Por qué algunos medicamentos para el colesterol podrían causar dolor muscular

Después de comenzar con las estatinas, hasta un 20 por ciento de las personas que las toman reportan dolor muscular o mialgia. (Foto: Getty)
Después de comenzar con las estatinas, hasta un 29 por ciento de las personas que las toman reportan dolor muscular o mialgia. (Foto: Getty)

Las estatinas son uno de los tipos de medicamentos más recetados y efectivos para reducir el colesterol. De hecho, su consumo ha crecido muchísimo en los últimos años.

Aunque siguen salvando vidas (reducen los principales eventos cardiovasculares, como ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, entre un 25 y un 45 por ciento), también tienen algunos efectos secundarios que debes conocer.

Estos medicamentos se recetan comúnmente para reducir el colesterol LDL "malo" y se ha demostrado que reducen el riesgo de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y muerte.

Se recomiendan habitualmente para las personas que tienen enfermedades cardiovasculares y para muchas personas de 40 a 75 años que no tienen enfermedades cardiovasculares pero tienen al menos un factor de riesgo (presión arterial alta, colesterol alto, diabetes o tabaquismo). Además, investigaciones recientes indican que también pueden beneficiar a personas de alto riesgo mayores de 75 años.

Las estatinas son un grupo de fármacos generalmente usados para disminuir el colesterol y los triglicéridos en pacientes que presentan riesgos de sufrir ataques cardíacos y accidentes cardiovasculares. (Foto: Getty)
Las estatinas son un grupo de fármacos generalmente usados para disminuir el colesterol y los triglicéridos en pacientes que presentan riesgos de sufrir ataques cardíacos y accidentes cardiovasculares. Actúan inhibiendo la absorción de colesterol a nivel del intestino e impidiendo, así, que circule en exceso por la sangre. (Foto: Getty)

Así que tomar estatinas puede darte cierta seguridad de que estás haciendo todo lo posible para evitar un ataque cardíaco y un derrame cerebral, pero también puedes experimentar efectos secundarios.

Por ejemplo, ¿sabías que algunas personas que se medican con estatinas para controlar sus niveles de colesterol en sangre sufren dolores musculares a diario, sobre todo en la espalda, pantorrillas, glúteos y muslos?

Según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC), este efecto secundario lo padece entre un 5 y un 20 por ciento de las personas que toman estatinas.

Con esto no estamos animando a nadie a que deje de tomar estas pastillas contra el colesterol, ¡ni mucho menos! Es cierto que la mayoría de las personas no tienen problemas al tomar estos fármacos que actúan como bloqueadores de una sustancia que el cuerpo necesita para producir colesterol. Y a muchos les puede ir bien con una estatina diferente.

En concreto, las estatinas actúan reduciendo la acumulación de placas de colesterol que causan bloqueos en los vasos sanguíneos, al reducir los niveles de colesterol LDL, el "colesterol malo".

Pero aunque las posibilidades de experimentar un problema son bajas, no son cero ya que, como sabrás, ningún medicamento es completamente inocuo para el organismo.

De hecho, "alrededor del 15 al ​​20 por ciento de los pacientes reportan mialgias, o síntomas relacionados con los músculos, y las mujeres reportan dichos síntomas más que los hombres", cuenta la doctora Samia Mora, cardióloga del Brigham and Women's Hospital, afiliado a la Harvard Medical School.

Una opinión compartida por la la doctora Miriam Sandín, de la sección de Riesgo Cardiovascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), quien afirma en SaberVivirTVE que el dolor muscular "se da de forma bastante frecuente, y se debe a que las estatinas también interaccionan con las células musculares, provocando una destrucción de sus enzimas (o proteínas)".

"Esto provoca que aparezca un dolor parecido al de las agujetas, y a veces al paciente eso le limita mucho el movimiento", continúa la experta.

La posible causa del dolor muscular relacionado con las estatinas sería, según investigadores de la Universidad de Leeds (Reino Unido), que causan fugas espontáneas de calcio de las células musculares, dando lugar a que algunas personas experimentan dolor muscular después de tomar estatinas, lo cual podría ayudar a los médicos a prevenir este efecto secundario.

