El problema de poner una alarma antisexo y antivagabundos en un baño público

En la ciudad de Porthcawl (Gales) han ideado un plan para evitar que lugareños y visitantes usen sus baños públicos para mantener relaciones sexuales y dormir dentro de ellos. Según publica WalesOnline y recoge la CNN, el Ayuntamiento tiene previsto colocar unos nuevos que cuentan con sistemas disuasorios como alarmas sonoras y lanzamiento de agua cuando detectan que no están siendo usados para el fin con el que fueron construidos. Sin embargo, el plan tiene varios ‘peros’ que algunos internautas han puesto de manifiesto en redes sociales.

Una localidad de Gales ha anunciado que colocará unos baños públicos con sistemas disuasorios para combatir la “actividad sexual inapropiada y el vandalismo”. (Foto: Getty Images)

Para las críticas hay que conocer primero cuál será el funcionamiento de esos sistemas antisexo, antivandalismo y antivagabundos. Este constará de detectores de peso para determinar si han entrado más de una persona o un temporizador para controlar el tiempo que se pasa dentro del habitáculo. En CNN explican que se colocará también un detector de actividad “violenta” .

Entre las medidas disuasorias está una alarma sonora, puertas que se abrirán automáticamente y chorros de agua fría. Además, también se señala que cuando el sistema se percate de que alguien ha pasado lo que se consideré como un tiempo excesivo se emitirá un mensaje advirtiéndoles y las luces y la calefacción se apagarán . Una medida, esta en concreto, que parece destinada a los vagabundos que decidan refugiarse en el baño para dormir.

Desde el Ayuntamiento han detallado al citado medio local que el objetivo de la instalación de estos nuevos baños es evitar la “actividad sexual inapropiada y el vandalismo” y Mike Clarke, miembro del concejo, ha añadido que “la reconstrucción de los baños públicos es un elemento importante de la ambición del Ayuntamiento de Porthcawl de garantizar que Porthcawl sea un excelente lugar para vivir, trabajar y visitar”. La demolición de los actuales comenzará en octubre en la zona de Griffin Park y el proyecto costará 170.000 libras (algo más de 185.000 euros).

Sin embargo, donde desde el Consistorio solo ven una forma de controlar la “actividad sexual inapropiada y el vandalismo”, los posibles usuarios han señalado una buena lista de problemas que se ponen de manifiesto con su uso y que pueden llegar a darse. Por ejemplo, en el tema del control de peso, hay quien se pregunta cuál será el considerado para determinar que hay más de una persona dentro.

“¿Pisos sensibles al peso para detectar a más de un usuario? ¿Qué peso base utilizan? ¡Soy fácilmente el peso de dos adolescentes! ¿Y qué hay de las personas que necesitan ayuda? Tengo que ir con mis hijos”, se pregunta alguien en Twitter en un mensaje recogido por CNN .

En ese mismo sentido, en el de necesitar ayuda para acudir al baño, se manifiesta otro usuario que se describe como alguien que cuida de su padre y que debe acompañarlo al baño a menudo. “¿Deberíamos ser rociados con agua u otras humillaciones?”, se pregunta.

En cuanto a la idea de evitar que se duerma en el interior, otro declara que si alguien “está lo suficientemente desesperado como para dormir en baños públicos, necesita ayuda, no tecnología para espantarlo”.