Esther Arroyo narra el terrible accidente en el que casi pierde la vida

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Photo credit: Canal Sur
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Esther Arroyo ha sido la invitada especial en el programa de Canal Sur, "El show de Bertín". Allí ha comentado con el presentador y los demás colaboradores su trayectoria profesional y personal. Esther "habla por los codos", como ella mismo dice y ha contado muchísimas anécdotas de cuando era joven y empezaba en el mundo de la tele. Desde cómo se presentó a Miss España hasta que casi se convierte en princesa de un país africano. Son muchas las historias que tiene la presentadora, pero la que más le ha marcado en la vida ha sido el terrible accidente que sufrió en 2008.

Esther se ha sincerado con Bertín de todo lo que sufrió en ese duro accidente de tráfico. El horrible contratiempo le provocó graves lesiones de las que ha estado casi 10 años recuperándose, y gracias a su afán de superación ha logrado "tener calidad de vida". "Hasta hace 2 años no he tenido vida. El accidente me destrozó por completo y psicológicamente también he estado luchando".

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La andaluza viajaba con unos amigos en coche, entre ellos, la cantante Ana Torroja. Conducía el vehículo Antonio Navajas, actual compañero de Esther, padres de una niña, Ainhoa, que ahora tiene 14 años. "Estoy como loca con mi niña. Debora libros. Solo se gasta el dinero en eso".

Inesperadamente, el coche en el que viajaban todos chocó contra una furgoneta. Un amigo de la presentadora moría en el acto. El resto, sobrevivió, pero con lesiones más o menos graves. Quien peor salió del percance entre éstos fue Esther Arroyo, con rotura de tibia y peroné. "Me explotaron los huesos porque la rueda del coche impactó contra mi pierna".

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La gaditana estuvo a punto de perder la vida. "A mi marido y a mí nos ha hecho más fuertes". "He estado mucho tiempo sin hacer vida normal. Me daban unos dolores en la piernas que me tenía que tirar al suelo". Con el miedo a permanecer en silla de ruedas el resto de su vida, Esther luchó con sus médicos para recuperarse al 100% y hoy lo puede contar.