Todo sobre el escándalo que rodea a Olivia Wilde

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Photo credit: Vittorio Zunino Celotto - Getty Images
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Después del debut tras las cámaras de Olivia Wilde en la película que posiblemente ha sido traducida de forma más desafortunada de la historia del cine, ‘Booksmart’ (‘Super Empollonas’), todo indicaba que la hasta entonces actriz había encontrado en la dirección cinematográfica una nueva trayectoria en la que por fin poder disfrutar de la admiración de aquellos que llevaban años menospreciándola. Las maravillosas críticas que acompañaron al estreno del largometraje hicieron que la industria viera a Wilde desde una nueva óptica, pero lamentablemente, su siguiente proyecto ha vuelto a encontrarse con una mirada sesgada por parte del público y de la industria. ¿La razón? Olivia Wilde se ha visto envuelta en lo que más le gusta alimentar a Hollywood: una mediática pelea de gatas entre compañeras de profesión que bien podría ser la versión 3.0 del 'catfight' entre Joan Crawford y Bette Davis o el paso de relevo en el campo de las broncas hollywoodienses que hasta ahora lideraban Sarah Jessica Parker y Kim Cattrall. Nunca hasta la fecha el mal rollo en una gira promocional había sido tan palpable y ante todo, había estado tan documentado, hasta el punto que ya hay quien broma al proponer que el equipo se reúna en un encuentro moderado por Andy Cohen, que es quien se encarga de liderar los encuentros de fin de temporada de 'realities' como 'Real Housewives', en los que los cuchillos son tan habituales como las pestañas postizas.

¿Repercutirá el drama que ha rodeado a la película en las críticas y en la forma en al que los espectadores acogen al largometraje? 'Vulture', medio que como pronto comprobarás, ha servido de muro de las lamentaciones de los protagonistas del drama que ha tenido lugar fuera de las pantallas, alude a él al valorar el resultado. "No es ni tan mala como muchos querían que fuera, ni tan buena como necesitaría haber sido para superar la pesadilla en el ámbito de las relaciones públicas que ha sido el tour promocional". ¡Auch!

Olivia, Harry, Florence y otros líos del montón

Ya en diciembre de 2021, Olivia Wilde concedió una entrevista a ‘Variety’ en la que hacía hincapié en las escenas sexuales de su nueva película, 'Don't worry darling', en la que Harry Styles practica sexo oral a Florence Pugh. A partir de ese momento, la directora no ha parado de promocionar en sus redes sociales la película, mientras que Pugh, que habitúa a hacer lo propio con sus proyectos en las suyas, ha llamado la atención de sus seguidores por haber permanecido silente. Internet, siempre atento a cada movimiento, no dudó en señalar que algo raro ocurría entre Wilde y Pugh. ¿Por qué, si no, se iba a negar la actriz a promocionar la película que protagoniza con maestría, según las palabras de la propia Olivia?

Si hay algo que puede alimentar un rumor incluso más que Twitter es un medio sensacionalista, y fue entonces cuando Page Six entró en acción para asegurar que una fuente interna del rodaje (que se refiere a Florence como "Flo", un dato que ahora te parecerá insignificante, pero que pronto verás es muy importante) aseguraba que Pugh consideraba poco profesional que Olivia hubiera comenzado una relación sentimental con Styles en pleno rodaje. La fuente señala que para ella fue especialmente incómodo que la ex pareja de Wilde, el actor Jason Sudeikis, y sus hijos visitaran el rodaje cuando los tortolitos se pasaban el día tonteando. Aquí hemos de hacer el primer parón, porque hay quienes aseguran que es machista el que se le eche en cara a Wilde haberse relacionado sentimentalmente con el protagonista de su película cuando es algo que los directores acostumbran a hacer con las actrices. Sin embargo, lo que tendríamos que preguntarnos es si es correcto que alguien en una situación de poder se acueste con su empleado, pero ese no es el melón que hoy nos ocupa…

