Los escritores rusos Ulítskaia y Sorokin: el humor como denominador común

Barcelona, 23 ene (EFE).- La novelista Liudmila Ulítskaia y el escritor y dramaturgo Vladímir Sorokin han puesto en evidencia este lunes en Barcelona que el humor y la sátira son un denominador común en su obra, en el transcurso de la conversación que han mantenido con el periodista Xavi Ayén.

"Historia, novela, huella" era el título de la mesa redonda organizada por el Centro de Cultura de Barcelona(CCCB) para entender la relación de Rusia con su propia historia, con dos de los más grandes novelistas rusos de las últimas décadas.

Recibidos por los aplausos de un hall del CCCB lleno, Ayén ha empezado recordando que la mayoría de los mejores autores de literatura rusos viven fuera de su país natal, un hecho que se ha intensificado desde el inicio de la guerra en Ucrania.

De hecho, Ulítskaia (Davlekanovo, 1943), referente de la literatura rusa contemporánea, y Sorokin (Bykovo, 1955), que es el principal representante de la literatura rusa postmoderna, tienen en común que viven exiliados en Berlín, y que cada vez ven más difícil poder regresar a Rusia.

Inicios y trayectoria

Para entender su trayectoria, Ayén ha apuntado al perfil científico de ambos invitados, ya que ella es bióloga y él es ingeniero, y Ulítskaia se ha apresurado a puntualizar que la similitud con la literatura, en su caso, es muy grande: "El ser humano está en el centro de mi obra”.

Sobre sus inicios como lectores, Sorokin ha reconocido la fuerte influencia de Franz Kafka sobre sus primeros escritos, aunque la literatura social prendió el protagonismo casi total de su producción desde que se adentró en el underground moscovita cuando tenía apenas 20 años.

En el caso de Liudmila Ulítskaia, ha explicado que empezó a escribir antes que leer, sin influencias ni referentes, y que por esto todos los personajes de su obra, de alguna forma, se parecen un poco a ella.

Una literatura disruptiva

Un recorrido por los principales títulos de ambos autores evidencia que el sentido del humor es un denominador común en la producción de los dos, a lo que Sorokin ha respondido con una sola afirmación: “El humor y el vodka son dos escudos del poder soviético y de la ideología soviética”.

“El humor para mí es como el aire”, ha añadido, tanto que la parodia de autores clásicos rusos en una de sus obras le hizo encontrarse en medio de un juicio impulsado por la policía secreta, que en la actualidad puede que no hubiera tenido “un final feliz”.

Y los escritos de Ulítskaia, aunque no sea de una forma explícita, demuestran una fuerte sátira a la Rusia actual desde las experiencias de su generación, unas personas que ya crecieron dentro de las estructuras de la Unión Soviética.

Posicionamiento público sobre la guerra

Liudmila Ulítskaia y Vladímir Sorokin se han posicionado públicamente en contra de la guerra en Ucrania, y han asegurado que les cuesta pensar en cómo sería su vida si no vivieran en Berlín.

En un ejercicio de imaginación, Ulítskaia ha dicho que se manifestaría en contra del conflicto, como hacen sus amigos que viven en Rusia, aunque ha reconocido que ir a estas movilizaciones supone un riesgo.

Sorokin ha sentenciado, sin dudar, que su vida en Rusia sería “mucho más complicada”, y ha hecho incisión en las caras de los ciudadanos rusos, que muestran preocupación porque saben que está pasando algo “injusto y preocupante”.

Preguntados por las consecuencias de este conflicto en la faceta editorial, y sin abandonar su distintivo humor, ambos han asegurado, entre fuertes aplausos de un público mayoritariamente ruso, que sus libros se continúan vendiendo.

(c) Agencia EFE