Elif habla a Azat del regreso de Reyyan; ‘Hercai’

Por Telenovela

From Diez Minutos


QUÉ HA PASADO

• Miran pilla a Azize con Hanife, la criada de los Sadoglu.

• Reyyan aparece inconsciente.

Miran coge en brazos a Reyyan y la lleva a la mansión, donde Gönül lamenta que la joven haya aparecido. Poco después, la muchacha despierta y asegura que sus secuestradores la mantuvieron encerrada en algún lugar de Midyat, que nunca salió de la ciudad. El joven Aslanbey se queda desconcertado pues no encaja con la información que había recabado y vuelve a interrogarla. “No recuerdo nada más, no vi nada”, le asegura ella. Aunque piensa hallar a los culpables, no insiste y accede a llevarla junto a sus padres. El encuentro, que observa desde la lejanía, es muy emotivo. “Así se quiere una familia”, piensa mientras se le vienen a la mente imágenes de su infancia.

Antes de llevarse a su esposa, la pequeña Gül va a buscarlo y le da un tierno beso en la mejilla. “¿Ya no deseas verme? Yo te quiero mucho porque sé que amas a mi hermana y que siempre la protegerás”, le dice después. Así logra sacar una sonrisa a Miran, que le devuelve el cariño: “Eres mi princesa y te adoro”.

La señora Azize recibe una inquietante nota

Cumpliendo su promesa, Elif telefonea a Azat para comunicarle que su prima ha aparecido. Él quiere verla pero ella le suplica que no lo haga: “Se encuentra bien, pero no vengas, no serás bien recibido”. El hombre le hace caso porque sabe que tiene razón y puede causarle problemas por ayudarlo. Feliz, se marcha para informar a los suyos, pero se enfada cuando descubre que ya lo sabían y se lo habían ocultado. “Olvida a mi hija y sigue con tu vida. Ella se ha casado con Miran”, le recuerda Hazar.

Mientras, el empresario descubre que han robado el coche donde fue tiroteado y pregunta a su abuela de nuevo si tiene otros enemigos aparte de los Sadoglu. Ella lo niega y él se marcha contrariado. Luego Reyyan entra en su cuarto y le entrega una nota. “Es la culpable de mi secuestro. Los que me llevaron me entregaron esto para usted”, asegura a la señora, que palidece al leer el mensaje.