Esto puede ser un indicio de psoriasis (y no tiene que ver con la piel)

Mónica De Haro

El dolor articular, la rigidez o la hinchazón son otras formas de identificar este trastorno cutáneo. ¿Qué sabes de la psoriasis?

El dolor de espalda crónico, sobre todo durante la noche y que no desaparece con reposo, puede ser
El dolor de espalda crónico, sobre todo durante la noche y que no desaparece con reposo, puede ser una señal (Foto:

La psoriasis es una enfermedad crónica, que puede resultar muy grave y discapacitante para la que no hay cura. Es el trastorno cutáneo relacionado con el sistema inmunológico más frecuente, afectando aproximadamente a 14 millones de personas en Europa y más de un millón en España.

“La psoriasis en una enfermedad inflamatoria crónica y recurrente que afecta a más del 2 por ciento de la población española con una importante repercusión en la calidad de vida. Se ha comprobado que afecta a la autoestima, a las relaciones personales y a la productividad laboral. Los pacientes con psoriasis tienen con más frecuencia trastornos emocionales, depresión y otras enfermedades”, detalla el Dr. José Luis López Estebaranz, jefe de Dermatología del Hospital Fundación Alcorcón (Madrid).

Las lesiones cutáneas son los más reconocible de la psoriasis pero a veces también afecta a las articulaciones. (Foto: Getty)
Las lesiones cutáneas son los más reconocible de la psoriasis pero a veces también afecta a las articulaciones. (Foto: Getty)

Esta enfermedad puede aparecer a cualquier edad, aunque suele hacerlo con mayor frecuencia en dos momentos de la vida, entre los 20 y los 30 años y entre los 50 y los 60 años.

Suele aparecer en forma de brotes y existen distintos tipos, pudiendo una misma persona padecer cuadros diferentes a lo largo de la evolución de su enfermedad. Aunque no existe cura, puede controlarse siguiendo el tratamiento adecuado, mejorando la autoestima y la calidad de vida de forma importante.

La forma más frecuente es la psoriasis en placas, que habitualmente produce parches de piel gruesa, enrojecida o inflamada con escamas plateadas. La naturaleza recurrente de la psoriasis implica que incluso cuando parece que las placas desaparecen, muchos pacientes viven aún con el miedo a que vuelvan.

No es (solo) un problema de piel
De acuerdo con los especialistas médicos, la psoriasis se debe abordar de forma global, atendiendo no solo a los síntomas de la piel sino también a la afectación en articulaciones, riesgo cardiovascular o repercusión que pueda tener sobre la calidad de vida del paciente.

Por eso es importante que se informe al médico de cualquier indicio como puede ser el dolor de espalda crónico, sobre todo durante la noche y que no desaparece con reposo, dolores en las articulaciones, inflamación de los dedos o de los tendones.

La psoriasis puede dar lugar a una gran carga física y psicológica. En un estudio en el que se comparó la psoriasis con otras enfermedades prominentes, se observó que su impacto mental y físico era comparable al observado en el cáncer, las enfermedades del corazón y la depresión.

La psoriasis se asocia también a varias comorbilidades, como la artritis psoriásica, enfermedades cardiovasculares, síndrome metabólico, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), osteoporosis y depresión.

Además, muchas personas se enfrentan a exclusión social, discriminación y estigma debido a su enfermedad.

Se trata de una enfermedad autoinmune, ya que es el propio cuerpo el que la produce, motivo por el cual el tratamiento debe adaptarse a las características de cada organismo.
Se trata de una enfermedad autoinmune, ya que es el propio cuerpo el que la produce, motivo por el cual el tratamiento debe adaptarse a las características de cada organismo. (Foto: Getty)

Causa
El sistema inmunológico es una compleja red de células, tejidos y órganos que trabajan juntos para defender al cuerpo frente a los invasores “extraños”. Sin embargo, cuando el sistema inmunológico
actúa frente a la diana equivocada, puede desencadenar distintos trastornos.

  • Las placas de psoriasis se producen por la estimulación y superproducción de queratinocitos de la piel.

  • Las interleucinas son moléculas señalizadoras que desempeñan un papel clave en la activación y supervivencia de las células.

  • La superproducción de queratinocitos está promovida por el aumento en la actividad de las células T (un tipo de células inmunológicas), debido a desencadenantes medioambientales y genéticos.

  • Las células Th17 son un tipo de células T que desempeñan un importante papel orquestador en esta respuesta inflamatoria.

Diagnóstico
Tras una exploración física exhaustiva, un dermatólogo puede diagnosticar la psoriasis. Ocasionalmente, los síntomas se pueden parecer a los de otras enfermedades de la piel, y puede ser necesario confirmar el diagnóstico mediante un análisis en el laboratorio de una muestra de piel (biopsia). La gravedad se basa en la localización y porcentaje de cuerpo afectado, y se mide frecuentemente por el área de superficie corporal afectada (BSA, por sus siglas en inglés). Como referencia, la superficie de la palma de una mano equivale a un 1 por ciento de la piel.

“El manejo de la psoriasis en los últimos 10 o 15 años ha cambiado de forma radical gracias al avance en el conocimiento de las alteraciones de la enfermedad, que ha permitido el desarrollo de nuevos fármacos más eficaces y seguros. Hoy en día podemos lograr aclarar las lesiones de psoriasis en muchos pacientes de forma satisfactoria y favorecer que hagan una vida igual a la de una persona sin psoriasis”, explica el especialista.

El Dr. López Estebaranz concreta que los nuevos tratamientos permiten evaluar la mejoría de las lesiones de psoriasis como el aclaramiento total o casi total de las lesiones y el control de la sintomatología y de otras alteraciones, como la artropatía. “Logramos controlar la enfermedad en un porcentaje muy alto de pacientes”, asegura.

Qué se puede hacer

Los tratamientos tópicos incluyen pomadas y cremas que contienen corticoides o alquitrán mineral, y tratamientos que contienen una forma sintética de vitamina D.

Luz UV. Los puede prescribir un dermatólogo para ralentizar la multiplicación de las células de la piel, haciéndolas comportarse más como la piel normal. Se pueden utilizar solos o junto con otros tratamientos.

En caso de no responder a los tratamientos tópicos o a la fototerapia el paciente se puede someter a tratamientos sistémicos tradicionales, que suprimen al sistema inmunológico al completo, o biológicos, que bloquean (mediante inyección subcutánea o perfusión intravenosa) la acción de dianas específicas que contribuyen a la inflamación subyacente.

Lo último en llegar

Un nuevo tratamiento biológico para la psoriasis con un mecanismo de acción innovador: Tremfya (guselkumab), de Janssen Pharmaceutical. Se trata del primer biológico que actúa selectivamente frente a la interleuquina (IL)-23, una proteína clave que inicia una respuesta específica inflamatoria inmunológica.

Está indicado para el tratamiento de la psoriasis en placas de moderada a grave en adultos candidatos a tratamiento sistémico, y se administra de forma subcutánea comenzando el tratamiento con una dosis inicial seguida de una segunda dosis a las cuatro semanas y posteriormente una dosis de mantenimiento cada ocho semanas.

¿Conocías la relación entre el dolor de espalda y la psoriasis?

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