Elisabet Benavent da el visto bueno a la 'Valeria' de Netflix

Por Mónica Iglesias Buenavida

From Diez Minutos

Valeria, la adaptación de las novelas de Elísabet Benavent llega a Netflix el próximo 8 de mayo. A pocos días de su estreno, la escritora de la saga ( En los zapatos de Valeria, Valeria en el espejo, Valeria en blanco y negro y Valeria al desnudo) cruza los dedos para que la historia de esta escritora en crisis (profesional y sentimentalmente hablando) interpretada por Diana Gómez (45 revoluciones, Sé quién eres) tenga tanto éxito en televisión como en sus libros. Para ello, la propia 'Beta Coqueta', que ha participado como asesora creativa, nos cuenta cuáles son los puntos fuertes de la nueva ficción de la plataforma de streaming.

Photo credit: Photographer: Mirta Rojo

En 'Valeria' hay muchas partes de ti, ¿Cómo ha sido eso de permitir ponerle cara a unos personajes tan tuyos?
Es un trabajo de soltar a los personajes de pronto. En principio ha sido un ejercicio difícil, porque estas habituada a que 'esas niñas' son tuyas y solo has manejado tú sus vidas y de pronto las tienes que dejar en manos de otras personas. Pero creo que ha sido algo que me ha hecho crecer mucho como profesional y como persona. Hay que aprender a soltar y dejar ir y no aferrarse.

¿Cuál ha sido tu nivel de participación en la serie?
He participado como asesora creativa. Tampoco soy nadie para supervisar el trabajo de nadie, porque al final ellos son profesionales del mundo audiovisual y yo acabo de aterrizar y voy aprendiendo sobre la marcha. Mi trabajo ha sido velar para que los personajes mantuvieran su esencia. Que, aunque su recorrido fuera diferente, el punto de partida y de llegada respetara los puntos de la novela.

¿Estás contenta con el resultado?
Vi los capítulos en una tarde. Me resistí porque quería verlos como espectadora y alejarme lo máximo posible del proyecto pero por cuestiones de trabajo lo he tenido que ver antes del estreno. Estoy muy contenta sobre todo porque me parece que han hecho una actualización preciosa, porque sí es cierto que algunas cosas de Valeria habían quedado atrasadas (se mandaban SMS entre ellas). Sale un Madrid precioso y los cambios creo que son divertidos, dinámicos, y no siento que hayan violado la esencia de los personajes. Hay cambios que son sorprendentes y posiblemente la persona que se enfrente a la serie habiendo leído el libro primero, le sorprendan mucho, pero creo que ese es el juego, porque si fuera una adaptación literal y lo supiéramos todo de los personajes, no tendría gracia. Hemos dejado discurrir un poquito la imaginación. Visualmente es preciosa.

¿Has aprovechado de alguna forma la serie para visibilizar más el feminismo?
El equipo de guion lo ha tenido muy claro desde el principio. No se utiliza tampoco la reivindicación feminista como telón de fondo, sino como esencia a la hora de construir los personajes y de renovarlos. Son personajes que se acercan bastante más a lo que yo haría ahora si volviera a escribir la novela. Tenemos una Valeria muchísimo más liberada que en libro, que estaba dudando todo el rato y tiene esa búsqueda del amor, como si eso le fuera a solucionar todo. En la serie tenemos una Valeria más fuerte y creo que hay dos cosas muy importantes en esta adaptación y es que se le pone foco a la mujer como protagonista de su propia vida, se pone la amistad por delante de todo lo demás; y además también se pone el foco en algo que ha estado muy denostado, que es el placer femenino.

¿Hay algo que hayas echado en falta que tengan los libros y que no tiene la serie y viceversa?
Me pasó una cosa muy curiosa cuando vi el visionado de los tres primeros con los actores. Había escenas íntimas pero lo primero que me salió decir es "este giro es mejor que el libro". Para mi tiene una cosa muy buena y es que es muy dinámico, son episodios que ni se te quedan largos ni cortos, están clavados. Y en todos pasa algo y avanza la acción.

¿Crees que tendrá una buena acogida entre los lectores de las novelas?
Habrá de todo, pero es algo que no puedo controlar. Al principio de ofuscas un poco porque tú ya has tenido que hacer un ejercicio de asumir que no te vas a encontrar una adaptación literal en el resultado. Hay mucha gente que no estará de acuerdo. Pero, como creadora, estoy muy contenta con el resultado. La han tratado con mucho cariño.

