"La muerte es inevitable, pero el envejecimiento no"

Existe una acelerada carrera entre los científicos para retrasar o prevenir el envejecimiento. (Foto Getty Creative)

Si un tema ha resultado recurrente entre los humanos es el de la inmortalidad. ¿Cómo vivir para siempre y, sobre todo, sin envejecer?

Al parecer morir es inevitable, pero envejecer no, según el consenso actual de muchos científicos. Fundamentalmente, gracias a los avances de la genómica y la inteligencia artificial, el mítico objetivo de tener una larga y sana vida no está muy lejos de alcanzarse.

En la actualidad existe una acelerada carrera entre los científicos para retrasar o prevenir el envejecimiento. Al parecer, es hasta ahora el camino más seguro para acercarnos a nuestra anhelada inmortalidad.

A nivel global y con el respaldo de distintos gobiernos, empresas, académicos e inversores, los científicos se han enfocado en el poder de la genómica y la inteligencia artificial para extender la esperanza de vida y la salud.

La medicina no debería tratar el envejecimiento como una consecuencia natural de hacerse mayor, sino como una enfermedad en sí misma. (Foto Getty Creative)

Ya existe toda una industria para ello, valorada en 110,000 millones de dólares y que se estima tenga para el 2025 unos 610,000 millones para seguir desarrollando ensayos y medicamentos a gran escala con el fin prolongar la vida y la salud de las personas, según un reporte del diario The Guardian.

El doctor Nir Barzilai, director fundador del Institute for Aging Research del Albert Einstein College of Medicine de la Universidad Yeshiva en el Bronx, Nueva York, es uno de esos expertos inmerso en la búsqueda de una “fórmula efectiva” para la “eterna juventud”. “La muerte es inevitable, pero el envejecimiento no lo es", asegura.

¿Metformina para vivir más?

Él logró recaudar el dinero necesario, unos 50 millones de dólares, para realizar el ensayo clínico durante cinco años de la metformina, un medicamento barato que ya se prescribe comúnmente para prediabéticos y diabéticos.

La metformina retrasa el desarrollo de la mayoría de las enfermedades relacionadas con la edad, incluidos todos los cánceres, el Alzheimer y las enfermedades cardíacas. ( Foto Getty Creative)

Su trabajo propone demostrar que este medicamento ralentiza tan drásticamente el envejecimiento celular que quienes lo toman pueden esperar vivir décadas de más, con una salud casi perfecta.

En varios ensayos clínicos anteriores ya se ha demostrado que la metformina retrasa el desarrollo de la mayoría de las enfermedades relacionadas con la edad, incluidos todos los cánceres, el Alzheimer y las enfermedades cardíacas.

Según Barzilai, esta droga ralentiza el proceso de envejecimiento. Hace que las células y los tejidos sean "más jóvenes", aunque tiene algunos efectos secundarios como malestares estomacales y náuseas, según el Instituto Nacional de Salud y Excelencia en la Atención del Reino Unido

No obstante, Barzilai asegura que ha tomado metformina durante cinco años para su prediabetes y "el único efecto secundario a largo plazo es vivir más tiempo del que dura su pensión", afirma.

El RTB101, otro “santo grial” contra el envejecimiento

Otro medicamento que ha dado de qué hablar es el RTB101, un medicamento desarrollado por una compañía de biotecnología resTORbio, con sede en Boston, que dirige Joan Mannick, directora médica y cofundadora de esa empresa, que podría cambiar para siempre el futuro del envejecimiento.

Un número sin precedentes de compuestos para combatir el envejecimiento provenientes de laboratorios de todo Estados Unidos están actualmente camino a ensayos clínicos con seres humanos por primera vez. (Foto Getty Creative)

En estudios con más de 900 personas realizados por Mannick y su equipo, el RTB101 y otros fármacos similares fortalecieron los sistemas inmunitarios en proceso de envejecimiento, disminuyeron los riesgos de enfermedades respiratorias y es probable que hayan reducido el riesgo de infecciones urinarias.

