España hace historia y se mete en otra final del mundial de baloncesto tras vencer a Australia de manera agónica

Marc Gasol y Ricky Rubio se abrazan durante el partido REUTERS/Kim Kyung-Hoon

España ha vuelto a hacer historia en el baloncesto cuando nadie apostaba por ella. En un encuentro de lo más agónico, con dos prórrogas finales incluidas, se ha metido en la final del Mundial tras vencer a Australia (95-88) después de pasar gran parte del encuentro a remolque y remontar más de 11 puntos de desventaja, forzar los desempates y rematar en el segundo gracias a una actuación estelar de Ricky Rubio, de nuestro MVP Marc Gasol (33 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias, 2 tapones), y a un espíritu competitivo que lleva en su adn desde hace más de una década.

No fue un partido sencillo el de España, ni mucho menos, ni el más brillante, sobre todo en el segundo y en el tercer cuarto, donde los oceánicos se fueron en el marcador. El equipo no estaba fino en los tiros, sobre todo desde el exterior, pero fue el menor de los Gasol quien, a partir del último parcial, se echó el equipo a la espalda para ajustar el marcador, ayudado por una gran defensa colectiva. Australia, apoyada en un estelar Patty Mills (34 puntos) y en su rebote ofensivo (20 por 9 de España) había conseguido poner tierra de por medio, pero se atascó en ataque en la parte final del partido. El propio Mills tuvo la oportunidad de poner a Australia por delante en la penúltima jugada del partido, pero un tiro libre fallado envió el encuentro a la primera prórroga, después de que Ricky Rubio estuviera a punto de anotar un triple desde su campo en el último segundo que hubiera sido histórico.

Sergio Llull celebra una canasta durante el partido REUTERS/Kim Kyung-Hoon

Allí, España se puso rápidamente por delante hasta disfrutar de una ventaja de 5 puntos, pero un nuevo arreón australiano, unido a un arbitraje polémico para los intereses españoles (hubo varias ocasiones en que los colegiados no se ponían de acuerdo y acabaron decidiendo para Australia), le dieron la vuelta al partido, que quedó de nuevo en manos de Marc quien, bajo presión, anotó dos tiros libres para volver a empatar el encuentro.

Fue en la segunda prórroga donde España se despegó. Guiados por el juego de Ricky Rubio y la aparición de Sergio Llul, los triples entraron de repente mientras Australia se disolvía para hincar la rodilla y entregar finalmente el partido.

Argentina en la final

Con esta victoria España disputará este domingo su segunda final de un mundial de baloncesto, tras la alcanzada en 2006 en Japón. Entonces, el equipo destrozó a Grecia. Su rival será Argentina, que venció con mucha solidez a Francia en la otra semifinal (80-66) y que, curiosamente, coincidió en el camino de España hace 13 años, en semifinales. Los sudamericanos buscarán, sin duda, la revancha de aquella cita en un enfrentamiento que se promete muy disputado.

Los jugadores celebran la victoria REUTERS/Thomas Peter

Australia, por su parte, vuelve a probar el sabor amargo de la derrota frente a España, que ya la venció en los JJOO de Río de Janeiro 2016, en el encuentro por conseguir el bronce.

Estadísticas de España en el partido (FIBA)
Estadísticas de Australia durante el partido (FIBA)