Exclusiva: El último sueño de Georges Méliès

georges méliès manuscrito
Exclusiva: El último sueño de Georges MélièsLuis Díaz

El año 2022 marca el 100º aniversario de 'Viaje a la Luna', una de las mejores películas de fantasía de la historia y la obra más reconocida de Georges Méliès, "el mago del cine" y el pionero más influyente de la historia del séptimo arte. Méliès redefinió con sus trucos de ilusionista el cine como arte, con más de 500 títulos a sus espaldas. Sin embargo, acosado por las deudas, su obligado retiro cinematográfico en 1923 nos privó de poder seguir disfrutando de sus obras fantásticas, muchas de ellas además tristemente desaparecidas y/o destruidas.

Méliès pasó los últimos años de su vida alejado del arte de realizar películas y, aunque logro obtener el reconocimiento que merecía antes de morir, nunca pareció interesarse en volver a trabajar en el cine. O, al menos, eso es lo que se pensaba hasta ahora.

FOTOGRAMAS ha tenido acceso a un manuscrito inédito, escrito de puño y letra por el padre del cine fantástico, donde revela sus intenciones de volver a abrir uno de sus estudios tan solo tres años antes de su muerte en 1938.

El hallazgo forma parte de la colección privada de Luis Díaz, analista de documentos cinematográficos afincado en Gran Canaria. Su colección está considerada como una de las más destacadas de Europa por su gran cantidad de piezas inéditas y rarezas únicas de personajes claves de la historia del cine mundial.

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Luis Díaz

Los últimos días de Georges Méliès

El ilusionista francés Georges Méliès fue el inventor y el impulsor de técnicas nunca antes vistas a principios del siglo XX, tales como la doble exposición, la coloración de negativos, la cámara rápida y el stop trick, el truco de rodar un objeto, parar la filmación, y luego volver a rodar sin ese objeto (o cambiándolo por otro) provocando así el efecto visual de una desaparición o una transformación instantánea. Construyó el primer estudio de filmación de Europa en 1897, exactamente en Montreuil, y el segundo de todo el mundo tras el 'Black Maria' de Thomas Edison. Aquella sería la piedra fundacional de su prolífica producción cinematográfica y el nacimiento de las películas de ciencia ficción.

Pero las deudas comenzaron a acuciar al cineasta, y en 1923 tuvo que renunciar a sus estudios. Hablamos con la bisnieta de Méliès, Anne-Marie Malthête-Quévrain, que nos explica las razones del desalojo:

"En la década de 1910, el público quería películas de acción, seriales, historias dramáticas, etc., y estaba cansado de los cuentos de hadas y las películas con trucos, pero Méliès no cambió de género. Además Méliès siguió trabajando de forma tradicional, mientras que la producción de películas se volvió industrial, con máquinas adaptadas para reducir costes. Entonces Méliès era muy derrochador y muy mal administrador, era su primera esposa quien manejaba las cuentas, y ésta falleció en 1913. La productora Pathé patrocinó las últimas 6 películas de Méliès, que no agradaron al público, y Méliès tuvo que ceder su propiedad en Montreuil como garantía del préstamo otorgado por Pathé."

En 1925, Georges Méliès se reencontró con una de sus actrices, Jehanne d'Alcy, dueña por aquel entonces de un quiosco de juguetes en la estación de Montparnasse. Méliès se casó con ella y trabajó en el quiosco, condenado al anonimato y al olvido hasta que León Druhot, director de Ciné-Journal, le reconoce y comienza una campaña de redescubrimiento que hace que la cinefilia francesa y las instituciones pongan en valor, por fin, el trabajo de toda su vida. Méliès fue reconocido con la Legión de Honor en 1931 y pasó los últimos años de su vida en el Castillo de Orly, propiedad de la 'Mutua del cine' francesa.

georges melies en 1932
Keystone-France - Getty Images

El manuscrito recuperado de la colección de Luis Díaz, una carta escrita por Méliès a su notario en 1935, desvela nuevos detalles de las deudas que le hicieron perder el estudio de Montreuil y su intención de volver a abrirlo, algo que no se conocía hasta el momento y que no está recogido en ninguna de las biografías sobre el cineasta.

