¿Es normal este dolor de cuello o tengo un esguince cervical grave?

Es la lesión de tráfico (y laboral) más común

Una mala higiene postural o forzar el cuello al hace deporte son otros causas del dolor cervical. (Foto: Getty)

Cada hora, alrededor de 6 trabajadores tramitan una baja laboral en España debido a un accidente de tráfico. Las causas de dichas bajas laborales por accidentes en el coche suelen ser variadas y leves pero, entre ellas, destaca que más de la mitad (el 53 por ciento) sean por un esguince cervical o dislocación en el cuello.

La lesión se produce en los alcances traseros, frontales o laterales, y por la mala colocación de la altura del reposacabezas

Cabe destacar que estos latigazos cervicales fruto de un accidente de tráfico son considerados leves en el 97 por ciento de los casos. No obstante, en Sanitas Consulting recomiendan hacer un seguimiento en estos casos, siempre por parte de  profesionales de salud cualificados.

Esta lesión se suele producir por un movimiento brusco y rápido del cuello debido al impacto.  En muchas ocasiones, los ocupantes del vehículo no sienten los síntomas en el momento del incidente sino que éstos suelen aparecer dos o tres días después. El esguince cervical se caracteriza por unos dolores muy localizados en la parte del cuello debido a una contractura muscular.

Las visitas a la peluquerías o los centros de belleza también pueden causar estos ‘latigazos’ al forzar la postura del cuello provocando una hiperextensión. (Foto: Getty)

Pero ¡ojo! Que hay muchas otras causas para tener dolor de cuello. Pasarse horas mal sentado o tumbado (con el cuello en tensión o mal apoyado), no dormir con la almohada adecuada, ‘tirar’ de cuello para hacer abdominales o cualquier otro deporte como pilates y yoga, y estirar mucho (demasiado) el cuello para que nos laven el pelo en los salones de belleza. ¡No es broma! Nos pueden producir un esguince cervical hasta en la peluquería en esos ‘potros’ de tortura en los que nos tenemos que contorsionar durante horas y… ¿qué me dices de esos tirones para secar y peinar? ¡Uf!

Lo que decía, que precisamente, esa contracción muscular hace que nuestros movimientos de cuello se vean limitados en uno o varios sentidos (derecha, izquierda o hacia arriba o abajo). Esta señal que manda el cuerpo nos está indicando que necesitamos tratamiento traumatológico.

También pueden aparecer dolores en la mandíbula y cabeza y/o sensación de desorientación transitoria e, incluso, vértigos. En estos casos la lesión muscular es más grave y sería conveniente consultar con urgencia al médico o, incluso, acudir a los servicios de urgencias hospitalarias.

Según la intensidad y la gravedad de los daños causados, los esguinces cervicales se clasifican en tres tipos distintos:

Tipo I: Es la lesión más leve. El daño lo sufren los tejidos finos del cuello, pero no llega a verse afectada su integridad estructural. Normalmente no sentiremos dolor ni molestias inicialmente, éstas aparecen horas después o, incluso, al día siguiente.

Proteger e inmovilizar la zona durante unos días reducirá el dolor y las molestias. (Foto: Getty)

Tipo II: Es el grado de lesión que suele darse habitualmente en los accidentes de tráfico. El impacto produce un alargamiento moderado de los tejidos, músculos y/o ligamentos del cuello y puede llegar a producirse una rotura de los mismos con el consiguiente edema. El dolor suele ser moderado en un primer momento.

Tipo III: En estos casos se produce un estiramiento severo con rotura y separación de los tejidos. La lesión es muy grave y la recuperación es larga, de entre 3 y 6 meses. Con esta clase de esguinces, el paciente no se recupera totalmente y puede sufrir secuelas. Suele ser muy frecuente en los accidentes de tráfico en los que el conductor y sus ocupantes no están prevenidos.

La recuperación ante estas lesiones, al margen del tipo, requiere reposo durante aproximadamente 72 horas e inmovilización del cuello mediante un collarín.

La rehabilitación siempre es necesario, ¡no te la saltes! Y ponte en manos de un especialista. (Foto: Getty)

Es importante acudir al médico para que puedan realizarte las radiografías, escáneres y pruebas neuronales necesarias para realizar un diagnóstico certero y rápido. Para recuperar la movilidad y la musculatura de la zona, tras el reposo, es posible que necesites tomar antiinflamatorios o relajantes musculares y realizar ejercicios de rehabilitación.

El cuidado de nuestra salud nunca debe ser una asignatura pendiente en nuestro día a día, sobre todo, ante los imprevistos que puedan surgir. Así que si tienes un tirón, un calambre o cualquier otra molestia acude a tu centro de salud más cercano para que te hagan un reconocimiento previo y valoren la opción de ir o no al especialista.

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