El error de 'Masterchef' es que está hasta en la sopa

·6 min de lectura

Por Jorge Rabazo.- Un año más, y ya van nueve, las cocinas de Masterchef han echado el cierre. Tras proclamar vencedor a Arnau en un ajustado duelo final con Meri, tanto el jurado como todo el equipo del talent culinario de La 1 se despedían de la audiencia. Y lo hacían con la final menos seguida de la historia del formato.

Un total de 2.023.000 personas, lo que se tradujo en un 21,9% de cuota, siguieron la gala final. Sin embargo, aunque el programa de La 1 lograra liderar sobre las novelas turcas Mujer y Love is in the air, se trata de un dato muy pobre si lo comparamos con las galas definitivas del resto de ediciones, siempre con datos cercanos o superiores a los 3 millones de espectadores. Y un dato que, cuando echamos la vista atrás a las cifras de toda la edición, evidencian que algo está ocurriendo con Masterchef.

Porque más allá de haber tenido la final menos vista de su historia, la novena edición del talent de cocina se ha convertido en su totalidad en la menos vista también con un 15,2% de cuota de pantalla y 1.638.000 espectadores de media. Tan solo un año antes, el talent arrasaba con un promedio del 23,1% y casi 3 millones de seguidores. En resumen, lo que parecía impensable finalmente ha terminado sucediendo: TVE ha conseguido quemar el formato.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Bien es cierto que la cadena pública se encuentra desde hace varios años en horas bajas. Sin ir más lejos, este pasado junio La 1 marcaba su peor cuota histórica con un 8,1%. Por ello, siendo Masterchef uno de los pocos formatos que hoy en día le siguen funcionado, el ente público lo utiliza hasta la extenuación para tratar de marcar notables resultados de audiencia.

Pero los datos de la última edición de anónimos nos hacen ver que quizás los espectadores comienzan a estar cansados. Masterchef, Masterchef Celebrity, Masterchef Junior y Masterchef Abuelos. Son ya cuatro franquicias las que conforman el universo del talent-show. En otras palabras: hay Masterchef en emisión prácticamente durante todo el año, lo que habría provocado un desgaste evidente.

En especial, Masterchef Celebrity, la más popular de todas. La versión con famosos es uno de los motivos de que la de anónimos ya no triunfe como antaño. El uso de castings de personajes tan mediáticos ha llevado a que los espectadores tengan más ganas de estas ediciones que de las que cuentan con personajes no conocidos. La versión Celebrity acapara mucho más protagonismo, inunda de titulares los portales de todos los medios y acapara la conversación social en redes sociales. La versión anónima sigue siendo mediática, pero no alcanza estos estratosféricos niveles.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Además, tras el final de la edición celebrity, TVE arranca casi de inmediato con la Junior. Mientras que hace unos años el programa con niños era un relleno para las vacaciones de Navidad, de un tiempo a esta parte el programa se alarga hasta bien entrado enero. De esta forma, el público sigue viendo Masterchef de forma ininterrumpida durante meses. Por otro lado, entre estas cuatro versiones las diferencias son mínimas, con lo cual, ver una u otra no cambia demasiado la experiencia del espectador, más allá de que los protagonistas sean diferentes.

Por si fuera poco, pronto Masterchef tendrá un nuevo contrincante con Bake Off en Amazon Prime Video. Por primera vez, Masterchef le verá las orejas al lobo con un nuevo formato culinario con rostros famosos de la talla de Esperanza Gracia o Soy una pringada que podría poner en peligro su liderazgo como talent de cocina más popular. Junto a esto, y unido a la caída de audiencia, desde Shine Iberia, la productora, y desde la cadena, tendrán que analizar los errores y los pasos a seguir si quieren mantenerlo en el candelero.

Y es que no solo la enorme exposición que comentamos podría haber sido la culpable de esta caída. Desde hace unos años el programa ha virado hacia un formato más cercano al reality show que al propio talent de cocina. Esto, que en un principio puede ser un reclamo para una parte de los espectadores, no termina de convencer a muchos seguidores acérrimos del espacio. Y es que la mayoría acuden al programa para ver una competición culinaria, no tramas propias de programas como Gran Hermano.

Sin ir más lejos, después de los besos cansinos y la polémica de Flosie en la versión de famosos, esta edición de Masterchef ha potenciado uno de los grandes conflictos entre dos concursantes. Desde el principio, María y Ofelia crearon una enemistad que ha protagonizado buena parte de las discusiones de la edición. Cuando María era expulsada, la organización la repescaba semanas después en una prueba de dudosa credibilidad que evidenciaba el gran problema del programa: que potencia los conflictos en lugar de los aspectos culinaria.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

El programa ha seguido buscando fórmulas para atraer a más público, pero no parece que haya funcionado. Algunos tuiteros no han dudado en señalar, como ya comentamos en su día, al perfil del cardiólogo, como otro de esos reclamos claramente preparados en esta estrategia. Jose, el médico cachas y guapo, se dejaba querer por las chicas, especialmente Ofelia; y era odiado y vilipendiado continuamente por los chicos, especialmente Dani, el vasco, y Tony. Más conflicto; más juego.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Sin embargo, que haya bajado no quiere decir que el formato esté sentenciado. Masterchef sigue siendo un producto muy importante dentro de la cartera de entretenimiento de una TVE que cada vez le cuesta más atraer a los espectadores. Es por ello que esta caída puede ser peligrosa y hay que ponerle solución antes de que sea demasiado tarde.

Porque los datos de audiencia, más como una derrota deben ser vistos como una advertencia, y que estos momentos de baja popularidad sirvan de reflexión para localizar qué es lo que hay que mejorar. Quizás dejando descansar algunas de las franquicias del formato, Masterchef pueda seguir teniendo cuerda para muchos más años más.

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente