Espero que Alejandro Nieto haya ganado algo más que un cheque en ‘Supervivientes’

·5 min de lectura

Este jueves se celebró la gran final de Supervivientes 2022, a la que habían llegado Marta Peñate, Alejandro Nieto, Nacho Palau e Ignacio de Borbón, estos dos últimos como nominados. La cosa, en el último momento estaba entre Alejandro y Marta, y Jorge Javier Vázquez, el presentador, terminó levantando el brazo del modelo andaluz como ganador de la competición, lo que le hace valedor de un cheque de 200.000 euros que fue entregado finalmente por Lara Álvarez. Alejandro se alza así como el triunfador, a pesar de que no las tenía todas consigo. Su concurso ha estado lleno de críticas por sus particulares actitudes, y ahora que empieza una nueva vida, esperemos que se lleve de su paso por Honduras algo más que un buen pellizco de dinero.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un tuit no disponible por tus preferencias de privacidad

Recordemos que Alejandro entró a concursar en Supervivientes junto a su pareja Tania Medina, también modelo de profesión. A lo largo de la convivencia, Nieto levantó ampollas entre los espectadores por su forma de tratar tanto a sus compañeros como a su propia novia, con la que ya estuvo en La isla de las tentaciones.

Al igual que en el anterior reality, la relación de ambos no ha sido especialmente brillante. Incluso Alejandro protagonizó momentos muy desagradables, tanto para los compañeros como para los espectadores. Por ejemplo, la vez que Marta Peñate le dijo que Tania se había visto con un conocido actor a sus espaldas, y él fue hecho una furia a pedir explicaciones. Él no había visto nada, pero Marta no tenía por qué mentirle, argumentaba. Que fuese un encuentro laboral no calmó sus ánimos. Él gritaba porque le hacía “pasar vergüenza delante de todo el país”, demostrando que, tras su imponente apariencia física, hay un ser muy débil y vulnerable.

Situaciones como esta, que recordaban a todo lo que ya vimos en La isla de las tentaciones, no ayudaban al andaluz a quitarse la etiqueta de machista que tantos espectadores le habían asignado. Él mismo se dibujaba como competitivo, dominante, pero también muy frágil, en una dualidad que ni el propio Nieto parece saber gestionar por completo.

Alejandro Nieto en un posado de 'Supervivientes' (MEDIASET)
Alejandro Nieto en un posado de 'Supervivientes' (MEDIASET)

Eso no quita, sin embargo, que en la convivencia haya puesto lo mejor de sí, tanto en las diferentes pruebas como en las labores propias del grupo, como conseguir comida. Con su victoria, parece que se puede separar la persona del concursante, como se hizo en otras ediciones. Sin ir más lejos, el año anterior ganó Olga Moreno, justo cuando programas y personajes de la propia cadena la señalaban como cómplice de violencia vicaria contra Rocío Carrasco.

Cuando se anunció su nombre como ganador, Alejandro salió disparado por el plató para celebrar la victoria. Algo que habríamos hecho cualquiera de nosotros, por supuesto. Pero esa victoria, en su caso, resultó un tanto incómoda, porque salió esa personalidad competitiva y áspera. Comenzó a recorrer el plató, como un torero que recorre la plaza. Fue a Tania, su chica, y la levantó por las posaderas, besándola de forma poco apasionada. Y entonces espetó: “¡El que no merecía ganar, jajaja!”, señalando a Juan Muñoz, que terminó saliendo del plató.

Podría decirse que Alejandro tuvo un punto de inflexión en el concurso, y es el día que salió eliminada Tania. Entonces comenzó a pensar en sí mismo de manera individual, viviendo una evolución que, a la vista está, ha convencido a la audiencia. Destacó especialmente el día que se enfrentó al puente de las emociones, donde se quitó la máscara de persona fuerte para romper a llorar. Reconoció que es una persona que cree que es menos que los demás, que siempre cree que le van a traicionar, que ha sufrido muchas puñaladas en la vida, y que siempre termina perdonando.

Un discurso que chocaba de lleno, sin embargo, con ese dardo hacia los que decían que no se merecería ganar, en el que sacaba pecho de forma un tanto exagerada. Proyectaba estar más interesado en presumir de su logro que de sentir la felicidad del momento. “Kiko, que he ganado”, le decía a Matamoros, cuando fue a darle un abrazo el colaborador televisivo con el que tanto discutió en Honduras.

Por un segundo, me pregunté qué habría pasado si no hubiese resultado ganador. Esa misma tarde, su padre, Julio, acudió a Sálvame a pedir al público que votasen por él, y advirtió: “Es una persona muy deportista, muy competitivo, y seguro que no le va a gustar perder”. ¿Cómo habría reaccionado si el cheque de 200.000 euros hubiese acabado en manos de Marta Peñate? ¿Habría salido el Alejandro del genio, el que alzaba la voz en Honduras más de lo necesario? Porque toda esa energía estaba dentro de él, y debía explotar de algún modo, ya ganase o perdiese.

Ahora, Alejandro Nieto empieza un nuevo episodio de su vida, marcando por una buena solvencia económica; recordemos que, además del premio, ha recibido un caché semanal como concursante, por lo que no tendrá problemas monetarios en un buen tiempo. Pero tiene que tener claro que, a pesar de haber sido premiado como superviviente, no significa que todo el mundo compre su forma de ser,ni que no tenga que trabajar su interior para sacar la mejor versión de sí mismo a partir de ahora. Con Supervivientes ha ganado un cheque, sí, pero también se lleva una importante lección de vida. En sus manos está el sacarle jugo a la misma.

Más historias que podrían interesarte:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente