El parche anticonceptivo (de larga duración) que funciona como la vacuna de la gripe

Diseñado para ser auto-administrado de manera muy sencilla, esta ‘tirita’ podría ofrecer una nueva alternativa de planificación familiar

Parece una tirita pero este parche cutáneo con cien microagujas podría ser el anticonceptivo del futuro. (Foto: Christopher Moore, Georgia Tech)

La alta eficacia de los métodos anticonceptivos más usados (el preservativo masculino y la píldora) está ligada a un buen uso de ellos. Es decir, tenemos que estar siempre pendientes para hacer un uso continúo y adecuado de ellos. Otros como los implantes nos obligan a acudir al médico periódicamente e incluso pasar por una intervención. Pero un nuevo parche anticonceptivo experimental diseñado para ser ser auto-administrado por mujeres puede cambiar este escenario.

Avalado por una reciente investigación publicada en Nature Biomedical Engineering, el anticonceptivo -que se administraría utilizando una tecnología de microagujas desarrollada originalmente para la administración indolora de vacunas- proporciona un nivel terapéutico de la hormona levonorgestrel durante más de un mes con una sola aplicación en la piel.

“Nuestro parche se aplica en la piel durante cinco segundos, es indoloro, y evita la concepción durante al menos un mes”, explica Mark Prausnitz, profesor de Ingeniería Biomolecular en el Instituto Tecnológico de Georgia y coautor del estudio, que asegura que “sería mucho más sencillo de usar que el popular DIU”.

El parche al lado de un  blister de píldoras anticonceptivas. (Foto: Christopher Moore, Georgia Tech)

Se absorbe en el cuerpo sin problemas

La tecnología que usa el parche (con microagujas) se ha probado para aplicar vacunas sin necesidad de utilizar jeringuillas. Sus creadores, Wei Li y Prausnitz, del Instituto Tecnológico de Georgia, aseguran que “había mucho interés en ofrecer más opciones para los anticonceptivos de acción prolongada” y esperan que brinde a las mujeres un control discreto y conveniente sobre su fertilidad, lo que conllevará a un impacto positivo en la salud pública al reducir tanto los embarazos no deseados como los no intencionados.

Fabricado con materiales seguros y reabsorbibles, (polímeros biodegradables que se usan en suturas y en el desarrollo de medicamentos de liberación controlada), el parche no solo reduce la ovulación sino que también dificulta el paso de los espermatozoides al modificar las propiedades del moco vaginal.

Imagen microscópica de las microagujas que contienen el medicamento anticonceptivo ‘levonorgestrel’, que miden menos de un milímetro. (Crédito: Wei Li, Georgia Tech)

“Seleccionamos materiales poliméricos para cumplir objetivos de diseño específicos como la resistencia de la microaguja, la biocompatibilidad, la biodegradación y el tiempo de liberación del fármaco y la estabilidad de la formulación”, explica Steven Schwendeman, profesor y presidente del Departamento de Ciencias Farmacéuticas en la Universidad de Michigan y colaborador en este proyecto.

Cómo funciona

Se pone en la piel unos segundos y se retira. De esta forma las agujas quedan en la piel liberando de forma lenta la hormona anticonceptiva. Al final, las agujas son absorbidas por el cuerpo junto con el principio activo, por lo que no dejan rastro alguno. Aunque según los autores podría causar irritación en algunas personas.

Los científicos también advierten que, al igual que otras técnicas anticonceptivas de acción prolongada, este interrumpiría los ciclos menstruales de las mujeres que lo usen.

Cuánto dura

Los investigadores están estudiando si un solo parche podría contener suficiente hormona para proporcionar anticonceptivos durante seis meses. “Cuando se forma la matriz polimérica se puede liberar la hormona anticonceptiva de forma lenta y segura durante semanas o meses cuando se coloca en el cuerpo”, explica Schwendeman.

“Como las microagujas son, por definición, pequeñas, estamos limitados en cuanto a la cantidad de fármaco que podemos incorporar, pero lo intentaremos”, asegura el investigador.

Eso sí, de momento esta “tirita” solo ha sido probada en ratones, y los parches anticonceptivos probados en los animales contenían 100 microagujas. Para administrar una dosis adecuada de levonorgestrel a un ser humano se requerirá un parche más grande.

“Aún no sabemos cómo funcionarán los parches anticonceptivos de microagujas en los humanos, pero como estamos usando una hormona anticonceptiva bien establecida en la práctica, somos optimistas de que el parche será un anticonceptivo eficaz”, concluye.

Si sale adelante, este avance resultará especialmente útil en países donde el acceso a los servicios sanitarios está muy limitado para las mujeres.

¿Crees que podría convertirse en el sustituto del DIU y el anillo vaginal?

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