El sueño roto de María Isabel al no poder controlar sus demonios internos

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Por Mike Medianoche. - Este domingo se celebra en París una nueva edición del Festival de Eurovisión Junior. Al igual que su hermano mayor, consiste en un concurso musical en el que diferentes países pertenecientes a la Unión Europea de Radiodifusión compiten para elegir el mejor tema. Este 2021 España está representada por el joven Levi Díaz, ganador de La Voz Kids, que defenderá la canción ‘Reír’, un himno optimista y pegadizo al que se le vaticina una buena posición. Así, Levi tomará el testigo de otros cantantes como Soleá, Melani o María Isabel, quienes también probaron suerte en Eurovisión Junior. Y tan solo esta última logró ganar el Festival, si bien su sueño de triunfar en la música se rompió por completo este 2021 al no saber controlar sus demonios interiores.

Maria Isabel en un photocall de Tu cara me suena en noviembre de 2019 en Madrid on Thursday, 21  (G3online, Sergio R Moreno, Gtres)
Maria Isabel en un photocall de Tu cara me suena en noviembre de 2019 en Madrid on Thursday, 21 (G3online, Sergio R Moreno, Gtres)

A María Isabel la conocimos en el año 2004, con tan solo 9 años. Era una onubense cargada de salero que ganó aquel programa llamado Eurojunior con la canción ‘Antes muerta que sencilla’. Un tema que se hizo enormemente popular, hasta el punto de que ha sido versionado por artistas como Las Supremas de Móstoles y Chenoa en España o Los Horóscopos de Durango al otro lado del charco.

Como curiosidad, el tema supuestamente lo compuso ella, tal como dictaban las normas. Sin embargo, El Mundo reveló de forma discreta que su verdadero autor era José Manuel Muñiz Mergelina, también creador de la canción ‘Eres un enfermo’ de las mencionadas Supremas de Móstoles.

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Su victoria en Eurovisión la convirtió en una estrella instantánea. Publicó varios discos, se convirtió en presentadora de Los Lunnis en Televisión Española, protagonizó una película llamada Ángeles S.A. junto a Pablo Carbonell y Silvia Marsó, entre otros, e incluso tuvo una línea de juguetes para niñas que incluían un set de manicura o una máquina para hacer trenzas. Y es que sus fans seguían al pie de la letra eso de estar antes muerta que sencilla.

La adolescencia es una edad muy complicada para los cantantes que alcanzaron la fama en la niñez: Joselito, el grupo Parchís, Ana Anguita de Enrique y Ana. Entre 2011 y 2014 María Isabel desaparece del mundo de la música, aunque regresa con mucha fuerza a finales de 2015. Lanza un disco cuyo primer sencillo es ‘La vida solo es una’, con la cual intenta representar a España en el Festival de Eurovisión en 20216. Sin embargo el público y el jurado dicen que sea su compañera Barei con el tema ‘Say yay’ quien vaya ese año a Eurovisión, que se celebraba en la ciudad de Estocolmo; consiguió una posición 22 sobre 26 países, con 77 puntos.

María Isabel sigue al pie del cañón; dando un giro a su carrera forma un dúo musical con Aarón Blasco, a quien conocimos en la primera edición de La Voz Kids. Un proyecto llamado Aarón & María Isabel que tuvo escaso recorrido, y que tan solo publicó un sencillo titulado ‘Y sigo aquí’.

Entre tanto, María Isabel acudió una vez a Tu cara me suena para imitar a Rihanna, y su trabajo debió gustar mucho. Tanto como para ofrecerle ser parte del casting de la edición de 2020. Su primera imitación ya como concursante fue emulando a la californiana Billie Eilish, y fue toda una declaración de intenciones. Ella ya no era una niña, sino toda una mujer, una artistaza capaz de hacer números muy buenos, lejos del ‘Antes muerta que sencilla’, ‘No me toques las palmas que me conozco’ u otras canciones suyas llenas de palmas flamencas y alegría.

En uno de los primeros programas el presidente del jurado Àngel Llàcer le dijo que era una potencial ganadora de Tu cara me suena, pero algo se truncó en su carrera hacia el éxito. Comenzó a chocar con el jurado; un día Lolita Flores le puso un 5 (la segunda peor nota) por su imitación de Isabel Pantoja, y María Isabel terminó llorando porque había trabajado mucho. Más adelante el propio Llàcer le tiró de la oreja por ser poco disciplinada y haberse equivocado en imitaciones como la de Lola Índigo.

Eso le ahumó el pescado a María Isabel, que se veía visiblemente incómoda en el programa, tanto antes como después del parón por la crisis sanitaria del coronavirus. En el especial navideño ni siquiera participó, al parecer, porque en su contrato no se especificaba que tuviese que estar. Ni siquiera llegó a ser finalista, pues aquella temporada se la disputaron en la última gala Rocío Madrid, Gemeliers, Jorge González, Nerea Rodríguez y Cristina Ramos. Ganó Jorge.

Desconocemos qué esperanzas tenía puestas María Isabel en el concurso, si esperaba que Tu cara me suena la volviese a poner en el disparadero, como le ocurrió por ejemplo a Edurne, que fue a Eurovisión tras ganar el formato. O a Blas Cantó, que le ocurrió lo mismo.

Este 2021 será recordado en la carrera de María Isabel y no para bien. 

El pasado mes de julio anunció vía Instagram que cerraba, de momento, su etapa como cantante. “Me voy, me voy de la música, me voy de todo eso que una vez amé”, dijo en un amplio texto, en el que reconocía que la industria es muy dura y eso es algo que le da “rabia, nunca he dejado de luchar”.

Su adiós no solo venía motivado por no tener quizá el éxito que logró siendo una cría, o por no haber logrado grandes hazañas en Tu cara me suena: también influían sus demonios interiores. Y es que María Isabel reconocíó lidiar con la ansiedad “a diario”, lo que era más complicado “en este mundo” del artisteo. 

Confesó que la situación que estaba viviendo entre sus emociones internas y el negocio era "dura", que le daba "rabia" aún más a ella misma que "nunca ha dejado de luchar". María Isabel bajaba los brazos a nivel profesional para luchar por sí misma, dándose un "respiro", "tiempo para pensar, meditar" y así descubrir cuál debería ser su camino.“Ahora con lágrimas en los ojos sólo me queda deciros gracias”, decía en su despedida.

Cerró la puerta, pero no para siempre. Decía que iba a tomarse “un tiempo para pensar, meditar y saber el camino a seguir”. Un tiempo que no sabemos lo que durará, y que le está sirviendo para encontrarse a sí misma. Porque a pesar de su adiós a la música ha continuado muy activa en Instagram, colaborando con diferentes marcas o presumiendo de viajes paradisíacos. En una publicación de finales de noviembre nos decía, simplemente “estoy feliz”. Y eso es una alegría para todos los que alguna vez hemos disfrutado con su música y hasta hemos imitado sus movimientos con el abanico.

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