Cómo endurecer las uñas: trucos para que estén sanas

uñas con manicura brillante
Cómo endurecer las uñas: trucos para sanearlasAnna Efetova

Desde que Rosalía sorprendió con una manicura con abalorios extravagantes las uñas han ganado puestos entre las preocupaciones de los dermatólogos. Y es que determinadas manicuras son contraproducentes y las dañan, especialmente si se abusa de estos abalorios, pero las uñas no sólo sufren por esta razón.

¿Has notado que últimamente tienes las uñas más quebradizas y se te rompen casi con mirarlas, razón por lo que llevas las uñas cortas? Hay muchos motivos que pueden fragilizarlas, pero también otros tantos que pueden fortalecerlas, así que conseguir unas uñas sanas y resistentes no es un imposible.

“Hay multitud de motivos, por el uso de productos agresivos, exceso de agua, así como temas hormonales. También se debilitan por el uso indebido de productos, limas o tornos en algunos salones de uñas”, confirma Eva Rodríguez, directora de formación de CBEAUTY, distribuidora en España de marcas premium que velan por la salud de la uña, las manos y los pies.

Si te ha quedado la costumbre de ponerte gel hidroalcóholico continuamente, también puede estar detrás de la rotura de tus uñas. Modera su uso y, si tienes posibilidad, opta mejor por el agua y el jabón para limpiarte las manos y endurecer las uñas. “El gel hidroalcohólico reseca la uña y la piel, por lo que si quieres mantenerlas en buen estado, tendrás que hidratarlas con asiduidad”, añade Rodríguez.

Desde los Laboratorios Viñas, expertos en la formulación de productos para el cuidado de las uñas, detallan más razones que explican la fragilidad de las uñas y aportan recomendaciones para endurecerlas y lucirlas sanas y bonitas.

Para empezar, recuerda que, como ocurre con el pelo, también el otoño es la peor estación para las uñas, donde aparecen más débiles y propensas a la rotura. “Las consecuencias del verano y los cambios de temperatura afectan a la fuerza y rigidez de las uñas. La sobreexposición al sol en los meses de verano y el continuado contacto con agua provocan que meses después las uñas noten cambios en su superficie y se muestren más afectadas por los factores externos. Además, la llegada del frío reseca la uña y su contorno provocando un exceso de piel muerta y pellejitos en las cutículas”.

Proteger las uñas con guantes cuando lleguen las bajas temperaturas es un gesto que no cuesta nada y que tiene grandes ventajas, y lo mismo en determinadas situaciones cotidianas: “Los guantes pueden convertirse en un buen aliado para evitar el contacto directo de la uña con productos químicos, como detergentes o disolventes, pinturas, cloro y todas aquellas sustancias agresivas para la salud de la uña”.

Proteger las uñas físicamente es indispensable para mantener su dureza, pero también es relevante seguir una buena alimentación, en la que no falten los nutrientes y vitaminas básicos. Y, en casos de déficit, la nutricosmética puede ser también una magnífica aliada. “Un aporte extra de activos en formato de suplemento podrán aportar los agentes necesarios para recuperar la salud de nuestras uñas. Los más habituales en la nutricosmética para la salud de la piel y de las uñas son los ácidos grasos, el zinc y las vitaminas”.

Uno de los temas más controvertidos a la hora de hablar de la fragilidad de las uñas es la manicura con esmaltado. “No está probado que las lacas sean perjudiciales, aunque de usarlas demasiado y sin dejar respirar a la uña, esta puede mostrarse áspera, sin brillo y amarillenta debido a que los pigmentos de la laca penetren en la capa superior. A su vez, los aceites para la cutícula y las lacas endurecedoras, pueden mejorar las calidades cosméticas de toda la zona, pero no otorgar fuerza o engrosar la uña misma. En cualquier caso, es bueno utilizar productos hidratantes en piel y uñas (puede ser una crema de manos), porque suavizan, sobre todo, las cutículas”, señala Vicente Delgado, dermatólogo de la AEDV y profesor de Dermatología de la Universidad de Granada.

En todo caso, es importante usar un primer, que actúe como base de protección antes para evitar aplicar el esmalte directamente sobre la uña. “Al incorporar este producto en nuestra rutina de manicura, conseguimos crear una capa protectora que evita la penetración del color en nuestras uñas y, por lo tanto, protegemos la capa superior de las uñas del amarilleamiento y las manchas”, señalan desde los Laboratorios Viñas.

Y una vez pintadas, no queda otra que retirar el esmalte. Pero cuidado con el producto que eliges para quitarte el pintauñas: vigila si tiene acetona. “Este componente es un disolvente y únicamente con este dato ya podemos suponer que resulta agresivo para la piel, además de ser el causante principal de uñas y cutículas resecas y del deterioro de su aspecto”, añaden. En el mercado ahora mismo puedes encontrar quitaesmaltes sin acetona, en formato de tónico o de crema e, incluso, con aloe vera, que retiran eficazmente el esmalte y respeta el equilibrio natural de la uña, sin resecar la raíz de crecimiento.

Y una última recomendación: cuidado con el limado de las uñas. “Es muy importante usar una lima de un gramaje de 240, porque si usas limas de menor gramaje puedes deslaminar la uña. Según la forma de la uña se deberá limar con una inclinación u otra”, concluye Eva Rodríguez. Y, otra cosa, no te hagas eco de todos los trucos para endurecer las uñas que veas en TikTok, sé un poco crítica.