Entrevista con el vampiro, la película que deprimió a Brad Pitt

Entrevista con el vampiro cumplirá 25 años de su estreno inicial en noviembre de este año siendo un clásico inolvidable que disfrutamos mucho antes de que la ñoñería se apoderara del género vampírico. Confieso que yo también fui de las miles de adolescentes que tuvo debilidad eterna con esta historia de vampiros tan inusual para la época. Estrellas que representaban el prototipo de galán masculino hollywoodense jugaban al erotismo entre mordeduras, violencia, celos, sangre y ambiente sexual. Me encantaba que marcara diferencia incluso antes de entender por qué. Y no, nunca me cansé de verla (unas cuantas veces).

Tom Cruise interpretaba su primer papel de villano como Lestat, un vampiro legendario que convertía a Louis (Brad Pitt) en un chupasangres tan nostálgico por la vida que terminaba convirtiendo a una niña para salvarla de la muerte segura (Kirsten Dunst). Pero que se transformaba en una vampira más sádica que sus “padres”. A ese trío sumémosle a Antonio Banderas como amante latino de la noche y tenemos un coctel perfecto para adaptar la novela gótica de Anne Rice de 1976. Todo contado a un reportero interpretado por un joven Christian Slater, que tuvo que tomar el papel a pocos días de comenzar el rodaje tras la muerte de River Phoenix por sobredosis. Sin embargo, mientras muchos guardamos en el recuerdo este ejemplo de violencia vampírica romantizada y erotismo con ambigüedad sexual como una de nuestras películas favoritas de los 90, ¿sabías que el propio Brad Pitt estaba tan deprimido que pidió desligarse del filme cuando llevaba media película filmada? ¿O que la autora puso el grito en el cielo cuando ficharon a Tom Cruise para el papel de Lestat?

©1994 Warner Bros.

He recordado estas anécdotas que fuimos conociendo con el paso de los años cuando Discussing Film anunció vía Twitter que la inolvidable historia de Lestat y Louis comenzará a rodarse en septiembre. Así es. Entrevista con el vampiro será una serie para Hulu. De momento no se han oficializado fichajes y se desconoce quiénes podrían interpretar a los protagonistas. Pero al tratarse de un clásico tan añorado por muchos cinéfilos, me resulta difícil evitar el escepticismo. ¿Cómo mejorar lo inmejorable? 

Mientras esperamos a conocer más detalles del proyecto -que por cierto lleva un par de años dando vueltas- quise recordarles algunas anécdotas que quizás desconocían. Neil Jordan dirigió esta producción tras ganar el Oscar a mejor guion por Juego de lágrimas (1992) -y cosechar otras cinco nominaciones, incluida mejor película y director-. La película llevaba varios años en desarrollo y la propia Anne Rice ya había adaptado su novela con un guion terminado. En esa primera versión, la autora había cambiado el personaje de Louis por el de una mujer para evadir la percepción machista y la homofobia de Hollywood y así poder contar la relación de los dos vampiros sin tabúes. Cuenta la leyenda que se consideró a Cher para el papel e incluso la cantante compuso una canción con Shirley Eikhard para la película, pero que terminó siendo rechazada cuando se decidió ser fiel a la novela y fichar a Brad Pitt. La canción era Lovers Forvever y terminó publicándose en el álbum Closer to the truth (2013) pero en versión pop.

Aquel primer guion escrito por Rice -que fue retocado por Neil Jordan- lo escribió pensando en Alain Delon en el papel de Louis y esperando que si se hacía una película, Lestat fuera interpretado por Julian Sands. Incluso sugirió que ficharan a John Malkovich, Peter Weller, Jeremy Irons o Alexander Godunov para el papel. Así que imagínense su sorpresa cuando el estudio le dio el personaje del vampiro estelar de sus novelas a un actor tan diferente a sus propuestas como Tom Cruise. Su enfado fue tal que dijo que era “el peor crimen en nombre del casting desde La hoguera de las vanidades (1990)”, como citó el periódico de Nueva Orleans, Times-Picayune, en 1994. Añadió que el elenco elegido era “tan bizarro que era imposible imaginar el resultado”.

Pero los ejecutivos hicieron oídos sordos a sus peticiones y se decantaron por Tom a quien le pagaron un salario abismal para la época de $10 millones más un porcentaje de las ganancias en taquilla. Pero Anne no estaba conforme y llegó a sugerir que Cruise y Brad Pitt se intercambiaran los papeles. No puedo imaginar cómo se habrá sentido Tom al tener tal rechazo de la autora original, pero finalmente, cuando Anne Rice vio el resultado hizo las paces con la idea. “En el momento que él aparece, Tom es Lestat” dijo, llamando al actor y disculpándose por criticarlo tanto.

©1994 Warner Bros.

Pero mientras Tom se lo pasaba en grande jugando a villano chupasangre, el que realmente lo pasó fatal fue Brad Pitt. Si alguna vez te preguntaste cómo hizo para capturar tan bien la pesadumbre de la noche y la tristeza ante la nostalgia por la vida, debes saber que en parte no estaba actuando.

Si haces memoria, recordarás que al tratarse de vampiros, la película transcurre en su mayor parte por la noche. Siempre a oscuras o con luces bajas. Se rodó en la noche de San Francisco, Nueva Orleans, París y en sets construidos durante el invierno londinense. Una época en la que oscurece muy temprano en la capital inglesa. Y eso afectó muchísimo a Brad Pitt.

El actor admitió a Entertainment Weekly en 2011, diecisiete años después del rodaje, que se sintió “miserable” durante el proceso.Luego llegamos a Londres y Londres estaba malditamente oscuro” contó en aquella entrevista. “Londres estaba muerto en invierno. Filmabamos en Pinewood (los estudios), que es una institución antigua donde se rodaron todas las películas de James Bond. No había ventanas. No había sido restaurado en décadas. Iba a trabajar en la oscuridad, entraba en ese caldero, ese mausoleo, y luego salía y estaba oscuro”.

Su tristeza fue tal que un día tocó fondo y llamó al productor David Geffen para preguntarle cuánto le costaría romper el contrato tras llevar “seis meses de maldita oscuridad”. Llevaban ya mucho rodado y aun así Brad llegó a considerar tirar la toalla, hasta que le dijo que le costaría $40 millones desligarse a esa altura.Me quitó la ansiedad” contó. “Me dije que tenía que sacar fuerzas y terminarlo, y eso es lo que hice”.

Como última curiosidad, deben saber que debido a la diferencia de diez centímetros de altura entre Tom Cruise (1,7 m) y Brad Pitt (1,8 m), la producción recurrió a un truco imperceptible. Al querer mantener la noción de poder y violencia de Lestat, era necesario que ambos tuvieran la misma altura delante de la cámara. Para conseguirlo, Cruise llevó zapatos con tacón en algunas escenas, mientras que en ciertas caminatas que hacen a la par cavaron una trinchera por la que caminaba Pitt y así parecía más bajo.

El resultado fue una película que recibió el aplauso de la crítica y una taquilla de $224 millones tras haberse invertido $60 millones en hacerla. Tom Cruise cimentó aún más su carrera y su siguiente película fue la primera entrega de Misión Imposible, mientras Brad Pitt se hizo con el papel de Mills en Se7en. Pero, sobre todo, creó dos íconos vampíricos del cine.


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