¿Por qué se extinguió el Megalodón?

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Photo credit: Megalodon
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Coged las palomitas porque esta es la historia de uno de los mayores carnívoros que han existido sobre la faz de la tierra y de su extinción, de cómo el tiburón blanco acabó con el Megalodón hace tres millones de años. Una historia de lucha por la supremacía de los mares mucho antes de que navegaran los primeros barcos, de competición por los recursos del océano antes de que el Homo Sapiens comenzara a caminar por la Tierra, la historia del Tiburón Blanco y el Megalodón.

El megalodón era el pez más grande del mundo. Tenía una cabeza de 4,5 metros de largo y se cree que en total podía alcanzar un máximo de entre 24 y 25 metros de longitud, el doble del tiburón ballena y casi tanto como la ballena azul antártida (29 metros, el animal más grande del planeta). Y al contrario que ellas sí es posible que pudieran tragarse a una persona. Aquí puedes ver una ilustración comparativa entre el Meg y un tiburón corriente:

Photo credit: VICTOR HABBICK VISIONS/SCIENCE PHOTO LIBRARY - Getty Images
Photo credit: VICTOR HABBICK VISIONS/SCIENCE PHOTO LIBRARY - Getty Images

Hasta una investigación reciente se creía que el megalodón se pudo extinguir a causa de los cambios climáticos, que habrían reducido sus áreas de cría y al declive de algunas de sus presas. Pero un estudio reciente publicado en Nature Communications ha matizado más esta última hipótesis identificando a los tiburones blancos como su rival en la cadena alimenticia.

En algún momento del Plioceno temprano (hace entre 5,3 y 3,6 millones de años) los niveles tróficos de ambas especies de tiburones se superpusieron y comenzaron a competir por las mismas presas. Solo una de las dos sobrevivió.

El tiburón blanco es bastante más pequeño que el megalodón, con solo 7 o 10 metros de longitud, y eso pudo haber contribuido a que fuera más adaptativo durante años. Si bien ahora la Lista Roja de la UICN lo incluye como una especie en vulnerable que podría estar en peligro de extinción. Pero es que los humanos somos un competidor más peligroso todavía que el megalodón y el tiburón blanco, a pesar de la mala prensa que le han hecho la película de Steven Spielberg y sus secuelas, no suele atacar a seres humanos. Aunque nunca está de más recordar las cosas que no debes hacer ante el ataque de un tiburón.

Photo credit: Gerard Soury - Getty Images
Photo credit: Gerard Soury - Getty Images

El estudio, liderado por Jeremy McCormack desde la Universidad Goethe de Frankfurt (Alemania), se ha centrado en estudiar el lugar que ocupaban los distintos escualos en el nivel trófico de su ecosistema. En concreto, a través del zinc que se incorpora al esmalte de los dientes, lo que permite identificar la dieta de una especie. Según recoge la agencia Sinc, usando un isótopo de zinc Zn-66 los investigadores evaluaron geoquímicamente el nivel trófico de 20 especies de tiburones vivos y otras 13 especies fósiles, incluido el megalodón.

Los resultados indican que, aunque la diferencia de tamaño entre el megalodón y el tiburón era enorme, competían por los mismos recursos alimentarios. Lo cuál no indica una causalidad directa. Hablamos de múltiples factores que interactuaron entre sí llevando a la extinción del gran Megalodón antes de que Jason Statham tuviera esa misma oportunidad en la película de 2018.

Los investigadores concluyen que “la extinción del otodus megalodon puede haber sido causada por múltiples factores ambientales y ecológicos combinados, incluido el cambio climático y limitaciones térmicas, junto al colapso de las poblaciones de presas, pero también por la competencia de recursos con el tiburón blanco”.

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