Esmeralda Pimentel, Fabiola en 'Enamorándome de Ramón': "Quiero dirigir mis propias historias"

Por Vilma Degorgue Alegre
Photo credit: Óscar Valle

From Diez Minutos

Con 30 años, Esmeralda Pimentel es un ejemplo de valentía y seguridad cuestionando los valores preestablecidos en cada respuesta que da. Aunque quería ser diseñadora, le bastó presenciar, por casualidad, unos minutos de una clase de actuación para darse cuenta de cuál era su vocación. Y ha logrado dedicarse a ello y escalar peldaños rápidamente.

¿Qué recuerdas del rodaje de Enamorándome de Ramón?

Fue la última novela que hice, en 2017, y resultó maravillosa. Era un elenco comprometido, con una gran energía, y trabajar con José Ron es una delicia. Somos grandes amigos.

De los personajes que has hecho, ¿cuál guardas con más cariño?

Lucía, de El color de la pasión. Fue mi primer protagonista en un proyecto importante. Me levantaba con muchas ganas de ir a trabajar. Todo era perfecto en la novela, por eso triunfó.

Empezaste en concursos de belleza. ¿Querías ser modelo?

Llegué a ser finalista de Nuestra Belleza México, pero esto queda muy atrás. No es algo que pueda relacionarse con la Esmeralda del presente.

¿Cuándo llegó la actuación?

Un día acompañé a una amiga a una clase de interpretación y me apeteció probar. Me colé en el casting y me cogieron. A ella no, pero seguimos siendo amigas (risas). Ya nunca lo dejé.

¿Crees que fue el destino?

No sé si estaba predestinada para esto, pero sí que no he dejado de esforzarme desde ese día. He peleado duro por ganarme un respeto en la industria y demostrar que estoy capacitada. Mi carrera es una mezcla de personas bondadosas, que me han dado oportunidades, y formación, esfuerzo y saber lo que quiero.

¿Te decantas más por la televisión, el cine o el teatro?

Mi lugar preferido es el escenario. Sin embargo, me gustan los tres medios y siento que cada vez están unificándose más.

¿Qué planes de futuro tienes?

A largo plazo quiero dirigir mis propias historias, no solo estar delante de la cámara. También escribo, y amigos que me han leído dicen que son buenas.

¿Cómo llevas la popularidad y salir en revistas por tus amores?

Siempre he sido muy honesta en las entrevistas con mis seguidores y con mi vida. Eso me da paz interior. El problema es que, a veces, he expresado algunas ideas propias y la prensa ha creado una polémica alrededor, pareciendo lo que no es.

Acaba de pasarte con unas declaraciones sobre la bisexualidad.

Sí, y he aprendido la lección: debo ser más precavida. Yo no tengo el control de la edición, ni lo que entiende quien lo lee. No puedo cargar con eso.

¿Cómo es tu día a día?

Vivo sola y disfruto de mi casa. Mi lugar favorito. Leo, escribo y cocino. Además, este año he viajado y he ido a terapia.

También colaboras con distintas causas sociales.

Estoy con Los Ángeles de México, que reconstruye las casas del terremoto de hace dos años. También me interesa el cambio climático, la violencia machista y los desaparecidos.

¿Te planteas formar una familia?

El año pasado quería ser madre, pero estoy replanteándomelo. Me parece una gran responsabilidad en este tiempo de violencia e inequidad.

Has grabado en España la serie La templanza, de María Dueñas.

Sí, es la primera vez que trabajo fuera de mi país. El proyecto es precioso, de época, y España un lugar inmejorable para vivir. Fue bellísimo el sentirme segura y poder caminar por las calles y saber que voy a llegar a casa, algo que en México ya no podemos disfrutar los ciudadanos. Una pena.