Eric Demuth (CEO Bitpanda), el mejor evangelista de Bitcoin

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Photo credit: Fernando Roi
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Eric Demuth, co-fundador y co-CEO de Bitpanda, una plataforma online de negociación de criptomonedas, materias primas, acciones y ETFs nacida en 2014 y valorada en 4.100 millones de dólares en 2022, es uno de los más fiables evangelistas cripto con los que te vas a poder encontrar cara a cara. Y tengo la perfecta prueba de ello. Tengo un viejo amigo que siempre que sale a relucir el tema de Bitcoin me explica que cuando te mueves en el ecosistema cripto hay un test bastante efectivo para saber inmediatamente si la persona que tienes delante es un iluminado o un evangelista. Solo tienes que hacerle una sencilla pregunta: si tienes Bitcoin, ¿los consideras inversión, ahorro o especulación? Si tu interlocutor se lleva las manos a la cabeza y se siente atacado por el mero hecho de que hayas sacado a relucir el término ‘especulación’ y desprecia tu ‘falta de visión’ en lo que a tecnología y visión de futuro se refiere, es un iluminado. No te fíes de nada de lo que te diga, menos aún de nada en lo que invierta. Es cortoplacista y claramente ve las criptomonedas como especulación.

Si tu interlocutor te responde que inversión o especulación, que depende claramente de lo que consideres como inversión y que depende de qué tipo de inversión consideres especulación, es un evangelista que mira el medio y el largo plazo. Y, sí, te puedes fiar de lo que dices estés o no estés de acuerdo… ¡Rafael que había una tercera opción! Ah, que ¿qué pasa si responde ahorro? Básicamente que te está mintiendo. Prueba a preguntarle a continuación: ¿cuántas veces has mirado el precio de bitcoin esta semana? Con que te responda que lo hace con una frecuencia de más de una vez por semana lo que tienes delante es a un especulador o un recién iluminado. Y si no lo ha mirado, ahorro, lo que se dice ahorro...

Cuando tengo delante a Eric Demuth, que comenzó a montar una plataforma de compra-venta de Bitcoin en 2013, cuatro años después de nacer la criptomoneda, cuando todavía era complicado operar con criptomonedas (había que enviar el dinero al extranjero, cambiarlo a dólares…), y que ha conseguido que haya más austríacos invirtiendo en bitcoin a través de su plataforma online que en el tradicional mercado de valores a través de distintos operadores, no puedo evitar hacerle este test a dedo alzado. No porque desconfíe de él, ni sobre su modelo de negocio, que nació para operar con cripto fácilmente a través de Internet, sin comisiones y con garantías legales (ni te imaginas la cantidad de operadores que obvian las legislaciones locales), pero pronto evolucionó para operar con acciones, ETFs (fondos de inversión cotizados) y metales, sino porque necesito saber cómo piensa. Le suelto lo de mi amigo, así tal cual. "Pregúntale y pregúntate tú: ¿Qué es una inversión?", me devuelve Demuth con una enorme sonrisa en el rostro. "Si consideras que es una inversión todo va a depender del marco temporal en el que te muevas. Fíjate en bitcoin: a un mes vista es una mala inversión; a un año vista es una mala inversión; a un año y medio vista, una buena inversión… Lo que quiero decir es que a largo plazo este mercado en lugar de caer ha ido creciendo a pesar de su volatilidad", dice.

Eric Demuth está claro que no tiene prisa.

Las criptomonedas no son carne cortoplacista. En España, la inversión en criptomonedas no está regulada. Es un producto de inversión de alto riesgo y las operaciones no están cubiertas ni por el Fondo de Garantía de Depósitos, ni por el Fondo de Garantía de Inversiones. Demuth es perfectamente consciente de esto. La especulación pura y dura con las criptomonedas es innegable que está desprestigiando a un modelo que podría resultar interesante como modelo de transacción económica complementario. Sin duda, el hecho de que, por una parte, las criptomonedas todavía no se puedan usar para comprar bienes o pagar servicios, y, por otra, que su valor sea tan volátil, impide que puedan ser tomadas como una alternativa a las monedas de curso legal a corto o medio plazo.

En este sentido, mientras el principal motivo para tener criptomonedas sea obtener la mayor rentabilidad posible, como con cualquier otro producto de inversión, en lugar de querer utilizarlas como medio de pago habitual en el comercio electrónico, difícilmente serán aceptadas para realizar transacciones económicas. Pero entonces entra en juego Bitpanda. Eric Demuth sabe que ahora mismo no son una alternativa, pero sí que pueden ser complementarias. En enero de 2021 lanzaron al mercado una tarjeta VISA de débito para sus usuarios vinculada a cualquiera de los productos de inversión, que permite pagar con dinero invertido en criptomonedas, aunque también con dinero invertido en acciones de Apple. A eso se le llama evangelizar con hechos, de forma práctica. Si algo es útil deberías demostrar que es útil, ¿no?

