El porqué de los inexpresivos rostros en los Globos de Oro

Maestría y prudencia son las claves para que el Bótox no te convierta en un muñeco de cera

En vez de quitarse años, muchos se transforman en caricaturas de sí mismos. ¡Hay que saber cuando parar queridos! (Foto: Getty Images)

Han pasado ya más de quince años desde que la FDA (Federacion Americana del Medicamento) aprobará el uso cosméticos del botox o tóxica butolínica. Sin embargo, a pesar de ser un aliado para nuestra belleza, todavía hay mucho desconocimiento sobre esta sustancia que puede ponernos guapos o convertir a una persona atractiva en un muñeco de cera incapaz de expresar emociones al no poder abrir y cerrar los ojos, fruncir el entrecejo o sonreír de manera natural.

Esto ha quedado patente en la alfombra roja de los Golden Globe donde pesos pesados de Hollywood han estrenado cara, ¡y nos ha costado reconocerles! A Ben Afflech, Brad Pitt y Tom Cruise se les ha ido la mano. Ojala se den cuenta y lo dejen antes de acabar como Mickey Rourke o Travolta. ¡Qué lástima!

Era guapo a rabiar pero sus problemas matrimoniales le hicieron desear ser otro, ¡y lo consiguió! ¿Por qué Ben? (Foto: Getty Images)

Según los expertos Affleck se habría sometido a varios retoques y el resultado no deja lugar a dudas: “observamos un abuso del bótox proporcionando una frente totalmente lisa, junto con un aumento de pómulos y mejillas, rellenado con grasa propia, o bien, con ácido hialurónico, confiriéndole una cara inexpresiva y feminizada”, nos cuenta  el cirujano plástico Óscar Junco.

Visto lo visto, no estaría mal pegar un repaso a las características y aclarar las instrucciones de uso de esta ‘rejuvenecedora’ sustancia.

Es cosa del pasado inyectar la toxina botulínica en cualquier peluquería o incluso a domicilio, en la actualidad este tratamiento médico-estético sólo se puede aplicar en centros médicos, con autorización de Depósito de Medicamentos por la Consejería de Sanidad y, por supuesto, por médicos especializados.

Por otro lado, la experiencia Ees muy importante en este tratamiento, en el Centro Felicidad Carrera prima la naturalidad y se consiguen los mejores resultados gracias al estudio exhaustivo previo de la paciente (informes médicos, alergias, expectativas) y sobretodo a la prudencia y la maestría a la hora de aplicarlo, ya que una técnica incorrecta o un exceso de toxina puede provocar un rostro inexpresivo.

¿Qué es el bótox?

La tóxina butolínica, conocida también como bótox es una neurotoxina sintetizada y obtenida de una bacteria y purificada para su uso en humanos. Fue descubierta a finales del siglo XIX pero no sería hasta los años 50 y 70 en Estados Unidos cuando se demostraron sus efectos en los músculos.

Hasta el año 2002 no se obtuvo la aprobación de la Agencia Americana de control de medicamentos y alimentos y en la actualidad el bótox ha sido aprobado en más de 75 países para tratar patologías neurológicas y en más de 40 para su uso cosmético (Toxina Botulínica tipo A), convirtiéndose en uno de los tratamientos más demandados y efectivos para todos aquellos que quieren mostrar un rostro sin arrugas de expresión.

Tom Cruise sorprendió en los BAFTA Awards de Londres con una cara hinchada por las inyecciones de Bótox. (Foto : Getty Images)

¿Cómo actúa?

El efecto farmacológico de la toxina botulínica tiene lugar a nivel de la unión neuromuscular, en la conexión entre el nervio periférico y el músculo. En este nivel se produce la liberación de acetilcolina, un neurotransmisor necesario para producir la contracción muscular.

La toxina botulínica actúa ahí, bloqueando la liberación de acetilcolina y produciendo una relajación muscular temporal, sin causar ninguna lesión física ni en las estructuras nerviosas ni musculares.

¿Qué aplicaciones tiene?

Si tenemos en cuenta su forma de actuación, comprenderemos fácilmente que las principales indicaciones son aquellas donde hay una actividad muscular-nerviosa exagerada: “tics” nerviosos, estrabismo, espasticidad, arrugas de expresión y en el exceso de sudoración.

La toxina se aplica a través de mínimas inyecciones en diferentes partes del músculo, de forma que, al no recibir más el estímulo nervioso, deja de contraerse. Los mejores resultados se obtienen en el tratamiento de las arrugas de expresión como el entrecejo, frente, “patas de gallo”.

Bótox vs rellenos

La toxina botulínica es por tanto un modulador de la acción muscular que frena la progresión de las arrugas dinámicas relajando (no paralizando) los músculos responsables de la expresión. En cambio, los rellenos tienen la finalidad de recuperar y o (según el caso) modificar la proporción del rostro redefiniendo o aumentando el volumen o contorno de determinadas zonas como arrugas y surcos de expresión, pómulos y labios o arco mandibular.

Preparación previa

Se aconseja limpiar la piel bien previamente. Evitar en lo posible tomar medicamentos que puedan afectar a la coagulación como el ácido acetil-salicílico o los AINES como el ibuprofeno o similares. Tampoco es recomendable el tabaco o la ingesta de alcohol los días previos.

Por suerte los efectos del Bótox se pasan, así que con el paso del tiempo todo se desinfla. Foto: Getty Images.

¿Conlleva algún riesgo o efecto secundario?

Los efectos secundarios tras la aplicación de la toxina botulínica son poco importantes y transitorios, ya que transcurrido un tiempo, la toxina deja de ejercer su efecto inhibidor sobre los músculos y éstos vuelven a recuperar su fuerza. Los efectos negativos más frecuentes se deben a los provocados por la inyección: dolor local en el punto, edema, eritema, equimosis.. y a la debilidad muscular excesiva. En este sentido el más común en su uso estético es la caída de las cejas o incluso de los párpados superiores por el tratamiento excesivo del músculo frontal.

¿Cuándo empiezan a notarse los efectos y cuánto duran?

Los efectos comienzan a notarse muy rápidamente aproximadamente a las 48 horas de la infiltración y alcanzan su máximo resultado a la semana. Como tratamiento preventivo en pieles más jóvenes (30-35 años) con una sesión al año es suficiente y como tratamiento ya ejecutivo (arrugas ya marcadas a partir de los 35-40 años) recomendamos repetir cada 6 meses para que la toxina actúe a largo plazo “educando” a los músculos para que se contraigan con menos fuerza y se suavicen las arrugas.

La recuperación después del tratamiento es inmediata ya que es un procedimiento sencillo y seguro. De hecho, la inyección para tratar las arrugas de expresión constituye uno de los llamados “lunch time treatment”, es decir una técnica rápida, eficaz y sin apenas efectos secundarios. PVP: desde 315 a 515 €

También te puede interesar:

Mira lo que le pasó a Tatiana Delgado (de ‘Supervivientes’) y toma nota si vas a operarte los glúteos o el pecho

El secreto inconfesable que hace que las mujeres reniegen del sexo