Exorcismo en Valladolid: El caso real que inspiró '13 Exorcismos'

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El caso real que inspiró '13 Exorcismos'Distribuidora

'13 Exorcismos', la primera película de terror de José Sacristán, llega este viernes a las pantallas españolas. Sacristán interpreta al Padre Olmedo, un exorcista que se enfrenta a lo que él interpreta como la posesión demoníaca de la joven Laura (María Romanillos) tras una sesión de espiritismo entre amigos.

El equipo de guionistas de 'Malasaña 32' vuelven a inspirarse (muy libremente) en un "caso real" paranormal de los 'Expedientes X' españoles, en este caso el último exorcismo documentado en España. Un caso que salió a la luz en 2014 y que acabó trágicamente en 2019.

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Manuel Fernandez-Valdes

Tal y como nos recuerda '13 Exorcismos', una clara candidata a las mejores películas de terror en español para pasar miedo, en España existen a día de hoy 15 exorcistas autorizados por el Vaticano para realizar el ritual. Uno de ellos es Jesús Hernández Sahagún, el "exorcista oficial" de Castilla y León que, por aquel entonces, confesaba haber realizado más de 200 exorcismos en 4 años. En 2014 fue acusado de lesiones graves, trato degradante, coacciones, inducción al suicidio y violencia física y psíquica habitual.

Todo comenzó, según informaba el Diario de Burgos, en 2012. "R." empezó a sufrir problemas de anorexia y ansiedad, habiendo dejado de comer en ocasiones "por hacer penitencia" y practicándose cortes en las muñecas a modo de flagelaciones por recomendación de su madre y el grupo religioso 'La Milicia de Santa María', según declaró la menor. Estuvo ingresada un par de meses en el Hospital Universitario de Valladolid, durante los cuales R. advierte a los médicos que "tiene un demonio dentro que le engaña y motiva a hacerse daño".

Sus padres, aconsejados por una estudiante de Teología cercana a la familia que "tenía sueños en los que veía a la muchacha siendo ahogada por un demonio", concluyeron que su hija estaba siendo poseída por el Diablo. Tras varios intentos de suicidio frustrados, la joven se lanzó por la ventana de un tercer piso en septiembre de 2013 sufriendo daños muy graves en la columna vertebral y quedando, inicialmente, en silla de ruedas. Pocos meses después, desesperados, los padres la llevan al convento de San Joaquín y Santa Ana de Valladolid para que Hernández Sahagún le sacara el Diablo del cuerpo.

museo san joaquin y santa ana
Museo San Joaquin y Santa Ana

Según rescató el Diario de Burgos de los atestados judiciales, R. fue inmovilizada a los pies del altar del convento. Presionaron un crucifijo contra su frente causándole una herida y cubrieron su cuerpo con imágenes de santos. Mientras el sacerdote le gritaba expresiones como: "¿Quién eres, Satanás, Belcebú, el Diablo en persona?" o "Bestia inmunda, dixi mi como tu a dominaris", le daba de beber agua bendita son sal.

La madre afirmó en su testimonio que "escupió al sacerdote, le intentaba agarrar del cuello e incluso le mordió. Volvía los ojos y gritaba, no entendiendo lo que decía y creyendo que estaba hablando en otro idioma. Era una lengua antigua, pudiendo ser arameo." Además, aseguró, "cuando le estaban echando agua bendita empezó a dar saltos con el cuerpo."

El rito se repitió hasta en 13 ocasiones, según la denuncia puesta por los tíos de la muchacha ante el maltrato físico evidente que notaron en la menor. La joven afirmó además que el cura le recomendó dejar de tomar la medicación prescrita por su psiquiatra.

Los intentos de suicidio continuaron, provocando que el 5 de diciembre de 2014, varios meses después de la denuncia de los familiares al Servicio de Atención de Menores, el Arzobispado de Burgos reconoció públicamente el exorcismo "realizado a petición de los padres por un profesional legítimamente nombrado".

jesús hernández sahagún
Jesús Hernández Sahagún (Raúl Ochoa)

Ese mismo mes, Hernández Sahagún defendió su trabajo en una entrevista en 'El Mundo/Diario de Valladolid' declarando que "era un caso de posesión, estaba poseída por el Diablo, no entiendo el revuelo. Fue un ritual perfectamente reglado y autorizado al más alto nivel. Póngase usted en la angustia de unos padres que ven cómo su hija padece anorexia o intenta suicidarse sin que ningún tratamiento parezca hacerle efecto. No es extraño ni anómalo que acudan a la Iglesia", afirmó el exorcista.

En marzo de 2017, el caso fue archivado por falta de pruebas después de que R. se retractara y desmintiera sus primeras declaraciones. La juez motivó el archivo de las actuaciones, iniciadas a raíz de la querella de los familiares, "al no aparecer debidamente justificada la perpetración del delito que ha dado motivo a la formación de la causa".Además, la joven renunció a las acciones civiles y penales y aportó un escrito en el que señalaba que en su declaración había puntualizado ciertos aspectos que no ocurrieron en la realidad.

Un par de años después, en febrero de 2019, R. falleció a los 22 años de edad. La joven se suicidó ingiriendo una gran cantidad de pastillas en una residencia universitaria de Salamanca.