El vídeo que te hará empatizar con los enfermos de Párkinson

Solemos ir por la vida corriendo y avasallando a los demás. Pero ese ritmo frenético puede perjudicar gravemente a los enfermos de Párkinson, una patología aún desconocida que afecta a más de seis millones de personas en el mundo

Esta enfermedad también puede afectar a personas jóvenes y muchos síntomas no tienen que ver con los temblores. (Foto: Evening Standard

Las personas tienen ritmos diferentes: unos son más rápidos, otros son más lentos. Pero, ¿cuál es el ritmo correcto? En un mundo perfecto, nos respetaríamos los unos a los otros, pero esto no sucede siempre con las personas que padecen Párkinson, quienes, a veces, simplemente necesitan un par de minutos más para realizar las tareas diarias.

El Párkinson es una enfermedad neurodegenerativa, crónica y progresiva, que afecta a las células en el cerebro. Para aquéllos que la padecen, la enfermedad va más allá de los propios síntomas físicos; supone una marcada pérdida de su autonomía.

La enfermedad cobró visibilidad cuando el actor Michael J. Fox confesó que padece Parkinson desde su juventud. (Foto: Getty)

La EP se caracteriza por una pérdida masiva de dopamina, un neurotransmisor, como consecuencia de la degeneración de las neuronas localizadas en determinadas partes del cerebro. La evidencia epidemiológica indica que la enfermedad es debida interacción compleja entre la predisposición genética y factores medioambientales.

Las primeras manifestaciones clínicas suelen comenzar a partir de los 50 años de edad, pero por término medio, la enfermedad no se diagnostica en general alrededor de los 60. Se estima que la prevalencia es aproximadamente de 300 personas por cada 100000 habitantes.

En la población por encima de los 55-60 años, la prevalencia es del uno por ciento. Según la Asociación Europea de la Enfermedad de Párkinson, se calcula que 1,2 millones de personas en la Unión Europea tienen EP. El diagnóstico de la enfermedad se basa en la observación clínica. Los pacientes normalmente presentan en mayor o menor grado los tres signos principales: temblor en reposo, rigidez y bradicinesia (lentitud de movimiento).

Otros síntomas frecuentes son la inestabilidad postural, la expresión facial de máscara y una reducción del parpadeo, una postura encorvada y la disminución del balanceo de los brazos. La enfermedad incapacita progresivamente a los pacientes a medida que la dificultad en ejercer tareas diarias va mermando su calidad de vida.

Aun así, la mayoría de los pacientes consiguen realizar sus tareas diarias, como cargar bolsas y pagar las compras, utilizar el cajero automático y cruzar la calle o sentarse en el autobús. Pero la ansiedad que les produce ser demasiado lentos e incomodar a las personas impacientes que esperan detrás de ellos en la cola, les estresa y agrava sus síntomas. Esto dificulta mucho su día a día, y los pacientes acaban dándose por vencidos y, por lo tanto, van renunciando poco a poco a su propia independencia.

Tener un mayor conocimiento sobre la enfermedad y ser más tolerante puede, efectivamente, mejorar la vida de los 10 millones de personas con Párkinson en el mundo.

Para ayudarles BIAL ha lanzado una campaña viral en la que ha colaborado Pamela Quinn, una exbailarina profesional con Párkinson, que es coach de cinética en la escuela neoyorquina Párkinson Disease Movement Lab. Para este proyecto la experta ha trabajado con pacientes con Párkinson y bailarines profesionales en la producción de este vídeo que se ha estrenado el Día Mundial del Párkinson, y que está destinado a las personas que tienen la enfermedad pero también a aquellos que no saben nada sobre ella.

¿Conoces la EP? ¿Crees que se puede llevar una vida normal si te lo diagnostican?

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