Ferran Torres y Sira Martínez celebran así su primer año de amor

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Ferran Torres, jugador del FC Barcelona credit:Bang Showbiz
Ferran Torres, jugador del FC Barcelona credit:Bang Showbiz

Ya ha pasado un año desde que el futbolista Ferran Torres, estrella del FC Barcelona, y la amazona Sira Martínez, hija del seleccionador español Luis Enrique, iniciaran una sorprendente relación sentimental que no ha parado de consolidarse con el paso de los meses. De hecho, los dos enamorados han querido celebrar por todo lo alto el primer aniversario de su noviazgo, con una velada íntima en su casa de la ciudad condal.

Como se desprende de las últimas imágenes publicadas por la deportista en su cuenta de Instagram, su salón fue decorado con numerosos globos, varios de ellos en forma de corazón y estrellas. En dos de ellos se podía leer "Feliz primer aniversario" y en el otro el imprescindible "Te quiero", una declaración de intenciones con la que demostrar ante los internautas que Ferran y Sira, ambos de 22 años, no podrían estar más felices y enamorados pasados sus primeros doce meses de romance.

Una de las razones por las que el joven delantero quiso abandonar el Manchester City, equipo en el que jugaba a las órdenes de Pep Guardiola, a mediados de la pasada temporada pasaba precisamente por reencontrarse con Sira e iniciar en Barcelona una ilusionante convivencia. Por supuesto, el deportista valenciano también quería cumplir su sueño de enfundarse en la camiseta azulgrana, con la que ha de esforzarse al máximo cada día para estar a la altura de las altísimas expectativas derivadas de formar parte del club catalán.

La hija mayor de Luis Enrique, entrenador que dirige a Ferran en el combinado nacional, se erige como uno de los principales apoyos deportivos del futbolista, quien por su parte ha tratado de asistir a tantas competiciones ecuestres como le permite su apretada agenda. Por ejemplo, el ariete fue testigo, a principios de este año, de un emocionante triunfo de Sira a lomos de su caballo durante un campeonato celebrado en el Real Club de Polo de Barcelona, al que también asistió su afamado progenitor.