“Identificar cómo las estatinas afectan la biología de las células musculares es el primer paso para prevenir los posibles efectos secundarios musculares, y garantizar que las personas susceptibles a esos efectos secundarios no pierdan la protección que brindan las estatinas”, explica Metin Avkiran, director médico asociado de la Fundación Británica del Corazón.

En la mayoría de las personas, las células musculares pueden tolerar esta fuga de calcio. Sin embargo, en personas que ya son susceptibles debido a sus genes o estilo de vida, la fuga causada por las estatinas puede abrumar a las células musculares, provocando dolor muscular y debilidad.

A veces no es fácil identificar el daño muscular, pero se puede notar inflamación (hinchazón), y sensibilidad o una sensación extraña como de debilidad que no se puede explicar, por ejemplo, dolor o calambres como agujetas que no están causados por el trabajo físico.

Es más probable que el dolor muscular esté relacionado con las estatinas si afecta ambos lados del cuerpo y aparece semanas o meses después de comenzar a tomar uno de estos medicamentos.

No está claro por qué estos síntomas pueden ser más comunes en las mujeres, pero los expertos creen que podría deberse a que tienden a ser mayores, tienen cuerpos más pequeños y más problemas de salud adicionales que los hombres cuando comienzan a tomar este medicamento. Las mujeres también son más propensas que los hombres a tener niveles bajos de hormona tiroidea no diagnosticados, lo que aumenta el riesgo de efectos secundarios relacionados con las estatinas.

Por eso es importante dejar que sea tu médico quien valore la conveniencia o no de tomar este fármaco. Para lo cual siempre tendrá en cuenta el historial de cada paciente, dando el visto bueno cuando es mayor el beneficio que el riesgo de tomar estatinas.

"Nuestros resultados muestran que la cantidad de gente que previene ataques al corazón y derrames cerebrales gracias a un tratamiento con estatinas es muchísimo mayor que la de aquellas personas que sufren efectos secundarios", cuenta a BBC News el profesor Rory Collins, de la Universidad de Oxford, quien junto a otros investigadores revisó numerosos estudios existentes sobre el efecto de las estatinas en 10.000 pacientes durante 5 años.

Además, tu médico puede pedir que te hagas un análisis de sangre para medir una sustancia en la sangre llamada creatina quinasa (CK), que se libera cuando los músculos están inflamados o dañados.

Según indica el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS, por sus siglas en inglés), si la CK en sangre es 5 veces superior al nivel normal, el médico puede recomendar que dejes de tomar la estatina. Y cuidado porque el ejercicio regular a veces puede conducir a un aumento de la CK, así que informa a tu médico si has estado haciendo mucho ejercicio.

De este modo, sabrás exactamente por qué te duelen los músculos, e incluso puede que -aún así- el médico te aconseje que sigas tomando estatinas. Es posible que el problema se resuelva ajustando la dosis o que necesites un tipo diferente de estatina. Por ejemplo, es menos probable que ciertas estatinas estén relacionadas con la mialgia. Entre ellas están: pravastatina (Pravachol), fluvastatina (Lescol), rosuvastatina (Crestor) y pitavastatina (Livalo), según recoge The Healthy.

Conocer un poco mejor los mecanismos que explican el dolor muscular asociado a las estatinas es una buena noticia que permitará, en un futuro, encontrar herramientas para paliar este efecto secundario. Hasta entonces, como hemos mencionado antes, lo que suele hacerse en las personas que lo padecen es reducir la dosis o cambiar el tipo de estatinas que se toman.

"El dolor muscular asociado a las estatinas es dosispendendiente y está relacionado con ciertos tipos de estatinas" apunta la Dra. Sandín. Es decir, que por un lado, "las dosis más altas lo producen con mayor frecuencia", y por otro, "La que más lo produce es la atorvastatina, que es la estatina más potente de todas". Así que cuando el dolor muscular sigue pese a bajar la dosis la destrucción de las proteínas, "se cambia una estatina por otra menos potente", concluye.

En cualquier caso hay que recordar que no se debe dejar de tomar ningún medicamento sin hablar primero con el médico, ya que solo un profesional puede decir si estos medicamentos para bajar el colesterol son los apropiados para ti.

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