Enrique Urbizu: "Sin la colaboración de los gitanos no hubiéramos podido hacer Gigantes"

Por Paula Olvera.-El director Enrique Urbizu regresa a la pequeña pantalla con un proyecto audiovisual muy ambicioso. Se trata de Gigantes, la nueva apuesta de Movistar+ que se estrena este viernes 5 de octubre. La serie tiene entre su elenco protagonista  a José Coronado con quien el guionista vasco ya h trabajado en otras ocasiones como en No habrá paz para los malvados. Esto fue lo que nos contó a los medios congregados en la mesa redonda.

Enrique Urbizu (©Movistar)

-¿Cómo surgió tu trabajo como showrunner en Gigantes?
Gigantes nace a raíz de una idea de Manuel Gancedo, actor y guionista con el que yo ya había trabajado, y que tiene la idea de crear una saga familiar criminal ambientada en el mundo de los anticuarios del rastro y en los tiempos de las luchas por el control del tráfico de droga en los años ochenta entre clanes gitanos y payos. Esa idea cuaja bien en Movistar+ y a partir de ahí a mí me llaman como director para hacer el arranque de la serie. Desde el principio adquirió la forma de serial, sin trama única, sin misterio, sin un asesinato que resolver, sino con unos personajes terriblemente solitarios y muy voraces en su proceso de autodestrucción.

-Con toda la experiencia que tienes en cine, ¿qué ha tenido Gigantes para que aceptes ponerte al frente?
Gigantes era un pozo de cocodrilos, una trampa llena de pinchos afilados, un pantano lleno de pirañas. ¿Cómo no te vas a meter? Mi última experiencia en la tele había que repararla de alguna manera. Lo tenía todo a favor para meterme en Gigantes. A parte me habían dicho que no a todos mis guiones. Hay veces que haces un trabajo porque no has hecho el anterior. Hay que saber vivir con eso. Tienes dos filmografías: la que haces y la que no haces, son interesantes las dos.

-¿Cómo fue el proceso de selección de José Coronado, con el que ya habías trabajado anteriormente, como patriarca de la familia protagonista?
Cuando leí los primeros materiales el primer desarrollo del personaje de Abraham ya me parecía que tenía que ser él. También porque daba el testigo a la generación de los siguientes y sobre todo porque el personaje moría muy pronto. Si el personaje hubiera tenido más desarrollo me lo hubiera pensado. José es un actor con un peso específico muy alto y siempre tienes que tener equilibrio de fuerzas. Por presencia física muchas de las cosas que dice Abraham en la serie tienen que ver con el vestuario: traje de tres piezas, camisas blancas impecables, una melena de Mefistófeles. Piezas que acaban encajando en que el que mejor las iba a resolver físicamente y emocionalmente es José.

-¿Cómo habéis trabajado el acento de los actores?
Manolo Caro si tuvo la oportunidad de convivir con los actores gitanos. Ellos tienen mucho celo en proteger el léxico caló porque se trata de que tengan un idioma que les sirva para su comunicación privada, no que lo entendamos nosotros. Con Manolo fueron muy generosos e incorporó esa habla propia de la raza, está estupendo. De todas formas, sin la colaboración de los gitanos no hubiéramos podido hacer Gigantes. Ya hay actores sólidos de raza gitana habituados al trabajo y eso está muy bien. El paisaje humano que tiene la serie es muy gozoso.

-Se aprecia un gran trabajo de documentación en torno a la etnia gitana. ¿Te has encontrado con alguna cosa a la hora de investigar que dijeses que no lo puedes meter o no sabías como plasmarlo?
Hay mundos por ahí que dices: esto no lo puedo meter o esto cómo lo plasmo. Como suelo decir, producción es el primer rasgo de estilo y hay cosas a las que no vas a poder llegar sencillamente por presupuesto. Hay cosas que están bien silenciadas. No es explícita la serie. De hecho, la mayoría de las escenas violentas están fuera de campo. Hay series donde ves una persecución con canción que dura cinco minutos. Aquí en cinco minutos te he contado diez años. De ahí ese aspecto afilado que pueda tener la serie que es buscado.

-A raíz de los protagonistas masculinos, los tres hermanos Guerrero, conocemos a las protagonistas femeninas. ¿Qué papel dirías que representan las mujeres en la serie?
Los personajes femeninos en el proceso de escritura iban ocupando sus puestos de manera natural: Sol para proteger a su hija tiene que enfrentarse a Los Guerrero y la cría, para huir de la figura de la madre, busca una identidad donde precisamente no la tiene. Márquez, que era un personaje desde el principio fascinante, es quizás uno de los poquísimos personajes positivos de la serie. Es una madre con un hijo con muchos problemas y va a ser el único dique de contención frente a Tomás Guerrero. Va a por él y va a seguir yendo en la segunda parte.

-¿Cómo será el peso de las mujeres en la trama en la segunda temporada?
Están las mujeres de los gitanos. Queda mucha viuda y la niña de la cara quemada sigue viva también en la segunda parte. La herencia de la violencia de generación en generación, tanto en la familia Guerrero como en los clanes gitanos, es otro de los nervios de la serie. Esa lección la va a aprender también Carmen. Sofía (Oria) se convierte casi en la protagonista de la segunda parte de la serie. Y aparece el personaje de Cristina Plazas que hace de una mujer que va a ser el nuevo contacto entre la prensa, la policía y la familia, eso que hace el personaje de Roberto Enríquez en la primera parte.

-¿Concibes Gigantes como una serie de largo recorrido?
No, tampoco es mi trabajo concebirla porque van a ser decisiones financieras las que digan eso. La serie tiene muchas posibilidades de continuar. Podríamos pensar en la tercera parte, pero yo creo que también convendría primero acabar la segunda parte y ver cómo va. Y si no, está muy bien rematada la segunda parte: muchos muertos.

-En la primera temporada resalta la atmósfera sucia que envuelve a los personajes y que les ahoga. ¿Qué ha sido lo más complicado de lograr ese tono?
La elección del formato 2:35 y la elección de las localizaciones fue empezar a sumar. Partimos de una estética y de una luz que ya teníamos a priori: las texturas de las calles, la edad del edificio. Y la escalera apareció enseguida como un elemento clave en el desarrollo de la serie y va a seguir. Las escaleras son una alegoría del ascenso y del descenso, del triunfo y del fracaso.

-Hay momentos en la serie en que se produce un corte brusco y se pasa a otro plano. ¿Qué finalidad tiene en el montaje?
Forma parte del ánimo y de la escritura de la serie. Estamos muy acostumbrados a que, sobre todo en televisión, te lo pongan todo fácil. Tenemos que reaccionar ante el texto audiovisual.

Para seguir leyendo:
De la radio a la televisión: Movistar estrena La Script, con María Guerra y Pepa Blanes al frente
Andrés Velencoso: “Velvet Colección es una marca que representa a España”

Imagen: ©Movistar+