Una versión del RTB101 podría obtener la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) a partir del 2021 para evitar una de las amenazas contra la salud relacionadas con la edad: los resfriados invernales, los cuales provocan que más de un millón de adultos mayores acudan al hospital cada año y causan la muerte de más de 75,000 en Estados Unidos.

Algunos estudios destinados a probar este medicamento para prevenir la enfermedad de Parkinson están programados para más adelante, y se considera realizar más investigaciones en algún momento en el futuro para analizar su efecto en la reducción de la insuficiencia cardíaca.

El RTB101 ha dado muestras de ser bastante prometedor, como otros medicamentos parecidos. Un número sin precedentes de compuestos para combatir el envejecimiento provenientes de laboratorios de todo Estados Unidos están actualmente camino a ensayos clínicos con seres humanos por primera vez.

“Esta es la tormenta perfecta en la ciencia del envejecimiento”, asegura el doctor Barzilai. “Está pasando de todo. Tenemos las bases de décadas de estudios con animales. Estamos listos para hacerlos con personas”.

El objetivo principal es frenar el envejecimiento y evitar la acumulación de los problemas crónicos de salud, la demencia y la fragilidad que nos afectan a casi todos con los años. “Quiero que los 85 sean los nuevos 65”, asegura Mannick.

"A medida que los organismos, y las personas, envejecen, los cambios se acumulan en sus células que eventualmente desencadenan la senescencia celular", afirma la profesora de Oxford, Lynne Cox, experta en los mecanismos biológicos del envejecimiento y una de las líderes mundiales en el desarrollo de nuevas formas de detener el envejecimiento celular, también conocida como senescencia celular.

La vejez es simplemente una patología y puede tratarse con éxito, como todas las patologías. ( Foto Getty Creative)

Ahora hay ensayos clínicos de vanguardia en senolíticos: el uso de moléculas para destruir selectivamente las células senescentes en las personas. Algunos compuestos senolíticos ya están disponibles en internet. Pero, advirtió Cox, mientras la investigación aún está en su infancia, un enfoque más efectivo y seguro es hacer lo que ya sabemos que funciona: hacer ejercicio, comer mejor, comer menos y dormir bien.

El envejecimiento, una enfermedad más

También para el genetista de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, David Sinclair, la medicina no debería tratar el envejecimiento como una consecuencia natural de hacerse mayor, sino como una enfermedad en sí misma.

Sinclair considera que la vejez es simplemente una patología y puede tratarse con éxito, como todas las patologías. Si cambiamos nuestra forma de ver el envejecimiento, tendríamos una capacidad mucho mayor para abordarlo directamente en lugar de limitarnos tratar las enfermedades que lo acompañan.

"Muchas de las enfermedades actuales más graves ocurren en función del envejecimiento. Por lo tanto, identificar los mecanismos moleculares y los tratamientos del envejecimiento debería ser una prioridad urgente. Si no abordamos la causa fundamental del envejecimiento no podremos seguir desarrollando nuestro progreso lineal y ascendente hacia esperanzas de vida cada vez más largas", afirma.

Todos los avances hasta ahora chocan contra este muro, el cual frena las investigaciones y hace más lento el proceso de lograr revertir el envejecimiento, que aún no es considerado una enfermedad como tal.

El proyecto de metformina de Barzilai, que en este momento es lo más parecido a un ensayo clínico para un medicamento centrado en el envejecimiento, tiene como objetivo prevenir las enfermedades asociadas con el envejecimiento en lugar del propio envejecimiento en sí. Y lo mismo pasa con los ensayos con senolíticos. "Y uno de los efectos secundarios es que podríamos vivir más tiempo", sostiene Barzilai.

El doctor Barzilai cree que si se tratara al envejecimiento como una enfermedad, los descubrimientos se acelerarían, ya que los ensayos podrían centrarse en cosas más rápidas y baratas de probar.