Emma Watson aceptó La Bella y la Bestia porque era más feminista que Cenicienta

Valeria Martínez
·5 min de lectura

Emma Watson cumple 30 años habiendo vivido tres décadas intensas, mucho más que otros simples mortales. Estrella de cine, graduada de una universidad de prestigio, activista, amante de la literatura y embajadora de la buena voluntad de la ONU Mujeres, son algunos de sus títulos. Que no son pocos. Sus pasiones son variadas aunque entre todas sus labores nunca dejó de lado el cine, una profesión que intenta compatibilizar con aquello en lo que cree. Tanto que por sus propios valores dijo que no a Disney cuando le ofrecieron el papel de Cenicienta.

(Richard Shotwell; Gtres)
(Richard Shotwell; Gtres)

Y algunos se preguntarán cómo es posible si trabajó para el estudio años más tarde en la adaptación de otra princesa en La Bella y la Bestia. Y es que entre las dos princesas del estudio de Mickey Mouse existe una clara diferencia que Emma se negaba a interpretar.

La joven actriz, que este 15 de abril ha entrado en la treintena de su vida, tiene una inteligencia cultural asombrosa, capaz de dejarnos prendados con cada uno de sus discursos de empoderamiento femenino. Es un modelo a seguir para muchas generaciones que vibran con sus películas desde que debutara como Hermione Granger en Harry Potter y la piedra filosofal allá por 2001. Que, por si no lo sabían, cuando rodó aquella película apenas tenía 10 años y una década después sumaba una fortuna de 55 millones de euros ($60 millones) gracias a las 8 entregas de la saga, pudiendo tranquilamente retirarse de por vida (vía The Hollywood Reporter).

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Su naturalidad con un toque de glamur la hace única en la meca del cine y un icono juvenil de independencia, inteligencia y feminismo moderno. Beyoncé y Gwyneth Paltrow usan su mensaje de empoderamientpo para vender su marca, en cambio Emma lo hace para promover la igualdad de género, la literatura y todo en lo que cree. Y es así como siempre se mantuvo fiel a sí misma, diciéndole que no a Walt Disney cuando le ofrecieron el papel de Cenicienta en 2013, aquella princesa del zapato de cristal que eventualmente interpretó Lily James.

La película fue un éxito de taquilla en 2015, pero a Emma no le convencía el mensaje que aquel cuento de hadas seguía enviando a las nuevas generaciones. Aquello de necesitar un zapato especial para conquistar a un príncipe azul no iba con ella. Algo que ahora entendemos mejor después de sus famosas declaraciones a Vogue cuando dijo que ella no estaba soltera, sino en una relación consigo misma. Una “autorrelación”. Y es que para ella, no tener pareja no es sinónimo de soledad, sino de autorrealización.

Los años pasaron y Emma siguió haciendo todo tipo de largometrajes, desde Las ventajas de ser un marginado (2012) a Noé (2014), pero poco después Disney volvió a la carga con otra propuesta: Bella. Y esta vez no pudo resistirse.

No sabía que iban a hacer La Bella y la Bestia cuando rechacé Cenicienta, pero cuando me ofrecieron Bella sentí que el personaje resonaba más conmigo que Cenicienta” dijo hace tres años a Total Film (vía Slash Film). “Se mantiene curiosa, compasiva y con la mente abierta y ese es el tipo de mujer que quisiera interpretar como modelo a seguir”.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

“Siento que yo no encajaba del todo cuando era más pequeña” dijo mientras se comparaba con la misma cualidad en la figura de Bella.“El hecho de que tenía una actitud poderosamente desafiante contra lo que se esperaba de ella" añadió, es lo que le atraía. Finalmente, se dio cuenta que Bella era la princesa que mejor se adecuaba a su mensaje de empoderamiento femenino, especialmente en el clima político actual.

"De una manera extraña, ella desafía el statu quo del lugar en el que vive, y eso me pareció realmente inspirador” continuó. “Logra mantener su integridad y tener un punto de vista completamente independiente. No se deja influenciar fácilmente por la perspectiva de otras personas, no se deja influenciar por quienes infunden temor o el victimismo”.

De más está decir que Bella tiene una historia más activa que la de Cenicienta, su destino está más en sus manos que en una hada mágica, una calabaza y zapatos de cristal. Es un personaje femenino independiente, incluso más en la versión en acción real que en la película animada de 1991, ya que esa fue una de las condiciones que puso Emma para aceptar el papel: que le dejaran trabajar la independencia del personaje con el director Bill Condon.

El resultado fue un personaje que volvió a conectarla con una nueva generación de espectadores infantiles, además de lograr la segunda película más taquillera de su carrera por detrás de la última entrega de Harry Potter, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte - Parte 2 (2011). Ninguno de sus compañeros de saga, Daniel Radcliffe o Rupert Grint, lograron semejante éxito de taquilla tras el fin de la historia del joven mago.

Más historias que te pueden interesar: