La fiebre por las exposiciones inmersivas de Van Gogh llega a Nueva York

·3 min de lectura

Nueva York, 7 jun (EFE).- La fiebre desatada por las exposiciones inmersivas de Vincent Van Gogh, en las que sus populares cuadros, proyectados sobre enormes paredes, cobran vida, llega a la ciudad de Nueva York, donde dos compañías distintas se pelearán este verano por atraer a la oleada de turistas que se espera vuelva a la Gran Manzana.

Ambas abren al público en prácticamente las mismas fechas (de principios de junio a finales de septiembre), tienen nombres casi idénticos ("Immersive Van Gogh" y "Van Gogh: The Immersive Experiencie"), y se encuentran en la punta sur de Manhattan. Ambas alegan, además, que la otra exposición es una copia.

"Dicen que la imitación es el mayor halago", afirma en una entrevista con Efe Corey Ross, uno de los productores de "Immersive Van Gogh", cuando se le pregunta por la competencia.

"IMMERSIVE VAN GOGH": OBRAS DE LOS MEJORES MUSEOS DE EUROPA

Ross subraya que su show es obra del cineasta italiano Massimiliano Siccardi, responsable de la exposición "Starry Night" que alcanzó el estrellato tras salir en la serie de Netflix "Emily en París".

"(Siccardi) Es el Steven Spielberg del mundo de las instalaciones inmersivas. Ha trabajado en ellas durante 30 años y ha creado shows que han tenido mucho éxito en Europa y han sido vistos por millones de personas", agrega.

Para su "Immersive Van Gogh", detalla, han obtenido permisos de 400 imágenes del pintor provenientes de los mejores museos del mundo, que reconstruye para formar una nueva obra de arte.

"Me da pena por el público, porque hay mucha confusión", dice Ross sobre el parecido de ambos eventos, tras lo que señala que el Better Business Bureau, una organización sin ánimo de lucro que busca promover la confianza del consumidor, está investigando la forma en la que promociona el negocio su contrincante.

"VAN GOGH: THE IMMERSIVE EXPERIENCIE": MÁS DE 1.800 METROS CUADRADOS DE EXPOSICIÓN

En total, la productora del show, Lighthouse Immersive, ha montado una exhibición de más de 14.000 metros cúbicos, mientras que su rival, "Van Gogh: The Immersive Experiencie", cuenta con 1.858 metros cuadrados de exposición, además de una experiencia de realidad virtual en la que uno se pasea por los parajes que inspiraron al icónico artista holandés.

"Tenemos aquí más de 2,4 millones de bits de información y 125.000 frames individuales que convertimos en un video. Así que es más avanzado que muchas otras tecnologías digitales", expone Mario Iacampo, consejero delegado de Exhibtion Hub, que junto a la compañía española Fever es la responsable de la muestra.

Iacampo señala que su primera exposición inmersiva tuvo lugar en 2017 es una iglesia de Nápoles, y desde entonces han pasado por Milán, Tel Aviv, Berlín, Viena, Bruselas, York y Pekín, entre otros, mientras que están organizando muestras en Londres, Río de Janeiro, Sao Paolo, Miami, Washington, Philadelphia, Boston, Dallas, Houston, Seattle, Hamburgo y Munich.

"Nosotros empezamos en 2017, el otro show aquí en Nueva York empezó en 2019, así que a no ser que tuviéramos una máquina del tiempo, es imposible haberles copiado", expone a Efe Iacampo.

"Siempre digo que el público no está ciego. (...) El producto habla por sí solo", agrega el representante, que argumenta que lo que les diferencia del resto de la larga lista de muestras similares es lo que abordan en su show, que no se limita a proyectar imágenes animadas de los cuadros de Van Gogh, sino que tratan de acercar al público al artista hablando de los acontecimientos que le marcaron.

"No se trata sólo de sus imágenes, sino que en realidad se trata del artista y de su vida", zanja.

Aunque la "guerra" en Nueva York es entre estas dos muestras, en realidad representan sólo una pequeña parte de la enorme cantidad de espacios que tratan de atraer al público con las imágenes de Van Gogh, puesto que este verano sólo en EE.UU. habrá cerca de 50 exposiciones inmersivas del artista holandés repartidas por 26 estados del país.

Helen Cook

(c) Agencia EFE