¿Cómo has visto a Diana Gómez en el papel de Valeria?
He visto a la Valeria del libro. A pesar de que es más fuerte que en el libro, tiene ese encanto un poco ingenuo y de buscar que todos aprueben cosas que ella cree que esta bien, la timidez a la hora de enfrentarse a Víctor, viniéndose un poco arriba pero que nunca llega a hacerlo. Sí he encontrado a Valeria en Diana. Fue un flechazo cuando la vi por primera vez. ¡Es súper Valeria! Ahora me cuesta pensar en Valeria sin ponerle su cara.

Se ha comparado con 'Sexo en Nueva York' y 'Girls'…
Han creado la serie desde un punto de vista que evita las referencias audiovisuales. Creo que han buscado un lenguaje visual en el que Valeria se sintiera cómoda.

¿En qué crees que puede radicar el éxito de la serie?
Hay una cosa que todos nos engancha mucho y es la mezcla entre lo referencial y lo aspiracional, que es un poco lo que tenía Sexo en Nueva York o Girls. Yo creo que este tipo de series es la mezcla de estas dos cosas, que nos permite soñar y ver tramas que nos cogen un poquito. Descubres muchas cosas tuyas, de tus amigas. Estas cosas que hablan mucho de nosotros acaban enganchando.

Photo credit: Photographer: Mirta Rojo

¿Qué rasgos destacas de cada una de las cuatro protagonistas?
De Carmen, la ternura. De Nerea, la capacidad de sacrificio. De Valeria, la duda. De Lola, la desvergüenza.

¿Te gustaría que tus otras novelas siguiesen el camino de Valeria?
Tenemos en marcha el proyecto de adaptar a una película (para Netflix) los libros de la bilogía Canciones y recuerdos (Fuimos canciones, Seremos recuerdos). Me encantaría que siguieran uno detrás de otros. Pero me haría especial ilusión que se adaptara Toda la verdad de mis mentiras, porque tiene mucho de mí.

¿Qué destacas del reparto masculino?
De Maxi Iglesias me sorprendió muchísimo que solo necesita una mirada a cámara para ser Víctor, no tuvo ni que abrir la boca. Fue la confirmación de que se había tomado una buena decisión con él. De Ibrahim Al Shami (Adrián) es la ternura que tiene con la mirada que muchas veces no dice y se lo ves en la cara. Es un torrente de emociones que no necesita nada más que un arquear de cejas. Es un chico muy expresivo.

¿Has querido romper estereotipos?
Es una serie fácil de ver. Mas que rompedora, es actual. Está tan al día y sin embargo creo que no va a envejecer mal.

Tú como Elisabet, ¿en que personaje de Valeria te identificas más?
Estoy a mitad de camino entre Valeria y Carmen. Porque la torpeza de Carmen es la mía. Y me veo muy como Valeria en las dudas, ese dar vueltas y vueltas y que los demás reafirmen una decisión que no sé si tomar o no, buscar la aprobación externa.

¿Por qué recomiendas que la gente vea Valeria?
Porque se lo va a pasar bien y me parece que, ahora mismo, no hay motivo más noble que el de hacer sonreír a alguien, y más con la que esta cayendo en la calle. ¡Además te va a llevar de paseo por Madrid!

¿Es posible que pueda haber más temporadas?
Por ahora no sabemos nada. A mí me encantaría, pero ni siquiera hemos estrenado la primera. Ojalá nos veamos en un tiempo en una situación similar.

¿Cómo te convencieron para hacer el proyecto?
Casi fue al revés. (risas). Todo fluyó estupendamente, pero pensé que todo era demasiado bonito para ser real. Esto ha sido como una historia de amor poco a poco. Tengo que agradecer a Netflix que ha hecho las cosas al ritmo que necesitaban, sin pausa, ha sido todo muy natural. No me tuvieron que seducir, yo ya iba seducida.

¿Qué es mejor: el libro o la serie?
Son completamente diferentes. Es una de las cosas que me gusta que sea una adaptación abierta y que hayan cambiado tantas cosas, porque las hacen incomparables. La serie tiene momentazos que no tiene el libro y el libro tiene cosas que no tiene la serie, pero porque invita también a ese ambiente tan íntimo.