que su universo fílmico ha sido habitualmente masculino y que necesitaba "saldar una cuenta pendiente" con las mujeres. Además, reconoce que esta historia le ha permitido "salir de su zona de confort".

Photo credit: JULIO VERGNE/NETFLIX
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El trabajo de integrarse en el universo femenino está hecho y apenas se le puede poner pegas, salvo que quizás juegue con estereotipos en los que muchas espectadoras no se encuentren cómodas. El director ha recibido el asesoramiento de todas las mujeres del equipo y de una psicóloga experta en género para que 'nada chirríe'.

Hablemos de los protagonistas secundarios, aunque el director no quiera referirse así a un plantel de estrellas como Javier Rey, Macarena García, Michelle Jenner, Carmen Machi, Antonio de la Torre e, incluso Paula Ribó, presente como Rigoberta Bandini no solo en la música sino también como personaje en uno de los episodios.

De todos ellos, el que más sobresale es Carmen Machi en el papel de la madre de Leo (Mariona Terés): Machi, como siempre, fresca y desenvuelta, llena toda la pantalla con su enorme interpretación. Javier Rey, realmente el protagonista masculino de la serie, no acaba de dar entidad a su papel.

Photo credit: JULIO VERGNE/NETFLIX
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No podemos olvidar otro de los protagonistas clave de 'Las de la última fila', que es el paisaje en el que se desarrolla la serie. Después de recorrer la costa española, Sánchez Arévalo tuvo claro que tenía que rodar en Cádiz y, así, vemos paisajes de Barbate, Conil, Vejer de la Frontera, Tarifa... El color, la textura, el viento, el ambiente de playa es un compañero más de las amigas y es el lugar perfecto para las confidencias y para llevar a cabo los retos que marcarán sus vidas para siempre.

Por supuesto, 'Las de la última fila' tiene partes previsibles del guion, algún que otro capítulo al que le sobra metraje porque se hace demasiado hincapié en algún aspecto del argumento e incluso momentos en los que ver la serie pasa a ser un 'guilty pleasure'. Pero una cosa está clara: son cinco amigas y te acabas convirtiendo en una más de ellas, empatizando con sus dolores, sus alegrías, sus penas y sus realidades. Porque tú podrías ser una de ellas. Y eso es un enorme logro.