El plan de Londres para ayudar a las abejas: un pasillo de flores

El proyecto lanzado el pasado mes de mayo de la creación de un pasillo de flores en Londres para facilitar a las abejas el viaje y su supervivencia está cobrando forma este verano, según informa  El País. En total, el plan contempla la plantación de 11 kilómetros con diversos tipos de flores silvestres en el norte de la ciudad.

Londres está llevando a cabo este verano su plan de crear un pasillo de flores de 11 kilómetros para ayudar a sus abejas. (Foto: Getty Images)

El objetivo principal de la medida es el dicho, el de ayudar a las abejas que cada vez se encuentran con más problemas a la hora de encontrar flores en los cascos urbanos. Como efecto secundario evidente, cuando se finalice la plantación el norte de Londres lucirá más colorido y alegre gracias a este pasillo que se extenderá por 22 parques y espacios urbanos.

La disminución de la flora dentro de las cuidadas dificulta que encuentren lugares tanto para descansar del esfuerzo del vuelo como para cargar con el polen. Y esa falta de flores ha hecho disminuir la población. Según El País, en las dos últimas décadas el número de polinizadores ha caído un tercio en el Reino Unido.

La culpa de que esto suceda se la reparten, según un estudio publicado en Nature, entre los insecticidas, la agricultura intensiva que ha crecido exponencialmente y que cada vez lo urbano gana más terreno a los espacios naturales donde viven las abejas. El mencionado informe mantiene que desde la Segunda Guerra Mundial los británicos han perdido el 97% de sus praderas de flores.

La idea de este pasillo de flores para contribuir a la mejora de la situación de las abejas partió de la concejala del barrio de Brent, Krupa Sheth, que señaló en declaraciones a la BBC la importancia de estos insectos “para polinizar los cultivos que proporcionan el alimento que comemos. Debemos hacer todo lo posible para ayudarlos a prosperar”.

Las especies elegidas para el florido camino son silvestres y entre ellas se encuentran prímulas, amapolas, lavanda, alhelíes y geranios. Algunas organizaciones y colectivos británicos ya se habían movilizado antes en este sentido reclamando medidas urgentes.

De hecho la idea no es original de Sheth, sino que cuenta, como señala El País, con un antecedente en Oslo que avala su éxito. Allí, en la ciudad noruega, la Sociedad de Jardinería de Oslo planteó un recorrido de 15 kilómetros que incluía no solo espacios públicos como parques, sino también privados como tejados y balcones.