La familia Hunt, los verdaderos ganadores del Super Bowl

Norma Hunt y su hijo Clark Hunt, dueños del Kansas City Chiefs, además de Andy Reid, el manager del equipo, celebran el AFC Championship tras vencerle al Tennessee Titans en Kansas City, el 19 de enero de 2020. Esa noche se ganaban su pase a la disputa del Super Bowl. Foto: Jeff Roberson/AP.

A finales de enero, una noticia pasó por las salas de prensa sin que muchos le prestaran atención: cerca de 2.000 personas presenciarían el partido entre los San Francisco 49ers y los Kansas City Chiefs como invitados especiales de este último equipo.

Se trataba de empleados, familiares y amigos, con quienes la familia Hunt, la propietaria de la franquicia, compartiría cada detalle del Super Bowl LIV en el Hard Rock Stadium de Miami.

La ocasión lo merecía. Desde que derrotaron a los Vikingos de Minnesota en el Super Bowl IV, la familia Hunt llevaba nada menos que 50 años esperando para darse el alegrón de obtener el premio más grande del futbol americano y para convertirse en protagonista de este espectáculo que mantuvo en vilo a millones de personas en todo el planeta.

Al final, los implicados directos y sus invitados salieron victoriosos: su equipo había derrotado a los San Francisco 49ers por un marcador de 31 a 20.

Imagen del partido del Super Bowl 2020 entre los San Francisco 49ers y los Kansas City Chiefs en el Hard Rock Stadium de Miami, el 2 de febrero de 2020. Foto: David Santiago/Miami Herald/Tribune News/Getty Images.

Pero, ¿quién es la familia Hunt?, se pregunta una publicación de Forbes.

Responsable de un patrimonio de 15.000 millones de dólares, este clan está verdaderamente acostumbrado a triunfar en la vida y, sobre todo, en los negocios. Dueña de los Chiefs desde que Lamar Hunt fundara el equipo hace seis décadas, se trata de una familia con un enorme parque empresarial, que va desde compañías de petróleo y gas en todo el mundo, hasta participaciones en equipos deportivos de la NFL, la NBA y la MLS.

En pocas palabras, es una de las familias más ricas de Estados Unidos que, como ocurre casi siempre, no deja de sumar números a su caja contadora. Y la noche del Super Bowl no fue una excepción.

Bajo el paraguas de la empresa Hunt Sports Group poseen además una parte del pastel que representan los Bulls de Chicago (de la liga de baloncesto o NBA), ganadores de seis campeonatos, y ha tenido vínculos con el Sporting Kansas City, el Columbus Crew, y en estos momentos con el Dallas FC, todos pertenecientes a la Major League Soccer (MLS).

Así comenzó el imperio de la familia Hunt

Pero la buena gestión y la primera fortuna tuvieron lugar hace 90 años, cuando el fundador del clan, H.L. Hunt, un prodigio de las matemáticas, empleó lo que había ganado jugando hábilmente al póker para comprar tierras sin explotar.

En 1930, según cuenta la historia, adquirió unas tierras en Texas que resultaron estar encima de un enorme yacimiento petrolífero. Al cabo de pocos años de explotación, Haroldson Lafayette Hunt había creado un imperio petrolero mundial.

“En términos de riqueza extraordinaria e independiente, solo hay un hombre: H.L. Hunt”, expresó en su momento su colega, el magnate del petróleo J. Paul Getty, quien fuera el hombre más rico de Estados Unidos a mediados del siglo XX.

Cuando en 1982 vio la luz la primera lista Forbes 400 con los estadounidenses más ricos, hacía ocho años que Haroldson había muerto. Pero esto no impidió que once de sus catorce hijos herederos aparecieran en la prestigiosa clasificación. Entre ellos destacaron Ray Lee Hunt, quien se mantuvo en el negocio del petróleo, así como Nelson Bunker Hunt y William Herbert Hunt, quienes a finales de los años 80 desaparecieron de la lista por culpa de sus deudas.

También destacaron Caroline Rose Hunt, quien fundó y luego vendió Rosewood Hotels and Resorts, además de Lamar Hunt, fallecido en 2006, el único que puso sus ojos y su billetera en el mundo de los deportes.

Lamar Hunt, fallecido en 2006, habla en una conferencia de prensa en noviembre de 2005, en Kansas City. (AP Photo/Ed Zurga)

Fue precisamente este Hunt quien acuñó el término "Super Bowl", inspirado en un popular juguete con que se entretenían sus hijos a mediados de los años 60. Antes, Lamar había sido una pieza esencial en la fusión entre la National Football League y la conocida como la American Football League (AFL). Desde entonces, los vencedores de cada competencia disputan un Partido único de donde sale el campeón de Estados Unidos. 

Un año antes de su muerte, Lamar le pasó las riendas del negocio a su hijo Clark, quien todavía supervisa a los Kansas City Chiefs como presidente y CEO.

Otros miembros poderosos de la familia son los hermanos de Lamar que todavía viven: Ray Lee Hunt, de 76 años, quien dirige el conglomerado de petróleo y gas Hunt Consolidated, y William Herbert Hunt, de 91 años, propietario la refinería y compañía petrolera Petro-Hunt, ubicada en Luisiana.