Fernando Carrillo, muy a gusto con sigo mismo: “Me miro al espejo y me amo”

Por Roxanna Navarro
Photo credit: Mezcalent

From Diez Minutos

Fue el protagonista de las telenovelas más populares de finales de los ochenta y noventa como Abigaíl, María Isabel y Rosalinda. Dos décadas después nadie ha olvidado a Fernando Carrillo y, recién cumplidos los cincuenta años (aunque las malas lenguas dicen que tiene cuatro más), nos cuenta cómo se siente.

Llevamos tiempo sin saber de ti, ¿qué tal te encuentras?

Muy feliz. Con la edad estoy más centrado, positivo y agradecido con lo que tengo. No pido más. Además, estoy bien físicamente, me miro al espejo y me amo.

Pasada la barrera de los 50, ¿se ve la vida de otra manera?

Yo estoy orgulloso de la edad que tengo. La gente me dice que no la aparento y ¡si me quito la ropa, menos!

¿El físico es importante?

Para los artistas, sí. Todos queremos vernos jóvenes, bellos y deseables. Soy un ejemplo de que se puede mejorar con la edad y un símbolo de cómo puede conservarse uno con medio siglo.

¿Pasarías por el quirófano?

No creo. Aunque me preocupan mis párpados y puede que me los retoque en el futuro.

¿Qué recuerdos guardas de tu éxito en los noventa?

Era el rey de las telenovelas y ni me daba cuenta de lo que significaba. Iba como un tonto.

¿Te arrepientes de algo?

Sé que he cometido equivocaciones como fue involucrarme en política en Venezuela. Decantarme me hizo daño.

¿Has notado menos ofertas?

Sí, hay menos. También porque la televisión ha cambiado y ahora el trabajo debemos generarlo nosotros. Estoy desarrollando una serie sobre un profesor de música para grabarla en Tulum (México).

¿Puedes afirmar que has logrado todo lo que deseabas?

Me siento muy bien tanto a nivel personal como profesional, pero aún tengo la aspiración de volver a enamorarme y formar una familia hermosa como en la que crecí.

Tu hijo vive en Estados Unidos y tú no puedes entrar. ¿Hace mucho que no le ves?

Sí, pero sé que esto va a arreglarse. Mantenemos comunicación y tengo claro que los hijos deben estar con las madres.