Estas son las zonas más sucias de tu cocina... y no lo sabes

Javier Sánchez

Somos los primeros que, al ir a cenar a un restaurante, buscamos que todo esté impecable. Ante la presencia de migas en la mesa o una posible manchita en el mantel, nos quejamos ante el jefe de sala o el camarero de turno. Si entráramos en la cocina, es probable que nos encontráramos con un ambiente no todo lo reluciente que cabiera esperar: es el día a día del trasiego en los fogones, pero aún así nos quejaríamos. La pregunta es, ¿por qué fuera de casa no pasamos ni una y luego nuestra cocina no es precisamente un ejemplo? Un estudio de la Universidad estadounidense de Drexel, en Filadelfia, pone de relieve que, en la mayoría de los hogares la limpieza es muy mejorable.

(Foto: Free Stock Photos)

Los estudios, publicados en Food Protection Trends y Journal of Food Protection, recogen los resultados de haber visitado 100 hogares en Filadelfia de todos los niveles sociales. Lo que los investigadores encontraron fueron evidencias de plagas, inadecuado almacenamiento de los alimentos y presencia de bacterias. Jennufer Quinlan, profesora asociada en la Universidad de Drexel, explica que encontraron “patógenos causantes de enfermedades como la salmonela, el campilobacter o la listeria”. Estas son las cinco zonas que han hecho a los investigadores dar la voz de alarma.

El frigoríco. En el 97% de los casos, los investigadores se encontraron con que la carne cruda de ternera o de pollo no estaba colocada en la zona baja del frigorífico. El problema de situarla en los niveles superiores es que puede gotear sobre verduras u otros alimentos frescos y contaminarlos. En un 43% de los hogares visitados también se encontraron con temperaturas demasiado altas, que se vinculan a la posible aparición de listeria.

Paños y salvauñas. El 45% presentaba patógenos y, en comparación con otros elementos de la cocina, los salvauñas fueron los más sucios: un 64% dio positivo en bacterias. Según Quinlan, los salvauñas son “refugios para las bacterias”. El problema con paños y salvauñas es que, si se limpia con ellos la cocina, se extiende la suciedad. Una solución es lavar los paños con frecuencia y, en el caso de los salvauñas, meterlo en el microondas durante un minuto.

Alrededor del fregadero. Se encontraron bacterias fecales en el 44% y E.coli en un 15% de las cocinas analizadas. Y, sí, la mayoría se encontró en los fregaderos. “Cuanto más húmedo esté, más posibilidads hay de que esté sucio”, explica Quinlan. En el caso de los fregaderos, los investigadores denotaron falta de limpieza y uso de productos desinfectantes.

(Foto: Flickr)

Tablas de cortar. Ojo con las tablas de cortar, porque es importante limpiarlas entre uso y uso, ya que se puede haber puesto encima desde carne cruda hasta verduras. Un 23% de las tablas de cortar estaban sucias y un 76% mostraban surcos en la superficie, en los que las bacterias suelen esconderse. Curiosamente, un 49% de los hogares analizados no disponían de tabla de cortar, lo que podría indicar que los alimentos se troceaban directamente encima de la encimera, algo poco higiénico.

Cualquier sitio donde haya insectos (o mascotas). En un 65% de las casas visitadas aparecieron moscas, cucarachas, hormigas o se hallaron trampas para insectos. La presencia de estos animales, unida a la de las mascotas, incrementa las posibilidades de transmitir los patógenos fuera de la cocina.