Esto es lo que deben saber los dueños de mascotas y el coronavirus

Después de que una tigresa del Zoo del Bronx diera positivo en la prueba de la COVID-19, muchos se preguntan si los animales domésticos son susceptibles al coronavirus (Foto: Getty Images).

Los estadounidenses amantes de los animales se pusieron nerviosos después de que el domingo se anunciara que una tigresa del Zoo del Bronx en Nueva York dio positivo en la prueba de coronavirus. A Nadia, una tigresa de Malasia, le diagnosticaron COVID-19 tras presentar síntomas de tos seca y falta de apetito. Otros tigres y leones han presentado síntomas de enfermedades respiratorias y supuestamente están infectados.

Aunque algunos expertos dicen que es poco probable que las mascotas puedan transmitir la COVID-19, Yahoo Lifestyle habló con la doctora Tracey McNamara, exjefa de patología en el Zoo del Bronx, para obtener algunas respuestas. La doctora McNamara jugó un papel crucial en la investigación del brote del virus del Nilo Occidental en 1999 y también fue asesora científica de la película Contagio (2011). Ha explicado a Yahoo Lifestyle que no le sorprende “en absoluto” que la tigresa diera positivo.

“Eso plantea todo tipo de problemas que he tratado de abordar durante meses. Al tratarse de una nueva enfermedad que se puede propagar entre animales y humanos ‒zoonosis‒, no sé por qué alguien iba a pensar que solo se pasa de murciélagos a pangolines”, afirmó la doctora McNamara, quien trabaja para combatir la pandemia de coronavirus.

Las zoonosis son causadas por gérmenes que se propagan entre animales y humanos. Las investigaciones concluyeron que la COVID-19 se desarrolló de forma natural, probablemente a partir de una recombinación de un virus hallado en murciélagos y otros virus, tal vez originados en pangolines.

“Con el virus del Nilo Occidental, la gente hizo lo mismo, pensando que solo se encontraba en personas o cuervos hasta que demostramos que también estaba presente en caimanes y en leopardos de las nieves”, continuó. “Busca y encontrarás”.

La doctora McNamara, quien actualmente ejerce de profesora en la Facultad de Medicina Veterinaria en la Universidad Occidental, en California, sabía que era solo cuestión de tiempo que Estados Unidos tuviera su primer caso confirmado en un animal.

“Mucha gente ‒ Organización Mundial de la Salud (OMS), Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE, por sus siglas en inglés)‒ ha estado diciendo no estar preocupada por las mascotas. Mi respuesta fue que la falta de evidencias no es en absoluto lo mismo que la ausencia”, dijo.

Las autoridades de salud pública creen que los grandes felinos del Zoo del Bronx contrajeron la COVID-19 de un empleado. El doctor Paul Calle, actual director de veterinaria en el zoo, dijo al New York Times que están trabajando asumiendo que fue una transmisión de humano a felino. “Que la fuente de la infección fue un cuidador asintomático o que pasó el virus sin enfermarse”, explicó el doctor Calle.

Al ser preguntada si cree que eso es verdad, la doctora McNamara, respondió que “quizás”.

“No me imagino… a menos que ese cuidador fuera el único encargado de trabajar con esos animales, diría que es poco probable”, respondió, al tiempo que explicaba que un animal podría habérselo pasado a otro. Sin embargo, la doctora McNamara insistió en que por ahora no se sabe nada sobre la transmisión de humanos a animales “porque nadie quiere fijarse en eso”.

“Es lo que llamo efecto avestruz, con el que la gente piensa: 'Dios mío, ni siquiera lo intentes, porque, ¿qué pasa si encuentras algo?'. Bueno, si encontramos algo, luego desarrollamos una vacuna”, dijo.

Un estudio científico en China determinó que el virus “se replicó poco en perros, cerdos, pollos y patos, pero eficientemente en hurones y gatos”. También concluyó que se transmite en felinos a través de las gotitas respiratorias (el estudio fue realizado en condiciones de laboratorio). Otro estudio chino descubrió que hubo gatos infectados de coronavirus en Wuhan durante el brote. Si bien ambos estudios son solo un comienzo para comprender cómo funciona la COVID-19 en animales, la doctora McNamara explicó que se tienen que realizar más investigaciones.

“Tenemos que reconocer que los estudios no han sido revisados por colegas, fueron estudios pequeños y tendrían que repetirse, validarse y entonces podrán responder a algunas de las preguntas que todo el mundo se está haciendo”, explicó. “Hasta que no se haya hecho este trabajo, no podemos responder a estas preguntas [sobre la transmisión]”.

Si bien los gatos son claramente susceptibles a infectarse de COVID-19, la doctora McNamara dijo que “sería insensato hacer predicciones” sobre qué tipos de animales podrían estar en riesgo de contraer el virus.

“No tenemos ni idea de si todas esas otras especies tienen receptores que se hayan relacionado con la susceptibilidad de contraer COVID-19”, dijo. “Se llama receptor ACE2 y se ha demostrado que el virus se introduce en las células. Los gatos tienen estos receptores”.

La doctora McNamara añadió que “los perros también se pueden infectar, pero no parecen tan vulnerables como los gatos”.

De acuerdo a la Asociación Estadounidense de Medicina Veterinaria, el lunes se registró la infección de dos perros y dos gatos que viven con gente diagnosticada con COVID-19.

En cuanto a los síntomas a tener en cuenta para las mascotas, la doctora McNamara señaló que en otras partes del mundo se han registrado casos de COVID-19 en gatos.

“El primer gato que dio positivo en Bélgica había desarrollado síntomas respiratorios y gastrointestinales. El gato tuvo problemas para respirar y diarrea. Por tanto, ese es un indicio al que debes prestar atención”, dijo.

Uno de los estudios chinos respaldó esta evidencia.

Y continuó la doctora McNamara: “Desear que algo no sea así no hace que desaparezca. Tienes que enfrentarlo de cara, descubrir qué está sucediendo y luego encontrar una forma de lidiar con la enfermedad en perros y gatos. En medio de todo esto, en lo que se ha estado fijando todo el mundo es en otra cosa, en cómo afectará esto a los humanos. Bien, ¿y en los animales? Incluso si hoy no existe transmisión entre mascotas y personas, eso no significa que las mascotas no se vayan a enfermar. En sí mismo, eso ya es una buena razón para investigar y descubrir qué está pasando”.

Se espera que todos los animales infectados con la COVID-19 en el Zoo del Bronx se recuperen. “Gracias a Dios”, dijo la doctora McNamara.

Si bien todavía no se conocen casos de coronavirus en mascotas en Estados Unidos, el Departamento de Agricultura emitió un comunicado advirtiendo a la gente que esté enferma que se mantenga alejada de animales.

“Cualquier persona enferma de COVID-19 debería restringir todo contacto con animales, manteniendo precauciones adicionales también con las mascotas, durante su enfermedad, tal como lo harían con otras personas”, dijo el Departamento de Agricultura. “Aunque no se ha informado que en Estados Unidos se hayan enfermado mascotas por la COVID-19, se sigue recomendando que la gente enferma del virus limite el contacto con animales hasta que se conozca más información sobre el virus. Si una persona enferma debe cuidar a una mascota o estar cerca de animales, debería lavarse las manos antes y después de cualquier interacción”.

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Taryn Ryder