¿Puede una embarazada convivir con un gato sin riesgo de sufrir toxoplasmosis?

·4 min de lectura
Photo credit: Getty Images
Photo credit: Getty Images

Siempre se ha hablado de que el riesgo de que una embarazada conviva con un gato es que la mujer contraiga toxoplasmosis, pero ¿cómo de cierto es esto? Vamos por partes.

¿Qué es la toxoplasmosis?

“La toxoplasmosis es una enfermedad que se produce como consecuencia de una infección por el parásito Toxoplasma gondii, uno de los parásitos más comunes del mundo. La infección suele contraerse al comer carne contaminada mal cocida, exponerse a heces de gato infectadas o mediante la transmisión de madre a hijo durante el embarazo. La toxoplasmosis puede provocar síntomas parecidos a los de la influenza en algunos individuos, pero la mayoría de las personas infectadas no presentan signos ni síntomas. En los bebés nacidos de madres infectadas y las personas con el sistema inmunitario debilitado, la toxoplasmosis puede provocar complicaciones graves”, explican los expertos de la Clínica Mayo.

Como vemos, la convivencia con animales, sobre todo con gatos, es un factor de riesgo para contraer la toxoplasmosis, pero no es la única forma de contraerla: el Toxoplasma gondii también puede estar en verduras, frutas, legumbres, embutidos y carne poco hecha. Por estos motivos, siempre se recomienda a las embarazadas lo siguiente:

-Lavar bien todas las hojas de lechuga, los tomates, etc. antes de comer una ensalada.

- Consumir la fruta siempre pelada y lavada.

- Evitar el consumo de embutidos. Se debe consumir la carne cocinada a altas temperaturas durante 10 minutos, o congelar las carnes a -20ºC durante dos días si se van a consumir poco hechas. Recomendamos leer nuestro artículo "Consejos para una buena alimentación durante el embarazo".

- Beber solo agua potable.

- Utilizar guantes durante las labores de jardinería (ya que los parásitos de las heces de los gatos pueden desplazarse con el viento y depositarse en otros lugares cercanos) y al manipular carnes crudas, o lavarse adecuadamente las manos tras ello.

Riesgo para la embarazada de contraer toxoplasmosis al tener un gato

Si estás embarazada, antes de pensar en renunciar a tu gato, lo mejor es que te informes bien: en primer lugar, puedes hacerte la prueba para saber si has pasado la toxoplasmosis, ya que si es así no tienes que preocuparte, pero si no la has pasado, debes saber que solo con tener algunas precauciones y unas buenas medidas de higiene será suficiente.

Son muchos los médicos y veterinarios que coinciden en que tener un gato doméstico, con una buena higiene, controlado y cuidado no supone un riesgo de contagio de toxoplasmosis. Y un dato muy importante que hay que tener en cuenta: la infección no se produce tocando o acariciando al gato.

“Las evidencias científicas disponibles en la actualidad demuestran que el contagio de toxoplasmosis de gatos a personas, incluidas mujeres gestantes y enfermos de SIDA, es altamente improbable siguiendo unas normas básicas de higiene. Por lo tanto consideramos completamente injustificado el abandono o rechazo de los gatos en caso de un embarazo en la familia, aunque éste sea el consejo de algunos médicos”, aseguran desde Grupo de Especialistas en Medicina Felina de España(GEMFE).

Algunas de las precauciones que se recomienda tener a las mujeres embarazadas que convivan con gatos es evitar la limpieza de las cajas donde el gato deposita las heces y “si esto no fuese posible, es recomendable que lo hagan con guantes desechables y mascarilla. Para desinfectar la bandeja el mejor método es el agua hirviendo o el vapor a presión”, aconsejan desde GEMFE. Además, desde el mismo organismo informan de que los gatos se infectan principalmente ingiriendo carnes y tejidos infectados provenientes de carnes poco cocinadas o de presas cazadas, bebiendo aguas no controladas contaminadas o de madres a hijos durante la gestación o la lactancia, por eso, dan una serie de pautas para cuidar la alimentación de los gatos y evitar que contraigan toxoplasmosis:

  • Ser preferentemente alimentados con comida comercial. Cualquier otro alimento debe ser cocinado a altas temperaturas durante 10 minutos y en el caso de alimentarlos con carne cruda, ésta debe congelarse a temperaturas inferiores a -20º C durante 2 días.

  • Se debe intentar que no cacen y para ello se pueden emplear cascabeles que avisen a sus presas.

Recomendamos también echar un vistazo a nuestro artículo "Cómo cuidar la salud de tu gato".