Abandonó el colegio por culpa del 'bullying' y ahora es una influencer millonaria

Emily Canham posa en la fiesta del estreno mundial de una película en Londres. Foto: Vianney Le Caer/Invision/AP.

A sus 22 años, la británica Emily Canham pasa por el mejor momento de su vida, aunque el camino fue muy arduo para ella.

La niña que Emily fue tuvo que padecer muchas burlas y demasiado acoso por parte de sus compañeros de estudio. Tanto que esto la llevó a dejar de asistir a la escuela a los 16 años y a intentar proseguir sus estudios desde casa.

Sin embargo, un día se descubrió delante de una cámara. La moda y la belleza se convirtieron en su pasión, su momento de realización y su motor para seguir adelante.

Ya en Londres, a donde se desplazó desde muy jovencita, Canham tuvo que abrirse camino sola.

“La escuela no era el mejor lugar para mí como persona creativa —relata en una entrevista con el Daily Mirror—. Mis padres me dijeron que me apoyarían por seis meses y que luego necesitaría pagar mi renta y mis gastos personales para ver a dónde me llevaría YouTube”.

Ese tiempo pasó y Emily tuvo que regresar a su casa con sus padres. Fue entonces que renunció a la universidad y decidió enfocarse en la producción de esos videos que hoy causan furor en YouTube.

Dos años después, cuenta, le llegó el primer cheque de parte de la plataforma de videos. Era el equivalente de 77,50 dólares, pero para ella fue motivo de entusiasmo.

Ahora recuerda lo que pensó: “¡Es una locura, he ganado esto por hacer algo que me da tanta alegría!".

A partir de entonces el monto de los cheques empezó a mejorar gradualmente. En la actualidad esta influencer recorre medio mundo promocionando marcas y colaborando con diferentes proyectos, al tiempo que cobra buenas sumas de dinero de la plataforma digital.

En 2016, Canham fue escogida por L’Oreal como su embajadora.

En la actualidad, con más de un millón de suscriptores en su canal de YouTube, la joven es solicitada por varias compañías que desean que las promocione en internet.

Pero ahora Emily ya no está sola: un equipo de representantes y asistentes se ocupa de seleccionar las marcas que al final ella escogerá.

“Amo estar frente a la cámara, amo presentar —insiste esta mujer que en su adolescencia la pasó bastante mal—. Voy a estar en YouTube por el resto de mi vida, sin importar lo que haga a continuación. YouTube será para mí algo eterno”.

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