El pecado de ser víctima del crimen en México y al mismo tiempo cuestionar a AMLO

Foto: Pedro Gonzalez Castillo/Getty Images

La Caminata por la Verdad, la Justicia y la Paz, organizada por el poeta Javier Sicilia, Julián Lebarón e integrantes de su familia y algunas organizaciones sociales, para protestar contra la inseguridad que afecta a México, después de cuatro días llegó desde Cuernavaca a la Ciudad de México, para presentar algunas demandas al presidente Andrés Manuel López Obrador que, con anticipación, había dicho que no los recibiría porque tenía que “cuidar la investidura presidencial” y no quería prestarse para que esa reunión se convirtiera en un show, pero que serían recibidos por el gabinete de seguridad.

Los organizadores de la Marcha habían declarado que pedirían al presidente López Obrador que modificara su estrategia de seguridad en el país, porque la actual no funciona. Ante la negativa presidencial de recibir a los manifestantes, Javier Sicilia afirmó que él y ningún miembro de la familia Lebarón entrarían a Palacio Nacional a entrevistarse con el Gabinete de Seguridad al que solo enviaron una comisión con una carta dirigida al presidente.

La Caminata fue acompañada en su etapa final por más de mil personas. Al llegar al Zócalo de la Ciudad de México un grupo de simpatizantes del presidente López Obrador, que con sus gritos ¡Es un honor, estar con Obrador! ¡Fuera vendepatrias! y ¡Traidores! agredieron a los manifestantes verbal y físicamente cuando los empujaron y encapsularon a la Caravana. Fueron momentos de tensión. Los integrantes de la marcha llamaron a no caer en provocación, y con el puño en alto continuaron su paso hacia un estrado donde realizaron su mitin. (La Jornada, 27 de enero de 2020)

En su intervención, Javier Sicilia expresó que no tenían nada de que hablar con el Gabinete de Seguridad “ese es el problema. Igual que los gobiernos anteriores redujeron el drama y la tragedia humanitaria de esta nación a un asunto de balas, a un asunto de seguridad, a un asunto de seguridad con abrazos, esa no es una política correcta, ni los balazos ni los abrazos, una política de Estado del tamaño del horror y el sufrimiento.”

En su conferencia de prensa matutina, el presidente López Obrador se refirió a la Caminata por la Verdad, la Justicia y la Paz dijo que fueron atendidos porque se trataba de familias de víctimas de la violencia. (La Jornada, 27 de enero de 2020)

En relación con la confrontación que propiciaron sus simpatizantes con los manifestantes el presidente López Obrador afirmó que su gobierno no alienta agresiones como la realizada por un grupo de simpatizantes que se fue contra los integrantes de la Caminata por la Verdad, la Justicia y la Paz.

“No corresponde a nosotros, no alentamos eso. Se puede decir que el presidente cuestiona a los conservadores, ahí si ofrezco disculpas, pero si los voy a seguir cuestionando, los conservadores corruptos son los responsables de la crisis de México y como todos son muy hipócritas, se olvidan de lo que hicieron”. (Reporte Indigo, 27 de enero de 2020)

El estilo personal de gobernar de López Obrador caracterizado por su práctica de etiquetar a sus adversarios ubicándolos en el extremo de su visión ideológica, en términos negativos, divide al país en bandos antagónicos, como el que se confrontó con los manifestantes pacifistas, encabezados por víctimas de la delincuencia, como es el caso de los seguidores de Sicilia y los Lebaron.

El presidente López Obrador abrió la puerta para que los inconformes se expresen públicamente y ha manifestado su respeto por la libertad de expresión, lo que no significa que les vaya a hacer caso y esté dispuesto a atender sus recomendaciones, como planteó la Caminata de Javier Sicilia, la familia LeBarón y demás.

Los hechos indican que el presidente López Obrador gusta de imponer la agenda en su conferencia de prensa matutina. Acuden a este evento medios de todo el país. Es cierto que solo entran a Palacio Nacional los grupos afines y sus aliados, como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, a la que recibió y salió con un jugoso botín. En días recientes padres desesperados porque no se les suministran medicamentos a sus hijos con cáncer, no fueron recibidos y además fueron agredidos.

Campesinos, madres que solicitan estancias infantiles, despedidos de la administración pública, opositores a proyectos del gobierno en Morelos, Chiapas y Tabasco y demás, no han podido entrar a Palacio Nacional. Para ellos, los inconformes, críticos y demandantes las puertas están cerradas.

Y los de la marcha de Sicilia, los Lebaron y todos los no afines, experimentan el doble castigo que les impone la delincuencia y el gobierno de López Obrador, que “con mucho respeto” los manda al carajo para no manchar la investidura presidencial. ¡No Manches!


Te puede interesar:


Niños con cáncer en peligro de muerte: la crisis que AMLO y la 4T no han podido resolver

Donald Trump tenía razón: México pagó el muro

"Me hubieran mandado una cuerda para colgarme en mi casa": la víctima de abuso sexual de un Legionario en México