Como ocurre cada vez que comento en mi círculo de amigos (no todos son financieros, que hay mucho físico y periodista suelto) que voy a hablar con un emprendedor fintech, todo el mundo a mi alrededor me dice: pregúntale en qué invierte él. A mí la pregunta no me parece mala, pero, al igual que me cuenta Demuth durante la entrevista, depende tanto de cada persona que es imposible generalizar. Sin embargo te da una pista del tipo de inversor que es. Por si quieres saberlo, Eric Demuth tiene ahora su dinero en ETFs. Me lo dice antes de que se lo pregunte. Pero esto no quiere decir que tengas que poner tú todo tu dinero en ETFs si quieres invertir tu dinero. Esa es la gran lección que vas a extraer de Eric Demuth si tienes la oportunidad de hablar con él: cada inversor tiene un perfil diferente. Ni los ETFs son para todos, ni Bitcoin es para todos. "Mucho antes de ponerse a hablar de ETFs o mucho antes de ponerse a hablar de si merece la pena invertir o no en Bitcoin, hay que hablar de inflación, hay que hablar de conceptos básicos de finanzas personales, hay que hablar de comisiones online. Hace falta educar", explica Demuth.

Pero lo que verdaderamente llama la atención de Demuth y de sus dos socios, Paul Klanschek, co-CEO, y Christian Trummer, es que los tres tengan la misma paciencia. Y que la tengan durante ocho años. Y que se mantengan fieles a su idea de negocio inicial. Y que el negocio tiene que ser rentable hasta que todo el mundo tenga tan clara como ellos su idea inicial. Y que entre los tres poseen más del 50% de la compañía, algo poco habitual en una startup con casi ocho años de vida, pero eso, creo, a ti no te dice mucho (aunque debería). Pero, volvamos a lo de tener clara la idea. ¿Qué idea?

"La idea al principio es muy sencilla: hacer lo más fácil posible vender y comprar Bitcoin. Era muy complicado en 2013. Después se convirtió en una plataforma. Los clientes querían tener acceso a todo en un mismo espacio; querían que fuera muy fácil de usar. Y nos preguntamos: ¿por qué es tan complicada en el viejo sistema financiero la inversión en productos tradicionales como acciones o como metales? El sistema estaba diseñado para gente que ya es rica, aunque solo fuera por las tarifas. No se podían comprar, por ejemplo, fracciones. Y pensamos: vamos a aplicar todo lo que hemos hecho con las criptomonedas para el viejo mundo. Y así es como se convirtió en una plataforma de inversión para cualquiera", me cuenta Demuth.

"La primera idea tenía que ver con bitcoin. Llevábamos ya un tiempo en la escena de las criptomonedas y el sistema, en serio, era muy complicado: había que enviar dinero al extranjero, se convertía a dólares… nuestra visión fue: esto tiene que ser como una tienda online donde pones tu tarjeta y ya está. Si ya es complicado de por sí el sistema detrás, no se podía hacer más complicado aún. A partir de ahí fue evolucionando. Hemos incorporado este año, por ejemplo, un modelo de staking [básicamente una recompensa por invertir en bitcoin: se inmovilizan monedas con lo que se entiende que se contribuye al ecosistema]", sigue este emprendedor. ¿Ves a lo que me refería con lo de evangelizar con el ejemplo?

"Paul y yo invertimos en startups, así que estamos en contacto habitual con emprendedores y con venture capital y el principal problema de muchos proyectos es que quieren hacer todo, absolutamente todo, al principio. Y si quieres hacer eso como mucho lo único que consigues es ser mediocre. Eso no funciona. Tienes que hacer algo bien, algo que no hace nadie más y a partir de ahí evoluciones. Un problema, enfócate, resuélvelo y entonces sí puedes ir a por el siguiente problema", explica.

"Siempre me asusta cuando llega un emprendedor y me dice que quieren hacer esto y esto y esto y esto al mismo tiempo… y solo son diez. ¿Cómo lo vais a hacer? ¿Dónde está vuestro foco? ¿Cómo vais a hacer cinco cosas al mismo tiempo? Pero es que además esas cinco cosas ya existen. Siempre me dicen: lo importante es la combinación. Y yo les digo: así no es como lo quiere el usuario. Si vais a hacer algo que ya se hace, tenéis que hacerlo mejor", añade.

“Soy muy escéptico cuando me llega un emprendedor o un banco nuevo y quieren hacer reservas online de hotel. ¡Pero si eso ya lo hace Booking diez veces mejor que vosotros desde hace años! El foco es muy importante", concluye. Esa es la diferencia entre estar valorado en 4.100 millones de dólares... y no estarlo.

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