Photo credit: Jacopo Raule - Getty Images
Photo credit: Jacopo Raule - Getty Images

Florence rompe su silencio en una entrevista para explicar que la razón por la que está en la industria del cine no es hablar de que uno de los músicos más conocidos del mundo le practica sexo oral a alguien en la gran pantalla, pues le parece que reducir todo a ese detalle resulta simplista. “Lógicamente, al contratar a la estrella de pop más famosa del mundo vas a tener conversaciones sobre ello, y por eso no voy a hablar de este tema, porque esta película es mucho más grande y mucho mejor que todo esto, así como las personas que la han hecho”, aseguró.

Y entonces, la incansable Olivia Wilde volvió a la carga pasando completamente de la opinión de Florence. Es evidente que los titulares que hablan de sexo venden, y por eso Wilde no dudó en conceder otra entrevista en la que volvió a navegar en las escenas sexuales de 'Don’t Worry Darling'. “Los hombres no se corren en esta película. ¡Solo las mujeres!”, dice en la charla con la revista ‘Variety’ en la que en un nuevo giro de guión (este drama tiene más giros que un telefilm de sobremesa) consigue enemistarse con alguien más: Shia LaBeouf, que iba a ser quien interpretara el papel que finalmente fue de Styles. "Como una admiradora de su trabajo, su conducta no encajaba con la dinámica que exijo en mis producciones. Su metodología tenía de alguna forma cierta energía combativa, y no creo que conducta a una mejor interpretación. Mi objetivo es generar espacios seguros para que la gente de lo mejor de sí misma. Esa es mi responsabilidad con la producción y con los actores. Ese es mi trabajo”, dijo Wilde. El controvertido actor, acusado por FKA Twigs de abusos, no solo negó haber sido despedido, sino que envió al medio un vídeo en el que Olivia Wilde le intentaba convencer de que regresara al rodaje.

Él señala que la razón por la que abandonó la película fue la falta de tiempo que se le concedía para ensayar con sus compañeros, y muchos dijeron que Florence no veía oportuno que un hombre acusado de abusos formara parte de una cinta que viene a ahondar en el desconcierto en el que el patriarcado se sume ante las reclamaciones de igualdad. “Creo que esta podría ser una pequeña llamada de atención para la señorita Flo y quería saber si estarías dispuesto a darnos una oportunidad si ella realmente se compromete y pone su mente y su corazón en esto”, dice Olivia en el vídeo enviado al actor. Nota al margen: Wilde se refiere a la actriz, como has comprobado, como "señorita Flo", no sin cierta ironía...

Photo credit: Dominique Charriau - Getty Images
Photo credit: Dominique Charriau - Getty Images

Por su parte, a finales de agosto "la señorita Flo" aseguró que mediría sus actividades para promocionar la película, y durante la jornada en el Festival de Venecia en la que el equipo promoción el largometraje, Florence estuvo completamente ausente. Después fue capturada en un vídeo en el que llevaba un total look de Valentino mientras disfrutaba sonriente de la mañana en Venecia con un buen Aperol en la mano ajena a sus compromisos laborales, y ya por la noche posó en la alfombra roja como toda una estrella. Aquí es donde entra su estilista, que también ha ahondado en la herida al subir a sus redes sociales el increíble look con el que la actriz acudió al estreno del largometraje, un vestido de la colección otoño/invierno 2022 de alta costura de Valentino. El motivo por el que la foto no estaba exenta de polémica fue la forma en la que se refirió a su clienta: “Señorita Flo”. La cantante y actriz Billie Piper se dio cuenta enseguida de la pulla que encierra el texto y no ha dudado en aplaudir la osadía de la estilista.