Es decir, 12 años después de abandonar el cine por completo, Georges Méliès manifestó su intención de volver a hacer películas. Un hecho que, de haberse producido, pudo haber cambiado la historia del cine tal y como la conocemos.

El manuscrito inédito de Georges Méliès, traducido

"Orly, 20.12.1935

Querido señor,

Le envío la respuesta que acabo de recibir de Crédit National. Le había dicho al señor Fontaine, mi yerno, que estaba convencido de que no había nada que hacer porque el título, constituyendo un reconocimiento de deudas del Estado por una suma de 800 F[rancos] aproximadamente, había desaparecido durante nuestro desalojo de mi propiedad en Montreuil, y es él, y no yo, quien quería tenerlo, un corazón puro. Sin embargo, en el galimatías administrativo que recibo, entiendo que mi opinión fue correcta.

1 ° - Habría sido necesario reclamar en 1933, último plazo.

2 ° - No se llevó a cabo la reforma por falta de los 2000 Francos que pedía el contratista (y no 800) para devolver el estudio a su estado original.

3 ° - No podemos presentar el título perdido, por lo que hubo una ejecución hipotecaria.

En cuanto al título, mi hija Georgette se lo dio a nuestro ex cajero del teatro Montreuil. Este último ha estado en París varias veces intentando el pago, y siempre le dijeron: Más tarde, actualmente no hay fondos disponibles. Entonces, nos cansamos de estos pasos innecesarios, y es probable que el título se quedara en manos de él, Lucien Bardou, pero no sé qué le pasó.

Por eso hacía mucho que me había rendido en este asunto.

Reciba, querido señor, mis amables saludos,

G. Méliès"

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Luis Díaz

El último sueño de Georges Méliès

Anne-Marie Malthête-Quévrain, bisnieta del ilusionista, nos vuelve a echar una mano interpretando la carta:

"Si entiendo bien esta carta, Méliès habla en ella de una suma de 800 francos que el Crédit National (el estado francés) le debía en 1923 (cuando fue expulsado de Montreuil) y que pudo reclamar hasta 1933.Sin embargo, esto no se hizo porque el documento se perdió o se lo entregó a Lucien Bardou, el cajero del teatro Robert-Houdin, a quien Méliès o Georgette (mi abuela) habían encargado que se encargara de recuperar la suma. El requerimiento fue a petición de su yerno, el señor Fontaine (mi abuelo), pero sabía que era innecesaria porque había pasado el plazo de 10 años.Esta suma podría haber permitido rehabilitar uno de sus dos estudios en Montreuil (¿en 1935? No era de su propiedad desde 1923 ...), pero la empresa que podía hacerlo pedía 2.000 francos. Esta información es nueva para nosotros, ya que no sabemos que quiso rehabilitar un estudio y volver a realziar películas después de 1923. ¡Qué hermosa sorpresa esta historia tan romántica!"

Por lo tanto, la carta demuestra que Méliès tuvo interés en recuperar 800 Francos que le debía el estado francés con la intención de recuperar y rehabilitar uno de sus estudios, e incluso pidió presupuesto a un contratista. Aunque también deja claro que la suma no hubiera sido suficiente ya que el contratista le pidió 2.000 Francos y el plazo para reclamar esta cantidad había prescrito un par de años antes, en 1933.

Pero, solo el hecho de que uno de los artistas más importantes de la historia del cine tuviera intención de volver a hacer su magia tras las cámaras 12 años después de su retiro forzado y solo tres años antes de su muerte, es un acontecimiento hasta ahora desconocido y que merece la pena rescatar del olvido.

viaje a la luna 1922
Hulton Archive - Getty Images

Esta carta es el testimonio que prueba que la pasión por ilusionar y entretener con su cine acompañó a Georges Méliès hasta su muerte, y que tuvo la intención de sumar una guinda final a su legado cinematográfico antes de abandonarnos para siempre.

La madre de Anne-Marie y nieta de Georges Méliès, Madeleine Malthête-Méliès, es la autora de la biografía más completa hasta la fecha sobre el mago del cine. Una biografía que abarca toda su vida desde su primera película en 1895 hasta su muerte en 1938, pero que no recoge lo que revela este artículo: El último sueño de Georges Méliès.