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¡Mi doble es una obra de arte!

El parecido entre esta visitante y la chica del cuadro es realmente inceíble. El pelo, la mirada, los rasgos faciales… ¡sólo le falta el peto tejano!

¡Encontraron a su doble en un museo!

Cuando vas a un museo a ver obras de arte lo último que esperas es encontrarte contigo mismo. Pues estas personas se quedaron a cuadros (nunca mejor dicho) al ver pinturas idénticas a sus rostros pero realizadas en épocas pasadas. ¿Será verdad esto de la reencarnación? ¡Juzga tu mismo tras ver esta galería!