Durante el estreno Olivia Wilde, que ha visto cómo las habladurías no han ido a su favor, ha querido calmar las aguas. “Florence es un torbellino. Le estamos muy agradecidos de que haya podido venir esta noche pese a encontrarse en plena producción de ‘Dune’. Como directora, se lo disruptivo que es perder a una actriz del rodaje aunque sea durante un día, por lo que le estoy muy agradecida tanto a ella como al director de la película por la ayuda que nos han brindado. Lo celebraremos con ella esta noche. No puedo expresar lo honrada que me siento porque sea nuestra protagonista. Respecto a los interminables rumores de los tabloides y el jaleo que se ha montado, internet se alimenta a sí mismo. No necesito alimentar más esas habladurías, porque están ya lo suficientemente nutridas”, ha explicado.

Photo credit: Vittorio Zunino Celotto - Getty Images
Photo credit: Vittorio Zunino Celotto - Getty Images

En la alfombra roja Wilde y Pugh se aseguraron de posar siempre alejadas la una de la otra, pero la polémica no ha parado de salpicar al estreno. Y ahora veréis que no hemos empleado el verbo salpicar en balde… Las redes sociales están empeñadas en que antes de sentarse en su sitio para ver la película, Harry le escupió en la mano a Chris Pine, y lo cierto es que al ver el vídeo hay 101 posibles explicaciones para comprender una imagen que de no haber tenido lugar en el que posiblemente es uno de los estrenos con más salseo de la época, no habría llamado la atención de nadie. Pero las cosas han ido más allá y las redes también se han apresurado a hacer memes de Pine durante las entrevistas junto a Styles, que mientras concede declaraciones, tiene la mirada perdida o incluso parece estar especialmente incómodo en cada una de las charlas concedidas.

La crítica no está siendo especialmente amable con la película, pues muchos medios aseguran que la dirección de Wilde es monótona y repetitiva. Sin embargo, sí aplauden la interpretación de Pugh. Sí están los que alaban la forma en la que la directora, tras haber revisionado los clásicos roles de instituto en su primera película, habla ahora del sometimiento al que las mujeres han sido siempre sometidas y pone en duda las bondades de la nostalgia, pero no es fácil escuchar con claridad sus virtudes cuando desde la pre producción hasta el estreno de 'Don't worry darling' bien podrían haber dado forma en sí mismos a una película.

Podría parecer imposible que esta caída a cámara lenta cuente con más personajes involucrados, pero ahora le ha tocado el turno a Jordan Peterson, a quien no le ha sentado bien que Olivia Wilde asegurara que el personaje más siniestro de su película (al que da vida Chris Pine) está basado en él. Habla de ella, que ha dicho de él que “es alguien que legitima ciertos aspectos de su movimiento por haber sido profesor, ser autor y llevar traje, por lo que cree que su filosofía ha de ser tomada en serio cuando en realidad, proviene de un grupo de hombres mayoritariamente blancos que creen tener derecho a tener sexo con las mujeres”, como de una “bully”.

Photo credit: Warner Bros Pictures
Photo credit: Warner Bros Pictures

El broche final de esta historia podría ser que la sociedad se ha esforzado tanto en señalar a Wilde y en perfilarla como la villana de esta historia que ha olvidado que los abogados de su ex, Jason Sudeikis, le entregaron sobre el escenario, mientras presentaba el tráiler de su película a 4.100 espectadores, un sobre repleto de documentos judiciales sobre el acuerdo de custodia de sus dos hijos, una inesperada entrega que cambió el tono del evento cinematográfico llamado CinemaCon y que vino a sumar una nueva pincelada agridulce a la película.

La controversia tampoco ayuda para que aplaudamos la forma en la que Wilde ha hecho de sus proyectos cinematográficas elementos con los que denunciar el sistema. Pero sobre todo, lo que queda claro de este interminable drama es que cuando hay tantos rumores, memes, vídeos sorpresa e incluso entregas no planeadas, ni la estrella del pop más conocida del mundo es capaz de ser el protagonista del conflicto, porque este es tan poderoso que se ha convertido en sí mismo en el personaje central. El prota del drama que rodea a 'Don't worry darling' no es Pugh. Tampoco Olivia. Ni siquiera Styles. El prota del drama es el propio drama.