Presentaba el programa más machista de la televisión y acabó siendo Concejala de la Mujer e Igualdad

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La habitual dinámica de Pasapalabra es la de tener cuatro nuevos invitados cada tres días. Esta semana, hasta doce famosos han pasado por el concurso de Roberto Leal, procedentes del mundo de la moda, de la interpretación o de la presentación de programas. De todos ellos, un nombre me llamó mucho la atención: el de Eva Pedraza, una andaluza que saltó a la fama en el ya lejano 1988 gracias al certamen de Miss España, y que ha sabido labrarse una carrera de lo más completa y curiosa. Y es que, si repasamos sus logros, podemos comprobar que fue la presentadora del que probablemente fuese el programa más machista de toda la historia de nuestra televisión, y años después acabó en la política y se hizo cargo de la Delegación de la Mujer y de Igualdad de su Córdoba natal. Pero vayamos por partes.

Como decimos, Eva saltó a la fama siendo muy joven, con escasos 18 años, cuando logró la corona de Miss España. Este certamen de belleza era una auténtica lanzadera para todas sus ganadoras, que veían cómo los contratos casi llovían del cielo. Eva aprovechó el tirón entonces para dedicarse a la moda, pero también a la televisión.

Eva Pedraza, model  (Photo by Alvaro Rodriguez/Cover/Getty Images)
Eva Pedraza, model (Photo by Alvaro Rodriguez/Cover/Getty Images)

Su primer trabajo fue como azafata de El Precio Justo, con Joaquín Prat, y que se emitía en Televisión Española. Y más tarde, con el nacimiento de las televisiones privadas, saltó a Telecinco… y así llegó hasta el programa ¡Ay, qué calor!

Aquellos que ronden (o superen) los 40 recordarán que la primigenia Telecinco era un auténtico cabaret, y no de los más refinados, precisamente. En todos sus programas había chicas ligeras de ropa, ya fuese un espacio de fútbol como Goles son amores, un concurso familiar como VIP (donde estaban las Mamachicho) o algo tan indescriptible como Las noches de tal y tal, donde veíamos a Jesús Gil en un jacuzzi disertando temas de lo más diversos, mientras mujeres en bikini miraban a cámara con picardía.

De todos aquellos programas, ¡Ay, qué calor! era el más machista (y absurdo) de todos. Luis Cantero y Eva Pedraza eran los encargados de presentar este formato, que tenía un cuerpo de baile llamado las chicas Chin-Chin, que cantaban una pegadiza canción sobre brindar por la suerte.

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¿En qué consistía ¡Ay, qué calor!? Es difícil de explicar. Un hombre y una mujer competían por acumular puntos, con pruebas como adivinar qué fruta escondían los pezones de las mencionadas chicas Chin-Chin. Si iban perdiendo, podían ganar un extra desnudándose ellos mismos en un estriptise. Todo ello aderezado por comentarios del citado Luis Cantero sobre el hermoso cuerpo de las jóvenes, cada una de las cuales representaba una fruta. El papel de Eva Pedraza allí era bastante decorativo, la verdad sea dicha. Como el del resto de las chicas, solo que ella iba más vestida.

Si viésemos ahora una de sus entregas nos llevaríamos las manos a la cabeza. ¡Ay, qué calor! era chabacano, una mera excusa para ver a chicas ligeras de ropa. De hecho, premio, premio, no había: la productora afirmaba entonces en prensa que el verdadero galardón era ir a Italia a grabar con todos los gastos pagados, pues se grababa en el mismo plató que Colpo Grosso, el programa original que Telecinco adaptó.

Eva Pedraza tuvo la suerte y la inteligencia de dejar este proyecto atrás, y siguió labrándose una potente carrera en televisión. Como otras compañeras de Miss España, como Juncal Rivero o Remedios Cervantes, se reinventó como actriz, sin dejar de presentar programas o hacer colaboraciones de cualquier tipo.

Lo que no es tan conocido de Eva Pedraza es que hace una década tuvo una breve carrera dentro del mundo de la política, en Córdoba, la ciudad donde nació en 1970. Empezó como asesora del Ayuntamiento, dentro del Partido Popular, y en 2012 se convierte en Concejala de la Delegación de Mujer e Igualdad. Su objetivo en este cargo era “conseguir algo más en cuanto a la igualdad real de la mujer”, según contó en una entrevista en DiezMinutos. Su aventura como concejala, sin embargo, duró poco, y en 2013 presentó su dimisión, aunque siguió como asesora del PP. En cualquier caso, no deja de ser llamativo los derroteros que toma la vida cuando se observan con el paso del tiempo, como que Eva pasase de trabajar en un programa que cosificaba a la mujer por completo, a defender sus derechos y a luchar contra todas las desigualdades que existen.

En los últimos años, la carrera de Eva Pedraza no ha sido tan mediática como antaño. No se ha prodigado mucho como actriz (su último papel fijo en una serie fue hace casi una década), ni tampoco ha encontrado un hueco en la televisión como presentadora. Sin embargo, de vez en cuando nos regala su presencia en formatos familiares como Pasapalabra, donde ya es toda una veterana.

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