¿Qué es la fatiga muscular? Así puedes combatirla y prevenir su aparición

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Photo credit: South_agency - Getty Images
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La pereza y la fatiga son dos de los grandes enemigos del ejercicio. Seguramente esta situación te suene: llegas a casa muy cansada del trabajo o las clases y lo único que te apetece es tirarte al sofá a descansar y hacer zapping en la tele. ¿Y el entrenamiento? En el fondo te sientes culpable si te saltas tu sesión de ejercicio -siempre y cuando seas de las que dedican varios días de la semana a entrenar-.

En ese caso, no queda más remedio que dejar la pereza a un lado y sacar la fuerza de donde sea para ponerte tu outfit deportivo favorito y darlo todo en tu rutina. Aunque, cuando el problema es la fatiga, no es tan sencillo. Y cuando hablamos de fatiga no nos referimos a la fatiga mental acumulada por estar todo el día pendientes de mil millones tarea, nos referimos a la que deriva en la musculatura.

Qué es la fatiga muscular

Seas deportista profesional o amateur, seguro que alguna vez habrás notado una sensación de agotamiento extremo que te lleva a una pérdida notable de la capacidad física y que te impide moverte con un rendimiento óptimo. Incluso puedes llegar a sentir que tu respiración es acelerada, que aumenta tu ritmo cardiaco, notar cierta falta de coordinación y dolor en músculos y articulaciones.

Eso son los famosos síntomas de la fatiga muscular. En el caso de los deportistas profesionales, surge cuando se somete al cuerpo a un esfuerzo muscular muy intenso. Sin embargo, en deportistas amateur aparece cuando realizan actividades que requieren un esfuerzo físico importante al que que no están acostumbrados, o a una rutina de entrenamiento con una carga desmedida para su cuerpo.

Cómo prevenir su aparición

La buena noticia es que la fatiga muscular se puede combatir. Por eso, te vamos a contar todo lo que puedes hacer para prevenir su aparición y combatirla en caso de que te sientas sin fuerza o notes que no rindes igual en tus entrenamientos.

Aliméntate adecuadamente

Siempre es importante comer de forma sana y equilibrada, pero todavía lo es más cuando vas a realizar una sesión de ejercicio físico. Debes dotar a tu cuerpo siempre de la energía suficiente para el esfuerzo que vas a llevar a cabo. De esta forma, tu cuerpo no recurrirá a sus propias reservas de glucosa. El consumo de hidratos de carbono, como por ejemplo un plato de pasta, siempre es una de las opciones más recurridas entre deportistas profesionales y amateurs.

Hidrátate mucho

Beber agua después del entrenamiento es algo trascendental. El almacenamiento de glucógeno va acompañado de agua, y si se retrasa el proceso de hidratación se puede reducir un 50% la resíntesis de glucógeno muscular, favoreciendo la aparición de fatiga muscular. No esperes a que aparezca la sed, pues esto será un indicativo de que ya te has deshidratado.

Descansa y recupera

Es fundamental dormir las horas adecuadas, sobre 7-8h en adultos de mediana edad. El descanso favorecerá a nuestro rendimiento deportivo, evitará la aparición de fatiga muscular, y nos permitirá afrontar con más energía la rutina laboral y el resto del día.

No te pases con los entrenamientos

Debes ser consecuente con lo que tu cuerpo puede exigirse. No te propongas completar retos físicos que no puedes superar, pues son este tipo de sobreesfuerzos los que perjudican a tu organismo, favoreciendo la aparición de fatiga. Sube la carga de entreno de forma paulatina, y márcate tus propios tiempos. Además, no es recomendable entrenar diariamente; descansa un par de días a la semana para que el cuerpo pueda resetearse y ponerse a punto.

Calienta antes y estira después del entrenamiento

Este punto es esencial para evitar el agotamiento muscular. Siempre hay que calentar antes de entrenar y estirar una vez finalizado el entrenamiento. Es la mejor manera de evitar lesiones musculares, y mejorar tu rendimiento.

Aplícate una crema de recuperación muscular

Tras una sesión de ejercicio físico, siempre resulta beneficioso masajear la zona de tu cuerpo que has trabajado. De esta forma el músculo se relaja y se destensa y, a su vez, se combate la aparición de la fatiga muscular. ¿Cómo ponerlo en práctica? Mediante un ligero masaje con una crema específica para la recuperación muscular, como Kyrocream Orginal, marca de referencia en fisioterapia y deporte con reconocidas propiedades en la prevención y recuperación de problemas musculares y articulares.