Así son las intrigantes líneas de Nazca recién descubiertas en Perú con ayuda de la inteligencia artificial

POR Javier Roque Martínez-. Después de tres años de investigación, un equipo de expertos japoneses liderados por el arqueólogo veterano Masato Sakai, descubrió 143 nuevas líneas de Nazca, los enormes geoglifos ubicados en pleno desierto del centro-sur de Perú, cuyos verdaderos significados siguen resultando un misterio para la humanidad.

Un geoglifo humanoide de aproximadamente 10 metros de largo. (Cortesía de la Universidad de Yamagata)

El hallazgo es el resultado de una investigación de campo que comenzó en 2016. Masato Sakai, quien ya había descubierto otras líneas con anterioridad, se trasladó hasta la zona, donde se mantuvo hasta 2018. Allí, en compañía de su equipo, comenzó a recabar datos sobre el terreno y los materiales utilizados en la confección de los geoglifos.

A pesar de que las condiciones áridas del desierto han sido las principales encargadas de conservar las líneas en buen estado, en este caso no fue suficiente. Según la Universidad de Yamagata, patrocinadora del estudio, la mayoría de las descubiertas se encuentran en estado de deterioro debido a inundaciones y a la acción humana.

Es por ello que durante la exploración se hizo necesario recurrir al uso de imágenes de alta resolución, así como a un modelo de inteligencia artificial (IA) con tecnología IBM. Ambos métodos permitieron reconstruir algunos geoglifos cuyos trazos ya no podían determinarse a través de los métodos convencionales.

Esto sería un ave (Cortesía de la Universidad de Yamagata)

De esta manera se sumaron 142 nuevas formas a las ya descubiertas con anterioridad. Muchas semejan peces, llamas, monos, serpientes, aves, e incluso un humano con bastón, el gran descubrimiento de la expedición. La más grande supera los 100 metros y la más pequeña apenas suma cinco. Debido a que varían notablemente en cuanto a complejidad, tamaño y antigüedad, el equipo decidió dividirlas en dos grupos para facilitar su identificación.

Una serpiente de dos cabezas de aproximadamente 30 metros de largo devorando a dos humanoides. (Cortesía de la Universidad de Yamagata)

El llamado grupo A está conformado por los geoglifos de más de 50 metros basados en trazos lineales, cuyo origen se sitúa entre el 100 y el 300 d.C. Los datos obtenidos durante el estudio de campo hacen creer que estos estaban relacionados con rituales y celebraciones ancestrales que incluían el uso de objetos de cerámica.

El grupo B, por el otro lado, contiene a los que miden menos de 50 metros y presentan trazos más complejos, no lineales. Los especialistas ubican el origen de estos últimos alrededor del 100 a.C., incluso antes, y les otorgan fines más bien decorativos.

“Es un gran logro”, dijo recientemente Sakai al medio The Verge. “Se trata de un área que investigamos a menudo, pero en la que no sabíamos que había geoglifos”.

Otra de las figuras identificadas es un pez. (Cortesía de la Universidad de Yamagata)

Más allá de la riqueza del hallazgo, esta investigación evidenció una vez más la importancia del uso de la tecnología en actividades exploratorias.

Según Akihisa Sakurai, una de las investigadoras de IBM que participó del proceso, fue una tarea difícil, dado que la variedad de formas y tamaños de los geoglifos hace difícil programar algoritmos de búsqueda. De hecho, en un inicio se creyó haber encontrado más, que luego fueron descartados. Sin embargo, al final dio resultados.

“Este estudio exploró la viabilidad del potencial de la IA para descubrir nuevas líneas e introdujo la capacidad de procesar grandes volúmenes de datos con IA, incluidas fotos aéreas de alta resolución a altas velocidades”, puede leerse en el informe final de la investigación.

El descubrimiento propició que la Universidad de Yamagata e IBM firmaran un acuerdo para seguir trabajando en esta área. Ahora el objetivo es reunir 10 años de datos e imágenes aéreas para conformar un estudio más completo de las líneas de Nazca, de manera que podamos empezar a entender el significado detrás de lo que la Unesco considera “el grupo de geoglifos más destacado del mundo (…), incomparables en extensión, magnitud, cantidad, tamaño y diversidad con cualquier otro trabajo similar en el mundo".