'Madre oscura', el éxito de terror que arrasó en plena cuarentena llega a España

Valeria Martínez
·4 min de lectura

A comienzos de 2020 teníamos una lista bastante fiable de las producciones con papeletas para coronarse como los primeros taquillazos del año. Desde Viuda Negra a Mulán, pasando por Sin tiempo para morir o Wonder Woman 1984. Pero nos quedamos con las ganas cuando los cines cerraron para seguir las normas de seguridad de la cuarentena. Sin embargo, sí hubo una película que se conoce como el gran taquillazo de 2020, que pasará a la historia de los récords y que aterriza en la cartelera española el 17 de julio. Hablamos de la cinta de terror Madre Oscura (The Wretched) que llega a nuestras salas después de ser el único fenómeno cinematográfico de 2020.

Cartel de Madre Oscura (cortesía de Selecta Visión)
Cartel de Madre Oscura (cortesía de Selecta Visión)

Esta película de terror independiente ha pasado a la historia como la más exitosa en la taquilla estadounidense durante la cuarentena gracias a los autocines. Según BoxOfficeMojo ha logrado cosechar más de $2.2/1.9€ millones en todo el mundo, de los cuales $1.7/1.4€ millones pertenecen a las recaudaciones del país norteamericano.

El éxito tomó por sorpresa a la industria del cine pero sobre todo a sus directores, los hermanos Pierce (Brett y Drew), que jamás imaginaron que lograrían alcanzar al público de esta manera. Sin competencia ni blockbusteres colmando las salas de cine, consiguieron lo imposible. Sobre todo porque la distribuidora, IFC Midnight, decidió seguir adelante con el estreno contactando a los autocines del país. Esas salas al aire libre que, en su mayoría, solo tenían películas antiguas o blockbusteres modernos disponibles en sus horarios (al igual que pasó en España con los primeros cines que abrieron hace unas semanas. Recién este mes han comenzado a sumar estrenos pequeños). No tenían nada que perder. Era una película de bajo coste y sabían que lanzarían en servicios streaming más adelante. Y la recepción fue abrumadora.

Siguió siendo la película de mayor recaudación durante la cuarentena en EEUU durante seis semanas, igualando el récord de Titanic, Avatar y Black Panther.

Para empezar, dejaré claro que Madre Oscura no es una obra maestra del género de terror. No sigue la estela de otras piezas magníficas de la producción independiente como fueron Midsommar (2019), Déjame salir (2017) o Hereditary (2018), sino que más bien bebe del terror comercial aupándose al estilo de Expediente Warren (2013), Babadook (2014) y con un poco de Terror en Amityville (1979), mientras podemos encontrar referencias similares a El proyecto de la bruja de Blair (1999) o The Ritual (2017).

Con un arranque que pone en situación similar al de Scream. Vigila quién llama (1996) y otras muchas cintas del género, Madre Oscura cuenta la historia de un joven rebelde llamado Ben (John-Paul Howard) que se marcha a pasar el verano con su padre después de meterse en unos cuantos problemas. Allí deberá trabajar, vivir bajo cierta disciplina y lidiar con los adolescentes ricos del pueblo y la nueva novia de su progenitor. Sin embargo, su verano cambia cuando descubre que algo extraño sucede en la casa de sus vecinos. Nadie le cree pero allí existe un espíritu malévolo que ha poseído a los padres y se dedica a jugar un juego extraño, cazando a los niños uno a uno.

Si bien la película no desarrolla la mitología lo suficiente, lo cierto es que los directores se inspiraron en el mito de una bruja llamada Black Annie que vive debajo de un árbol y come niños. Y en otro llamado Boo Hag, un mito de los Apalaches sobre una criatura que roba la piel. Combinando estas dos historias crearon la base de Madre Oscura.

Fotograma de Madre Oscura (cortesía de Selecta Visión)
Fotograma de Madre Oscura (cortesía de Selecta Visión)

Al tratarse de una película de bajo presupuesto, la cinta me recuerda mucho al cine de terror de la era del VHS. Esas producciones de género que recurrían a sustos rápidos, poca sangre y sobrexposición del monstruo a falta de presupuesto. Madre Oscura resulta familiar, no tan original como otras propuestas recientes del terror, pero así como pasó con el fenómeno de Babadook, tiene un cierto aire vintage que termina por salvarla. Hay una bruja y mucho sabor ochentero, no voy a negar que le hubiera quedado bien expandir más la mitología o tocar más de cerca el terror psicológico, pero su simpleza la hace entretenida.

Y si tiene ese aire vintage es justamente porque los directores tienen una influencia directa del terror de los 80. Su padre, Bart Pierce, trabajó en los efectos especiales de Posesión Infernal (1981) en el sótano de su casa y por culpa de la curiosidad y ver cómo hacían algunas escenas, Brett se quedó traumatizado con el cine de terror y no quiso ver Posesión infernal hasta que tenía 15 años. Y ahora, décadas después, hace su propia versión del género.

Si no fuera por la cuarentena y su éxito inesperado en EEUU, es muy probable que Madre Oscura hubiera pasado desapercibida. Pero a los que nos encanta el cine de terror, es lo que tenemos a mano para volver a disfrutar del género en la gran pantalla.

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